Biden sube su advertencia: una "confrontación directa" con Rusia sería "la Tercera Guerra Mundial"

El presidente de EEUU anuncia nuevas sanciones pero insiste en no enviar tropas a Ucrania para no generar ese conflicto a escala mundial.
Gesto de enfado de Biden durante un discurso
Gesto de enfado de Biden durante un discurso
NICHOLAS KAMM via Getty Images

La advertencia de Joe Biden se ha vuelto a oír, esta vez más clara que nunca: una “confrontación directa” entre la OTAN y Rusia por la invasión de Ucrania sería “la Tercera Guerra Mundial”.

El presidente de Estados Unidos ha reiterado, por ello, su decisión de no intervenir directamente sobre territorio ucraniano: “No libraremos una guerra contra Rusia en Ucrania”. A cambio, sí ha dejado claro que enviarán todo el armamento y la ayuda humanitaria que “sea necesaria” para que el Gobierno de Kiev “defienda su territorio”.

Lo ha explicado en una comparecencia este viernes donde también ha anunciado nuevas sanciones contra el régimen de Putin, que se suma al amplio paquete ya adoptado. Ahora, EEUU prohíbe las importaciones de productos básicos para el comercio de Moscú, como el caviar, el vodka, el marisco o el cereal.

El presidente estadounidense ha enfatizado que un conflicto a gran escala, que involucre a más potencias, es precisamente lo que se tiene que prevenir. Pese a esto, Biden ha querido “ser claro”, evidenciando el compromiso de Washington para defender “cada centímetro del territorio de la OTAN con todo el poder de una OTAN unida y galvanizada”.

Su mensaje llega el mismo día en el que la nueva ofensiva de Moscú haya bombardeado dos ciudades cercanas a las fronteras con Rumanía y Polonia, ambos territorios OTAN y que, en caso de ser atacados, activaría el artículo 5 de la Alianza Atlántica, que justifica una reacción defensiva unitaria del resto de miembros.

Esto dice ese artículo:

Las Partes acuerdan que un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra todas ellas, y en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, ayudará a la Parte o Partes atacadas, adoptando seguidamente, de forma individual y de acuerdo con las otras Partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer la seguridad en la zona del Atlántico Norte.

Biden también ha revocado el estatus de “nación más favorecida” en el plano comercial a Rusia, para considerarla directamente “enemiga”. Este cambio, ha explicado, eliminará los beneficios de pertenecer a la Organización Mundial del Comercio.