INTERNACIONAL
28/07/2021 16:33 CEST

Hablan los policías del Capitolio de EEUU: "Hubo un ataque el 6 de enero y un sicario lo envió"

El testimonio de los policías que protegieron el edificio abre la Comisión de Investigación en la Cámara de Representantes de EEUU.

CHIP SOMODEVILLA via Getty Images
El oficial Harry Dunn se emociona durante su intervención

La Cámara de Representantes de EEUU ha comenzado su investigación por el asalto al Capitolio del pasado 6 de enero. Pasado el mediodía, grupos de trumpistas (más) radicales tomaron por la fuerza la sede legislativa del país cuando se iba a proceder a certificar la victoria de Joe Biden en las elecciones.

La comisión especial establecida por la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, se reúne para investigar las circunstancias en que se produjo la “insurrección” en Washington, que dejó cinco muertos (un policía y cuatro manifestantes) y decenas de heridos y detenidos.

Eso sí, solo forman parte dos republicanos, ante la negativa del partido a participar. Así, cuatro agentes de Policía que defendieron el Capitolio, compartieron sus testimonios, en los que han hablado sobre la violencia y el miedo sufrido en aquellas horas.

“El 6 de enero, por primera vez, tuve más miedo de trabajar en el Capitolio que durante todo mi despliegue del Ejército en Irak. En Irak, esperábamos violencia armada, porque estábamos en una zona de guerra. Pero nada en mi experiencia en el Ejército, o como agente de la ley, me preparó para lo que enfrentamos aquel día”, ha relatado el miembro de la Policía del Capitolio y veterano del Ejército Aquilino Gonell, según informa el medio estadounidense The Hill.

Un compañero, el oficial Harry Dunn, fue más claro: “Si se contrata a un sicario y mata a alguien, el sicario va a la cárcel. Pero no sólo el sicario va a la cárcel, sino también la persona que lo contrató. Hubo un ataque el 6 de enero y un sicario los envió”, apuntó según MSNBC, sin nombrar a Donald Trump, quien apoyó las movilizaciones y solo pasadas varias horas condenó la violencia.

Gonell, quien sufrió lesiones durante el asalto, ha detallado también cómo él y otros agentes fueron pateados, rociados con productos químicos, electrocutados y golpeados con astas de bandera por parte de los asaltantes. Asimismo, ha aseverado que para él el día del ataque al Capitolio “no ha terminado” ya que arrastra “un trauma constante”, por lo que ha pedido “justicia y rendición de cuentas”.

Por otro lado, el agente de la Policía Metropolitana Michael Fanone ha relatado que a medida que sus lesiones físicas “fueron remitiendo”, le ha quedado un “trauma psicológico” y “la ansiedad emocional de haber sobrevivido a un suceso tan horrible”.

“Mis hijos siguen lidiando con el trauma de haber estado a punto de perder a su padre aquel día”, ha lamentado el agente, que tuvo que ser atendido en un hospital donde le diagnosticaron “conmoción cerebral, traumatismo craneoencefálico y trastorno de estrés postraumático”. Igualmente, ha condenado la “indiferencia” que se ha mostrado con los agentes que se encontraban en el Capitolio aquel día, especialmente por parte de los republicanos.

“Mi carrera en la aplicación de la ley me preparó para enfrentar algunos de los aspectos de esta experiencia (...), pero nada me ha preparado para dirigirme a los miembros electos de nuestro Gobierno que continúan negando los eventos de ese día y, al hacerlo, traicionan su juramento”, ha criticado.

Mis hijos siguen lidiando con el trauma de haber estado a punto de perder a su padre aquel díaEl agente Michael Fanone

Harry Dunn también denunció insultos raciales por parte de los alborotadores y ha indicado que se notaba que estos “tenían órdenes” para llevar a cabo aquel asalto. “Una de las cosas más aterradoras del 6 de enero es que las personas que estuvieron allí hasta el día de hoy piensan que tenían razón. Y eso es una receta aterradora para el futuro de este país”, ha agregado, para hacer referencia a los secuelas de aquella jornada: “Sé que muchos otros agentes siguen sufriendo, tanto física como emocionalmente”.

“Quiero aprovechar este momento para hablar con mis compañeros sobre las emociones que siguen experimentando por los acontecimientos del 6 de enero. No hay absolutamente nada malo en buscar ayuda profesional (...) Lo que todos pasamos ese día fue traumático, y si están sufriendo, por favor, aprovechen los servicios de asesoría que están a nuestra disposición”, ha instado Dunn, informa la cadena estadounidense CNN.

El agente de la Policía Metropolitana Daniel Hodges ha sido el cuarto miembro de seguridad en hablar frente a la comisión, a la que ha instado a averiguar si alguien “con poder” impulsó el asalto al Capitolio.

“Necesito que se dirijan a si alguien en el poder coordinó, ayudó, instigó o intentó restar importancia a los hechos, intentó evitar la investigación de este ataque terrorista”, ha exigido.

Durante sus testimonios, los agentes han intentado contener las lágrimas y han mostrado cómo les ha afectado a nivel físico y emocional el ataque del 6 de enero. Asimismo, algunos legisladores se han mostrado emocionados por el relato de los policías, que ha estado acompañado de imágenes de los hechos.

Una pelea legislativa

La investigación sobre lo sucedido se ha convertido en una lucha entre demócratas y republicanos. En mayo, la Cámara sometió a votación la realización de una investigación independiente, algo que fue bloqueado por el Senado. Esto llevó a Pelosi a crear una comisión selectiva para sacar adelante la pesquisa. Así, Kevin McCarthy, el líder de la minoría republicana, eligió a cinco miembros del partido para formar parte de la misma, si bien Pelosi rechazó a varios de los seleccionados.

Posteriormente, la propia Pelosi nombró a Liz Cheney, diputada por Wyoming, mientras que McCarthy eligió a Adam Kinzinger. Ambos han sido críticos con Trump a pesar de ser republicanos. “Durante meses se han expandido las mentiras y las conspiraciones, y se ha puesto en peligro nuestra propia gobernanza”, ha lamentado Kinzinger, según informaciones de la cadena CNN.

En este sentido, ha resaltado que el pueblo estadounidense merece transparencia y “verdad” sobre “cómo y por qué miles de personas atacaron la democracia” aquel día. “Trabajaré de forma diligente para garantizar que se sepa la verdad y que los responsables son llevados ante la justicia”, ha aseverado.

Desde que tuvo lugar el asalto han sido detenidas unas 570 personas, si bien siete perdieron la vida en relación con el evento. La semana pasada, un hombre fue condenado a prisión por su implicación en el ataque.