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21/06/2021 07:07 CEST | Actualizado 21/06/2021 07:07 CEST

El rey de Espadas

Las puertas y ventanas de San Vicente están abriéndose para dejar paso al Cambio.

EFE
Juan Espadas.

Las puertas y ventanas de San Vicente están abriéndose para dejar paso al Cambio, un cambio que viene de la mano de Juan Espadas, el ganador de las primarias socialistas para elegir candidato a las elecciones al Parlamento de Andalucía.

Este cambio ha tardado más de lo esperado en llegar, ya que se debería haber producido tras perder el gobierno de la Junta de Andalucía en enero de 2019 por primera vez en Democracia. Ese era el momento de la autocritica, de las dimisiones y de la reflexión. Pero no se hizo ni una cosa ni las otras, se dijo que si, pero no se hizo.

En aquellos primeros días de 2019, Susana Díaz, actual secretaria general del PSOE de Andalucía debería haber hecho esos cambios de caras, unos rostros que llevaban demasiado tiempo en los pasillos del Parlamento y en las televisiones de los andaluces y andaluzas, unas caras que ya denotaban el desgaste no solo de la edad, sino del tiempo en la política activa. Ese momento, era el adecuado para esa segunda oportunidad que dos años después pedía, ella al frente, con un nuevo grupo y un nuevo proyecto, pero no, no se hizo tampoco.

Además, ese era el tiempo de cambiar las formas. Había compañeros y compañeras que hacían política de otros tiempos, que organizaban campañas electorales como si fueran en 1986 y no en 2019, un partido que dejó de oír a los colectivos y asociaciones, que dejó de sentir la calle y a su gente. Todo lo contrario, a lo que los socialistas hacemos.

Y de aquellos lodos, los barros que hemos soportado hasta ahora. 

El 6 de mayo fueron convocadas las primarias, tras las peticiones de Ejecutivas provinciales y locales y de militantes de bases, y desde ese preciso momento, algunos ya lo aguantábamos desde semanas antes, hemos soportado desprecios, un victimismo impostado y una alegría que no era tal.

 Como militante que apoya a Juan Espadas, no podré aceptar nunca que otra candidata, y a la vez compañera, en este caso Susana Díaz, por el simple hecho de no apoyarla se tome la libertad de insultar a los demás. Hemos tenido que aguantar que nos llame pelotas, palmeros, que somos peor que “los suyos”, que queremos quitarla porque es mujer, que solo buscamos un cargo... eso en todos y cada uno de los actos que organizaban desde su candidatura. Pero no encontraron la confrontación que esperaban. Nuestras formas son otras, nuestros objetivos eran diferentes, nuestro fin era ser la mejor opción para los compañeros y compañeras, y eso hicimos y conseguimos.

Pero, aunque no lo comparta, voy a enmarcar todo eso dentro de la propia campaña electoral y las ganas que le ponemos a todo lo que hacemos, porque los y las socialistas somos gente con raza, fuerza y mucho temperamento. Y al menos yo, paso página pronto y olvido los desaires, y puedo volver a empezar de cero con cualquier compañero o compañera.

El pasado domingo ya votamos y quedó claro que la militancia socialista quería el Cambio, y fueron más del 55% de los votantes los que decidieron que ganara Juan Espadas. Sin necesidad de una segunda vuelta. Una victoria incontestable.

Pero... ¿Y ahora? Esa es la pregunta que tantos los medios de comunicación como los militantes del PSOE de Andalucía nos hacemos, y yo daré mi humilde opinión.

Ahora ha ganado el candidato Espadas, y tenemos que mirar al futuro, y el futuro es el proyecto del Cambio que él representa.

Susana Díaz, tiene que dimitir lo antes posible y dejar paso al nuevo Equipo de Espadas para que vaya preparando al partido para las próximas elecciones, que serán más pronto que tarde.

Echarse a un lado, como ha dicho Díaz que hará, sabemos que no vale de nada, que hay que dejar que el ganador de las primarias tenga su sitio en el partido, porque ahora le toca a él, el tiempo de la compañera, al menos en estos momentos y en este ámbito, ha terminado, hay que saber ganar y saber perder, pero sobre todo hay que saber irse cuando la militancia de tu partido, por amplia mayoría, te ha enseñado la puerta de salida.

Desde el 14 de junio, todos y todas remamos en el mismo barco, en la misma dirección, que no es otra que ganar las elecciones al Parlamento de Andalucía con una mayoría suficiente para poder gobernar. Ese debe ser nuestro objetivo prioritario. 

Como decía Juan en alguno de sus actos, ya hemos hecho las primarias, ahora hagamos las secundarias.

Desde estas líneas quiero aprovechar para dar las gracias a los compañeros y compañeras que, con su trabajo, por sus ganas, su esfuerzo, y con toda la ilusión, hicieron posible esta victoria. ¡Lo hemos conseguido!

Ahora, toca El Cambio Para Gobernar de Juan Espadas.