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04/08/2021 21:03 CEST | Actualizado 04/08/2021 21:04 CEST

A España no le salen las cuentas para lograr la inmunización de grupo (aún)

El 70% de vacunados que pronosticó el Gobierno para agosto ya no vale, advierten los expertos, ante el avance de la variante delta.

NurPhoto via Getty Images
Una joven con cara de circunstancias mientras le ponen la vacuna

No es la meta, pero sí un objetivo próximo y viene con fecha marcada en rojo. España ha abierto agosto mirando al siguiente hito en su campaña de vacunación: llegar al 70% de inmunizados con la pauta completa (33 millones de personas) a final de mes. Un desafío que el propio Pedro Sánchez se puso allá por abril y que está a poco más de cinco millones (un 11,4%) de distancia.

Por entonces ese 70% significaba la anhelada inmunidad de grupo o “de rebaño”, como no le gusta decir a Pablo Casado. Pero las cuentas han cambiado y lo que ayer era suficiente hoy se antoja escaso. A raíz de la variante delta, más contagiosa y mayoritaria en España y otros países del entorno, ese 70% no basta. “Llegar llegaremos, pero habría que alcanzar un 85-90%”, confiesa Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV).

La inmunidad de grupo, “un concepto dinámico”

Los cálculos, que se verán algo ralentizados estas semanas por el efecto de las vacaciones, pasan, sí o sí, por los colectivos hasta ahora más descuidados: jóvenes y adolescentes. Sin contar los niños, cuya vacunación sigue sin recibir el ‘ok’ de las autoridades médicas, entre dudas por los posibles efectos secundarios. “Conseguir el 70% de población diana es un objetivo tremendamente potente, muestra que el sistema funciona y que tenemos una ciudadanía que ve muy clara la necesidad de la vacuna”, añade el vacunólogo.

″¿Que sea suficiente para romper la transmisión del virus...? Creo claramente que no será suficiente, porque la rotura de la circulación ahora, con la variante delta se conseguiría en un 85% un 90%”, confiesa García Rojas antes de recordar que “ya hace meses, muchos decíamos que el 70% debía de ser una base a partir de la cual seguir construyendo, porque seguramente necesitaríamos más y con la variante delta esta idea cobra aún más peso”.

Desde Sanidad hablan de un “objetivo intermedio”, algo que llevan “semanas repitiendo”, confesaba este lunes la secretaria de Estado del ramo, Silvia Calzón. No quiso dar el titular de si el 70% era o no suficiente: “La inmunidad de grupo es un concepto dinámico, que depende de las nuevas variantes y hasta del ritmo de vacunación en otros países...”, añadía.


Ahí España saca medalla, la de oro, como dijo Sánchez. Es el primer país de la UE (sin contar el pequeño estado de Malta) por tasa de población inmunizada. Y en la relación con otros países se sustenta una de las bases para frenar la transmisión del virus, explica el presidente de la AEV.

Define como cuestión esencial que España y las grandes potencias aseguren dosis suficientes para países más desprotegidos. “Antes de vacunar a unos determinados colectivos sin un riesgo excesivo y sin que sean factores de transmisión, habría que derivar viales a países en vías de desarrollo”.

A nivel vacunacional, Amós García Rojas lo tiene claro: “cuantos más vacunados, mejor, está claro, pero no podemos olvidar que estamos en una pandemia, con países en dificultades. Y si no se vacuna, en estos países seguirán creciendo los casos y, ante la circulación del virus, podrán surgir nuevas variantes allí que podrían terminar por afectarnos. Hay que interrelacionar ambas estrategias, si vamos más lentos en alguna, malo”.

Antes de vacunar a unos determinados colectivos sin un riesgo excesivo y sin que sean factores de transmisión, habría que derivar viales a países en vías de desarrollo”Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología

Habla del grupo de menores de 12 años, que representa más del 11% de la población total española y para los que hoy no hay suero aprobado. Sin ellos, lograr una verdadera inmunidad grupal se antoja más difícil, pero no imposible. “Si llega o no su vacuna creo que dependerá del peso que tenga la pandemia en ese momento”. 

Ni niños ni tercera dosis: la OMS ve otras prioridades

Coincide con el postulado del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que urgía ya en mayo a retrasar la vacunación de niños y adolescentes y en su lugar donar las vacunas al mecanismo COVAX para llegar a más países, un “sprint” con miras al verano.

Su requerimiento ha ido un paso más allá este miércoles. Ahora pide una moratoria mundial a la tercera dosis de la vacuna para asegurar las primeras en países de ingresos bajos y llegar al objetivo del 10% de población mundial vacunada a finales de septiembre. “No podemos aceptar que los países que han utilizado la mayoría del suministro de las vacunas aún hagan uso de más vacunas”, ha declarado Ghebreyesus, preocupado porque “aún estamos lejos de ese objetivo”.


Quienes sí cuentan con sueros para su tramo de edad son los adolescentes, en concreto, los de Pfizer y Moderna tras el visto bueno de la EMA. Este colectivo conforma un grupo etario irrenunciable para servir de freno al virus, por lo que España tiene deberes en este asunto. A 4 de agosto, solo un 3,7% de los menores de 20 años tiene la pauta completa, y únicamente un 19,4% de los veinteañeros puede decir lo mismo.

Son varias las comunidades que han acelerado el paso previsto para tratar de cubrir a sus jóvenes. Cataluña ha comenzado este mismo miércoles la administración del suero a cerca de 300.000 menores de entre 12 y 15 años, estrategia que ya habían adelantado otras regiones a fin de tener al colectivo ‘blindado’ antes del comienzo de curso.

Pero como reconoce el vacunólogo Javier Del Águila en El País, en la futura vacunación infantil habría que valorar no solo su menor riesgo actual ante el covid, sino si las posibilidades de un efecto secundario grave sean mayores en ellos, como se teme. Un debate que trasciende lo epidemiológico para meterse en lo ético.