Ducha fría, cerveza helada o dormir desnudo: los errores que todos cometemos y debemos evitar durante la ola de calor
Puede parecer una buena idea, pero paradójicamente tiene el efecto contrario al que buscamos.
La primera ola de calor ya está aquí. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado que a partir de este sábado 20 de junio comenzarán a subir las temperaturas, llegando a alcanzar en algunos puntos de la península los 40 ºC y con avisos amarillos y naranjas en algunos puntos del mapa.
Por ahora, según ha adelantado el portavoz de la AEMET, Rubén Campo, se desconoce hasta cuándo durará este episodio de calor, aunque se espera que a partir del miércoles y del jueves comiencen a bajar las temperaturas. A pesar de ello, seguirá haciendo "mucho calor en el país".
Ante esta situación, lo primero que puede venirnos a la cabeza para refrescarnos un poco es beber una cerveza bien fresquita (y si está en un vaso ya frío, mejor), tomar una ducha con agua casi congelada o incluso dormir desnudos. Sin embargo, esto podría llegar a resultar contraproducente, tal y como advierten desde el medio francés 'actu'.
Cerveza congelada para días calurosos: mejor no
En pleno mundial de fútbol, con las vacaciones a la vuelta de la esquina y con la llegada del verano, la cerveza (siempre que esté fría) puede parecer una buena opción. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, al tratarse de una bebida alcohólica, deshidrata. Además, al beber algo demasiado a una muy baja temperatura, obligamos a nuestro cuerpo a regular su temperatura, lo que puede provocar una sensación de más calor.
Dormir desnudo: solo si no es para estar más fresco
Dormir desnudo no tiene por qué ser malo, pero si nuestro objetivo es tener más fresco, puede que sí lo sea. El cuerpo suda por la noche y el sudor se acumula en la piel; al dormir con ropa, ayudamos a regular la temperatura corporal. Si lo que quieres es dormir sin pasar tanto calor, lo recomendable es humedecer las sábanas o usar una toalla fría.
Una ducha demasiado fría puede darte más calor
Cuando el agua está demasiado fría, se produce un choque térmico que obliga a nuestro cuerpo a compensar este cambio brusco, por lo que el calor puede intensificarse. Por ello, se recomienda ducharse con agua tibia o un poco fría.
Trucos al alcance de todos los bolsillos para esta ola de calor
Si tus trucos para mantenerte frío eran los anteriores, no te desesperes. A continuación, te dejamos algunos trucos sencillos y al alcance de todos los bolsillos para que este verano no te 'derritas' del calor.
- El clásico truco del hielo y el ventilador: pon un bol con cubitos o una botella congelada justo en frente del ventilador para que el aire que circule sea más frío.
- Utiliza colores claros en vez de oscuros.
- Hidrátate: bebe agua o bebidas como la limonada y evita aquellas como el alcohol o el café.
- Apaga todos los aparatos electrónicos que no utilices.
- Pon sábanas ligeras, con telas que no sean gruesas.
- La iluminación LED es tu aliada en verano (y además, consumen mucha menos energía).
Además de estos trucos, también se recomienda colocar plantas, las cuales refrescan el ambiente de forma natural a través de la transpiración. El helecho de Boston, el aloe vera, el poto o la palmera areca son algunos ejemplos que funcionan muy bien en este sentido.