La mitad este peninsular y Baleares concentrarán las temperaturas más altas de la próxima semana, con noches tropicales y un episodio que podría convertirse en una nueva ola de calor.
Los científicos afirman que este pico sostenido, que comenzó el 20 de junio, es el peor registrado en el viejo continente. Las condiciones extremas han interrumpido la generación de energía, dañado la infraestructura y colapsado los sistemas sanitarios.