“De locos”: semana de infarto con la tensión en máximos

“De locos”: semana de infarto con la tensión en máximos

Bolaños trata de calmar al Poder Judicial mientras Junts alardea de que habrá foto de Puigdemont con Sánchez. El PP vuelve a la calle en Pamplona.

Pedro Sánchez, este viernes en Bruselas.JOHN THYS

Todo ocurre tan deprisa y lo que acontece es tan relevante, tan impactante, que cuesta seguir el hilo de las noticias. Una actualidad de vértigo que sorprende incluso a sus protagonistas. El miércoles fue uno de esos días en los que pasó prácticamente de todo. Arrancó con el anuncio de una moción de censura sorpresa en Pamplona, continuó con el plante del Poder Judicial ante los ataques de los socios de Pedro Sánchez y prosiguió con una bronca sin precedentes en el Parlamento comunitario entre el presidente y Manfred Weber, el líder de los populares europeos, con Carles Puigdemont observando. “De locos”, traducía un líder territorial del PP.

Ha sido una semana frenética, de una dureza dialéctica tremenda, y la legislatura tan solo está en sus primeros compases. Yendo a la capital navarra, el nuevo “cambio de opinión” del PSOE sobre Bildu ha removido y mucho el tablero político. Ya empieza a ser más que habitual que Sánchez solemnice que no va a hacer una cosa para que unos meses después la haga. Por primera vez, los socialistas han dado una alcaldía a Bildu, sus socios en el Congreso. “Pero en el País Vasco, nuestra alianza es con el PNV”, aseguran en Ferraz, aunque hace tan solo unas semanas aseguraban que lo ocurrido en Pamplona no se produciría.

El pacto entre el PSOE y Bildu ha llevado la crispación a máximos. “Escoria”, les dijo a los socialistas Javier Esparza, líder de UPN, en la Cámara foral. Este domingo, habrá una manifestación en Pamplona contra el acuerdo, “el más miserable de Sánchez”, en palabras de Alberto Núñez Feijóo, que también estará en la protesta. “Lamento profundamente que el presidente de mi país haya cruzado la línea roja que ningún dirigente político se atrevió jamás a cruzar, que es darle una capital a un partido heredero de una banda terrorista”, añadió.

La tensión es tal que ya hasta cuesta encontrar fecha para que Sánchez y Feijóo se vean, aunque ambos aseguraron en los corrillos por el aniversario de la Constitución que dicha reunión se va a producir. “Antes, los gabinetes hablaban y se anunciaba la fecha de la reunión. Ahora, se anuncia que los gabinetes hablan pero que no hay cerrada ninguna fecha”, en palabras de un veterano dirigente político, que añade: “Si al final ese encuentro no se produce, estaremos ante un punto de no retorno”. De momento, lo que sabemos es que Génova exige un orden del día de la cita para que no sea un mero “teatro”.

“Si al final ese encuentro [entre Sánchez y Feijóo] no se produce, estaremos ante un punto de no retorno”, dice un veterano

Ni en Génova ni en Moncloa descartan que el despacho se vaya a producir finalmente, pero unos y otros admiten en privado que no aspiran a que sirva de nada. Ya lo avanzó El HuffPost: “Así es imposible llegar a acuerdos con el Partido Socialista”, según el equipo directo de Feijóo. Para Sánchez, la prioridad es la renovación del Consejo General del Poder Judicial, tras más de cinco años de parálisis. Y, precisamente, otro de los frentes que tiene abierto el jefe del Gobierno es con el Poder Judicial, a cuenta de las críticas de Junts.

También por primera vez, desde la tribuna de oradores de la Carrera de San Jerónimo, la portavoz de Puigdemont señaló con nombres y apellidos a jueces, policías y periodistas. Mentó a Manuel Marchena, a Pablo Llarena o a Carlos Lemes. “Deben ser juzgados y cesados” por “atacar a Cataluña”, dijo Miriam Nogueras. La indignación en el Poder Judicial fue tal que, al día siguiente, el presidente del Tribunal Supremo no dudó en aplazar una reunión con Félix Bolaños, el todopoderoso ministro de Sánchez.

Según desveló El País este viernes, Bolaños ha llamado personalmente a los señalados por Junts en un intento de apaciguar las relaciones. Y públicamente no ha parado de repetir estos días: “Es intolerable que se señale a jueces y se les acuse de cometer delitos”. Margarita Robles también se pronunció en términos parecidos.

Para rematar esta semana de infarto, Junts confirmó lo que muchos en el PSOE temían: habrá reunión entre Sánchez y Puigdemont, aunque todavía no está cerrada. El miércoles, ambos se vieron en el Parlamento europeo, estuvieron a escasos metros en el pleno, pero no se saludaron. El líder independentista, fugado de la Justicia, esbozaba una sonrisa de oreja a oreja al verse rodeado de cámaras y micrófonos mientras que al presidente, que iba en teoría a rendir cuentas por la presidencia española de la UE, no se le veía tan cómodo. El choque con Weber, líder del PP europeo, a cuenta de la amnistía copó también las portadas, con los eurodiputados españoles lanzándose gruesos descalificativos.

  Puigdemont interviene en el Parlamento Europeo ante Pedro SánchezEFE

¿Cuándo se producirá la fotografía entre Sánchez y Puigdemont? Algunas fuentes en el PSOE interpretan que antes la ley de amnistía tendrá que estar aprobada, a fin de que el independentista no esté ya reclamado por la Justicia. “Sánchez es el presidente del Gobierno”, recuerdan. Y hasta final de año, también de la Unión Europea. Para Junts, será la rehabilitación política total de su líder, que previsiblemente podrá regresar a España en primavera.

“He perdido la capacidad de asombro”, resumía un barón del PP, preguntado por estos días de alta tensión política. Juan Manuel Moreno, por enésima vez, solicitó al PSOE volver a la “centralidad”. “Pero es el PP el que gobierna con Vox”, replican en Ferraz. Para Emiliano García-Page, urge una conferencia de presidentes, alertado por los posibles “privilegios” a los independentistas. El todavía secretario general del PSOE en Aragón, Javier Lambán, remató: “Los políticos moderados se tienen que retirar al rincón de pensar para alejar a España del abismo”.

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Corresponsal político de El HuffPost.