Declaran la guerra al torso desnudo en Francia: multas de 150 euros por ir sin camiseta o en bañador por el centro histórico de la ciudad, como ya ocurre en varios rincones de España
Narbona castigará este verano a quienes paseen sin camiseta, en bañador o incluso descalzos por determinadas zonas de la ciudad.

Lo que para muchos turistas es una imagen habitual del verano -caminar sin camiseta después de la playa o pasear en bañador por el centro de una ciudad costera- está empezando a convertirse en motivo de sanción en cada vez más lugares de Europa.
La última ciudad en sumarse a esta tendencia ha sido Narbona, en el sur de Francia, que ha decidido declarar la guerra al torso desnudo en sus calles más céntricas.
El Ayuntamiento ha aprobado una normativa que entrará en vigor el próximo 15 de junio y permanecerá activa hasta el 30 de septiembre. A partir de esa fecha, cualquier persona que circule sin camiseta, en simple ropa de baño o incluso descalza por determinadas zonas del casco urbano podrá enfrentarse a multas de hasta 150 euros.
La medida afectará especialmente al centro histórico y a varias zonas próximas al canal de la Robine, uno de los espacios más visitados de la ciudad durante la temporada turística.
La justificación del consistorio es clara.
Según explica el Ayuntamiento, la medida busca preservar la convivencia, la tranquilidad pública y la imagen de la ciudad durante los meses de mayor afluencia de visitantes.
Las autoridades consideran que determinadas prendas son apropiadas para la playa o para espacios de baño, pero no para calles, plazas, zonas comerciales o espacios patrimoniales.
"Con la llegada del verano y el aumento del turismo, algunos comportamientos vestimentarios adaptados a la playa no son necesariamente adecuados en el centro urbano", argumentó el consistorio en un comunicado.
La vigilancia correrá a cargo tanto de la Policía Municipal como de la Policía Nacional francesa.
Una tendencia que ya existe en España
Aunque la decisión ha generado debate en Francia, la realidad es que medidas similares llevan años aplicándose en numerosos municipios españoles.
En España no existe una ley estatal que prohíba caminar sin camiseta por la vía pública. Sin embargo, los ayuntamientos pueden regular esta cuestión a través de sus ordenanzas municipales.
Y muchos ya lo hacen. Barcelona fue una de las ciudades pioneras en endurecer las normas sobre vestimenta en espacios públicos. Allí las sanciones por pasear sin camiseta fuera de las zonas habilitadas pueden oscilar entre los 120 y los 300 euros.
En Mallorca, por ejemplo, solo está permitido circular sin camiseta en determinadas áreas vinculadas al paseo marítimo de la Platja de Palma. Fuera de esos espacios, las multas pueden alcanzar los 200 euros.
Alicante, uno de los casos más duros
Uno de los ejemplos más contundentes se encuentra en Alicante.
La Ordenanza de Convivencia Cívica aprobada en 2022 contempla sanciones que pueden llegar hasta los 750 euros para quienes circulen desnudos o con el torso desnudo por determinados espacios públicos.
También existen restricciones similares en municipios turísticos como Marbella, Málaga, Salou o Sant Antoni de Portmany, en Ibiza.
En muchos casos, las autoridades locales justifican estas medidas como una forma de proteger la convivencia entre residentes y visitantes, especialmente en zonas históricas o comerciales donde el turismo masivo ha modificado las dinámicas habituales de la ciudad.
El eterno debate entre turismo y convivencia
El caso de Narbona vuelve a poner sobre la mesa un debate que cada verano reaparece en numerosas ciudades europeas.
Por un lado, están quienes consideran que ir sin camiseta o en bañador por la calle forma parte de la normalidad en destinos de costa y que este tipo de sanciones resultan excesivas.
Por otro, los ayuntamientos sostienen que existe una diferencia entre el entorno de la playa y el espacio urbano, especialmente en ciudades que buscan preservar su patrimonio histórico y la calidad de vida de sus residentes.
Lo cierto es que la lista de municipios que limitan estas prácticas no deja de crecer. Y este verano, quienes viajen por algunas zonas de Francia o España tendrán un motivo más para comprobar las normas locales antes de salir del hotel rumbo al centro de la ciudad.
