Los homicidios se han desplomado hasta un 50% en Europa desde 2000, pero la mayoría de españoles, italianos o franceses cree que los crímenes están aumentando
Una encuesta realizada en seis países europeos revela una paradoja llamativa: la percepción de inseguridad crece mientras los asesinatos y muchos delitos se encuentran en mínimos históricos.

Europa es hoy mucho más segura que hace tres décadas. Sin embargo, buena parte de sus ciudadanos piensa exactamente lo contrario.
Una encuesta elaborada por YouGov en seis países de Europa occidental -España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y Dinamarca- revela una brecha cada vez más evidente entre la realidad de las estadísticas y la percepción de la población. Aunque los homicidios y numerosos delitos han descendido de forma sostenida desde finales de los años noventa, la mayoría de los encuestados considera que la criminalidad está aumentando.
El contraste es especialmente llamativo porque los asesinatos, uno de los indicadores más fiables para medir la evolución de la delincuencia, se han reducido entre un 30% y más de un 50% en países como España, Francia, Alemania o Italia desde comienzos de siglo.
Una sensación generalizada
Según el sondeo, el 67% de los españoles cree que la delincuencia ha aumentado en los últimos años. En Francia la cifra alcanza el 78% y en Italia llega hasta el 80%.
La percepción es similar cuando se pregunta específicamente por los delitos violentos. Un 66% de los españoles considera que han aumentado, mientras que en Francia e Italia los porcentajes se disparan hasta el 77% y el 76%, respectivamente.
La paradoja es que los datos oficiales cuentan una historia muy diferente. Las estadísticas recopiladas por Eurostat muestran que Europa occidental es actualmente mucho más segura que durante las décadas de los ochenta y noventa, una época marcada por niveles de criminalidad considerablemente superiores a los actuales.
El caso italiano es especialmente revelador
Italia ofrece uno de los ejemplos más contundentes de esta evolución. En 1991 el país registró 1.917 homicidios. En 2024 la cifra se había reducido hasta 327, uno de los niveles más bajos de toda la Unión Europea.
La tendencia también se observa en Francia. Aunque los últimos años han registrado pequeños repuntes y el número anual de víctimas ha vuelto a superar el millar, la tasa de homicidios sigue siendo muy inferior a la de mediados de los años noventa.
En aquel momento Francia registraba aproximadamente 2,3 asesinatos por cada 100.000 habitantes. Hoy la cifra ronda los 1,4. España también figura entre los países más seguros del continente en términos de homicidios y violencia letal.
¿Por qué la percepción es tan distinta?
Los expertos apuntan a varios factores. Uno de ellos es la enorme visibilidad mediática de determinados delitos especialmente graves, aunque estadísticamente sean poco frecuentes.
En Francia, por ejemplo, la violencia relacionada con el narcotráfico y los enfrentamientos entre bandas criminales ha ocupado titulares de forma recurrente durante los últimos años. Ese fenómeno ha contribuido a generar una sensación de inseguridad que no siempre coincide con la evolución global de los datos.
A ello se suma el incremento de las denuncias por violencia sexual y violencia doméstica, un fenómeno que los especialistas consideran positivo porque refleja una mayor disposición de las víctimas a denunciar, pero que también aumenta la percepción pública de que la delincuencia se encuentra en expansión.
Por otro lado, el fraude digital y las estafas por internet han crecido de forma notable en prácticamente todos los países europeos, alimentando la sensación de vulnerabilidad de los ciudadanos.
Confianza en la policía... pero miedo al crimen
La encuesta deja otro dato curioso. Pese a que la mayoría cree que la delincuencia aumenta, también existe un nivel relativamente elevado de confianza en las fuerzas de seguridad.
Dinamarca lidera la clasificación, con un 74% de ciudadanos que afirman confiar bastante o mucho en la policía. Italia, Alemania, Francia y España se sitúan también por encima del 57%. España alcanza un 57% de confianza en las fuerzas policiales, frente a un 39% que reconoce tener poca o ninguna confianza.
La excepción es Reino Unido, donde solo el 43% de los encuestados afirma confiar en la policía nacional.
El peso de los estereotipos nacionales
La investigación también muestra cómo cada país tiende a asociarse con determinados problemas concretos.
Los españoles son especialmente propensos a considerar que la corrupción es un problema más grave en su país que en otros lugares de Europa. Esa percepción la comparte el 56% de los encuestados en España y el 46% en Italia.
Los franceses destacan por considerar que el narcotráfico y los disturbios públicos son problemas especialmente relevantes en su territorio. Los británicos, por su parte, son quienes más identifican a su país con los delitos cometidos con arma blanca.
Mientras tanto, los daneses son los menos preocupados por la delincuencia general y los que perciben su país como uno de los más seguros del continente.
La conclusión del estudio es tan sencilla como incómoda: Europa es objetivamente más segura que hace veinte o treinta años, pero millones de europeos están convencidos de que ocurre exactamente lo contrario.
