El líder de una secta victoriana se creía el Espíritu Santo y se preguntaba a sí mismo si debía coger paraguas: ahora su capilla se alquila en Airbnb
Conserva su arquitectura victoriana, pero su interior ha sido remodelado.

Hay edificios que parecen esconder los recuerdos que quedan de una segunda vida. Lugares que hoy reciben turistas, viajeros o curiosos, pero que hace más de un siglo fueron escenario de episodios difíciles de creer. Eso es lo que ocurre con una antigua capilla victoriana del suroeste de Inglaterra que, tras albergar una de las sectas más controvertidas del país, ha terminado convertida en un alojamiento vacacional disponible en Airbnb.
El edificio fue el cuartel general de los agapemonitas, un grupo religioso fundado en el siglo XIX por el antiguo sacerdote anglicano Henry James Prince. Convencido de que era la encarnación del Espíritu Santo, el líder sometió a sus seguidores a un duro control, les exigía entregar sus bienes y justificaba polémicos rituales sexuales como parte de una supuesta misión divina. Su historia, marcada por el fanatismo y la manipulación, sigue despertando interés más de un siglo después.
Según explica el historiador y ex periodista de la BBC Stuart Flinders, Henry terminó convencido de que era la encarnación física del Espíritu Santo, hasta el punto de delirio de mantener conversaciones consigo mismo como si hablara con Dios. "Tenía conversaciones del tipo de preguntarle al Espíritu Santo: '¿Va a llover hoy? ¿Debería llevar un paraguas?'", asegura el experto en declaraciones recogidas por la BBC.
De capilla a residencia, y ahora Airbnb
Tras la muerte de Henry en 1899, el liderazgo pasó a John Hugh Smyth-Piggott, otro predicador que alimentó aún más la polémica al proclamarse Jesucristo resucitado durante un oficio religioso celebrado en Londres. La declaración provocó una enorme indignación pública e incluso disturbios en los alrededores de la iglesia, por lo que terminó refugiándose en la antigua capilla de la localidad de Spaxton, en el condado de Somerset.
Con el paso de las décadas, la comunidad fue perdiendo miembros hasta desaparecer por completo. La capilla tuvo después varios usos muy distintos: llegó a funcionar como residencia para personas mayores y, en los años sesenta, fue transformada en un estudio de televisión donde se grabaron populares programas infantiles británicos como Camberwick Green y Trumpton.
En la actualidad, el edificio ha sido restaurado y funciona como alojamiento turístico a través de Airbnb. Conserva buena parte de su arquitectura victoriana, aunque su interior ha sido adaptado con todas las comodidades para los huéspedes. Quienes hoy pasan allí la noche difícilmente imaginarían que, entre esos mismos muros de Spaxton, funcionó una de las sectas más peculiares y polémicas de la Inglaterra del siglo XIX.
