Un historiador italiano alerta de lo que podría pasar en Europa tras estudiar a fondo la figura de Mussolini
Antonio Scurati, autor de la saga 'M', hace un alegato en defensa de la democracia.
El auge de la extrema derecha en el mundo occidental es una realidad instaurada desde hace años. Muchos países han sucumbido a los eslóganes fáciles que traen consigo discursos de odio.
El historiador Antonio Scurati ha estudiado a fondo la figura de Benito Mussolini, dictador de Italia entre 1922 y 1945. En los últimos años ha desarrollado una obra literaria centrada en su figura, M, cuyo último volumen acaba de ser publicado.
Por este motivo le han preguntado recientemente en una entrevista en El Mundo, donde preguntan a Antonio Scurati qué "enseñanza extrae tras tantos años dedicados a una labor tan intensa".
El historiador asegura haber comprendido "lo que el fascismo supuso exactamente". Al hilo de esto, deja una reflexión muy oportuna para los tiempos que corren en Europa y en el resto del mundo.
"La democracia no es algo inherente a la naturaleza, como el cielo sobre nuestra tierra, sino algo que ha de adquirirse siempre. La democracia es siempre una lucha por la democracia", afirma el italiano.
¿Quién fue Benito Mussolini?
Benito Mussolini fue un político y dictador italiano que desempeñó un papel decisivo en la historia del siglo XX. Comenzó su carrera política en el socialismo, pero pronto evolucionó hacia posiciones nacionalistas y autoritarias.
Su figura está estrechamente ligada al ascenso del fascismo, ideología que marcó la vida política italiana durante más de dos décadas y que influiría en otros regímenes europeos. En octubre de 1922 protagonizó la llamada Marcha sobre Roma, una demostración de fuerza que presionó al rey Víctor Manuel III para nombrarlo primer ministro.
Una vez en el poder, Mussolini transformó progresivamente el sistema político italiano en una dictadura. Eliminó la oposición, censuró la prensa, limitó las libertades civiles y estableció un Estado totalitario basado en el culto al líder, conocido como “Il Duce”.
Su régimen promovía el nacionalismo extremo, la disciplina social y la expansión territorial, apoyándose en una intensa propaganda y en organizaciones paramilitares como las camisas negras.