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Y después del vídeo de Amaral, ¿qué?

11/04/2014 07:04 CEST | Actualizado 10/06/2014 11:12 CEST

Es difícil discutir sobre un producto artístico como si fuera un discurso político. Pero el último videoclip de Amaral despierta algunas dudas y preguntas principalmente dentro del terreno de la discusión política. Por ser un mensaje puramente político, establecido sobre un punto de vista determinado, que va por un camino concreto a nivel de discurso; ya sea a través de la letra de la canción, como por los dibujos o los títulos informativos irónicos que remiten a unas realidades, y aunque el estilo de esos títulos no sea coherente con el comienzo y el final del videoclip.

** ¿Qué objetivo político tiene este producto? ¿Decir que los políticos, o al menos los que aparecen en el vídeo, o los que están en la primera línea política, no tienen nada que ver con lo que vivimos? ¿Que están alejados y viven en sus burbujas? ¿Cuál es la novedad de este mensaje? Y si se trata de los políticos de la primera línea ¿qué pasa con los de la segunda o los de la tercera línea cuando lleguen a la primera?

¿O quiere decir que es una clase corrupta? Aquí mismo hay un problema, porque los políticos no son una clase, son los representantes de distintas clases. ¿Por qué no atacar a la clase social o a los colectivos sociales a los que representan los políticos que aparecen en este vídeo? ¿Y atacar sus intereses, también?

** El discurso de que los políticos son corruptos, egoístas, etc... Es un discurso que se queda muy vacío, especialmente desde el movimiento de los indignados y el 15-M. Es probable que falte preguntarse por el porqué. ¿Por qué el sistema actual solamente produce este tipo de políticos?

** ¿Qué efecto tiene este tipo de discurso de que todos los políticos son corruptos - algo que no es real- en la mente de los ciudadanos, en este caso en la mente de los espectadores? ¿Les animará al cambio? ¿Les animará a auto-organizarse para quitarse de en medio a estos políticos? ¿O solo les dará la sensación de que todo está mal y todo está oscuro? Y este mensaje, ¿no es un mensaje caótico y alejado de la realidad sociopolítica? Digo caótico y no anarquista, porque el anarquismo es otra cosa.

** ¡Auto-organizarse! ¿Para qué o en qué dirección? ¿Para quitar a unos políticos sin saber qué alternativa hay? ¿O para derrumbar este sistema corrupto que los produce y levantar otro?

** ¿Respetar este juego democrático actual o intentar plantearse otro modelo alternativo? ¿Cómo es este modelo? ¿Dónde están los discursos para que el espectador/ciudadano vaya por un camino en concreto? ¿Será un modelo de democracia popular? ¿Qué características tiene este modelo? ¿Qué sabe de él este ciudadano/espectador del videoclip?

** De nuevo, ¿cuál es el objetivo? ¿Que el espectador se sienta a gusto después de ver a los políticos de esta forma y se quede en paz? Alguien me ha dicho que al menos servirá para que los políticos que salen en el videoclip se sientan molestos y sepan que no son intocables.

Pero, ¿es este mi objetivo? ¿Molestar al adversario o al enemigo? ¿O mi objetivo y mi trabajo es derrocarlo? Y para derrocarlo a lo mejor no es suficiente decir que es malo.

Tampoco puede tratarse en serio el objetivo de remover las conciencias de estos mismos políticos, porque eso es imposible. Sus conciencias están muy tranquilas, saben a qué intereses representan, saben las reglas del juego, eligieron formar parte del mismo y saben que la política no es un juego moral, sino la representación del conflicto de intereses contrarios. Ellos lo saben y lo ejercen. A lo mejor lo que hace falta es que nosotros sepamos cuáles son nuestras fuerzas y las pongamos sobre la mesa; entrar en este conflicto de verdad, no lúdicamente.

Se puede dudar de todos estos comentarios e interrogantes con la pregunta, ¿cómo quieres que en un videoclip se refleje todo esto? Pues a lo mejor la respuesta adecuada sería: "No solo rechazando a estos políticos y manifestando el enfado en un videoclip". A lo mejor, siendo solamente conscientes de estas preguntas y de estas dudas; algo que se reflejaría en el discurso de una forma natural.

De nuevo, es muy complicado discutir sobre un producto que, queramos o no, está dentro del marco artístico. Pero Amaral eligió tomar partido, hacer un esfuerzo para hablar de este asunto y de esta forma tan directa a nivel de discurso. Algo que al menos es muy respetable. Más que criticar en voz baja y mientras tanto solicitar las subvenciones culturales de turno.