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Medios sociales y ciudadanía en África: SUNU2012, un ejemplo de ciberdemocracia

21/05/2013 08:31 CEST | Actualizado 20/07/2013 11:12 CEST

Tengamos horizontes, culturas, lenguas, nacionalidades, o incluso, sexos diferentes, los medios sociales son hoy uno de los ejemplos más pertinentes para hablar de la universalidad de una herramienta. Precisamente, son esas diferencias las que dan a estas herramientas su riqueza y su potencial. Nuestras relaciones virtuales se convierten en reales, nuestros nuevos amigos vienen de la red y, con mucha suerte, nuestra carrera profesional se desenvuelve a través de la web. Con los medios sociales las empresas están obligadas a readaptar su funcionamiento, las administraciones se ven forzadas a abrirse y avanzar hacia un nuevo paradigma. La relación entre administraciones y administrados se ha convertido en una relación multidireccional.

Tal y como yo lo veo, la mejor forma de no sufrir una revolución es participar en ella, intervenir y convertirse en un actor clave del cambio. El continente africano saldrá ganando si es uno de esos actores de esta revolución digital en vez de sufrirla, como ya ocurrió con la revolución industrial. Atreverse, innovar, crear y desplegar el potencial se hace más fácil cuando un simple ciudadano dispone de las herramientas a un coste mínimo (o casi inexistente) para hacer que su mensaje sea universal. Cuando ese mismo ciudadano tiene la posibilidad de redefinir las relaciones con los gobernantes, los nuevos medios serán hoy las herramientas mejor adaptadas para permitir al pueblo expresarse, pero también implicarse activa y directamente en la vida política.

Todo comenzó con una frase: "Un presidente de la república tiene mucho poder, sería una pena elegirlo mal". Concebido en 2007 y lanzado en la web en junio de 2011, SUNU2012 fue un proyecto de web ciudadana en respuesta a la demanda de los ciudadanos senegaleses de tomar la palabra, pero también una respuesta a la exigencia democrática de la transparencia del proceso electoral. En un primer sentido, el proyecto responde a los criterios de un espacio virtual de intercambio entre los ciudadanos senegaleses sobre los problemas de la situación política. Pero, en alguna medida, también es una herramienta de información y de implicación de los actores políticos en un ecosistema digital. Asociando los nuevos medios e integrando una dinámica ciudadana, SUNU2012 se impuso como un verdadero centinela de la democracia.

Asistimos a la elección del presidente Obama en 2008 con una campaña expresamente orientada a los nuevos medios. Asistimos a la revolución tunecina y a las primaveras árabes. Revoluciones organizadas y desplegadas a través de las redes sociales. Asistimos a la generación de un movimiento de web ciudadana al día siguiente de las elecciones presidenciales en Costa de Marfil. Y hemos asistido, siendo protagonistas, a la implicación efectiva de los medios sociales en las últimas elecciones presidenciales senegalesas. Se hace evidente que una dinámica ciudadana encuentra en las redes sociales un aliado a la altura del reto, un aliado que todavía no ha terminado de desplegar todas sus posibilidades y sus ventajas. Todo nuevo Gobierno de un país que se haga llamar democrático deberá tener en cuenta este nuevo poder que constituyen los medios sociales utilizados por los blogueros y los "periodistas ciudadanos".

A la sombra de los países del Magreb, de Túnez, de Egipto y de Libia, Senegal no ha quedado fuera de las olas de protestas y de manifestaciones para denunciar las derivas del Gobierno. Internet ha desempeñado un papel nada desdeñable en las revoluciones magrebíes, ningún medio de los considerados tradicionales ha sido jamás tan poderoso y determinante en un proceso de reivindicación y de revolución. La revolución senegalesa, que yo llamo soft révolution comenzó el 19 de marzo de 2011. Una cosa es indudable, desde esa fecha se ha producido una verdadera e-révolution con el uso de plataformas relacionales y de microblogging.

Una nueva cultura de la reivindicación, la protesta, la denuncia y la reclamación se ha impuesto entre los jóvenes africanos a través de los nuevos medios. Una juventud que muestra su madurez y su implicación directa en los problemas políticos es, hoy, la respuesta más positiva que esta juventud (la generación y) podría aportar al movimiento crítico para un cambio político, económico y cultural... en África.

La fusión del periodismo tradicional con las comunicaciones on line está modificando de manera evidente las relaciones públicas en todos los rincones del mundo. El periodismo digital, la democracia digital y la revolución digital constituyen los nuevos conceptos que ya hacen tambalearse las estructuras en muchos países sometidos bajo ciertos poderes.

Estos conceptos favorecerán sin duda un debate político muy democrático, facilitarán la construcción de unas redes políticas de un nuevo tipo (lejos de nuestros partidos políticos con forma de círculos cerrados) capaces de mejorar la relación entre los nuevos líderes y el pueblo: Open Gouvernement, gobierno digital, open data, Data Gouvernement...

Resulta remarcable que este pueblo que denuncia a través de los medios sociales no pertenece, habitualmente, a ningún partido político, ya que precisamente tratan de romper con ellos. De hecho, se están generando redes ciudadanas y democráticas. Una nueva manera de hacer política frente a la de los partidos políticos... Una nueva prueba para contradecir radicalmente a los políticos. El nacimiento de estos movimientos ciudadanos a través de Internet amenaza con dar un nuevo soplo de madurez en las decisiones de esta juventud senegalesa.

Hace algunos meses, la utilización de redes sociales como Facebook entre los senegaleses se limitaba a hacer amigos, chatear, colgar fotos y enorgullecerse de recibir muchos comentarios. Pero desde los inicios de la revolución tunecina, empecé a ver a los internautas senegaleses sustituir por imágenes de denuncia sus fotos de perfil: Wade dégage (Wade vete), Y'en a Marre (Ya estamos hartos), Touche pas à ma constitution (No toques mi constitución)... Esta ola de protestas no se limita sólo a Senegal.

El espíritu crítico y revolucionario empieza a ganar adeptos entre los internautas y en Facebook, la denuncia y las críticas continúan leyéndose en los perfiles. Facebook y Twitter se han convertido en las primeras tribunas de toma de la palabra y de reivindicación.

En 2013, fui nominado por Reporteros Sin Fronteras al premio Netizen2013, pero en realidad fue toda la juventud senegalesa la que recibió el reconocimiento a través de mi persona, por el trabajo realizado durante las elecciones presidenciales de febrero de 2012. Lo que quisimos transmitir mediante SUNU2012 fue simplemente la voluntad de toma de la palabra de los senegaleses, mostrándoles que nos pertenece desde el momento en el que nos corresponde, a nosotros los ciudadanos, elegir quién dirigirá nuestro país.

En SUNU2012 utilizamos todas las herramientas a nuestra disposición y nuestros propios medios para poner en marcha un proyecto democrático. Nuestro colectivo está formado por jóvenes blogueros e informático. Todo lo que hemos conseguido hasta el momento ha sido a través del trabajo voluntario. No recibimos ninguna subvención y nunca hemos puesto la mano encima a nadie. No queremos que mañana alguien pueda decir que hemos sido manipulados por una u otra persona. Hemos querido ser neutrales para ofrecer a nuestro país un trabajo ciudadano y patriótico a favor de su democracia. Pero hoy, SUNU2012 ya no nos pertenece, se lo hemos entregado a los senegaleses.

Actualmente, no hay un canal más poderoso que Internet. Queremos que nuestro mensaje se extienda por todos los rincones del mundo. Con SUNU2012, el internauta tiene la libertad de expresarse libremente y de una manera independiente y ciudadana.

Nuestro balance es positivo porque nuestro proyecto es pionero en Senegal. Creamos una web dinámica que permitía mantener la atención sobre el proceso electoral en tiempo real. SUNU2012 ha permitido a los senegaleses informar e informarse. Los senegaleses han podido seguir el tratamiento de las elecciones en medios europeos y americanos. Pero también nuestro trabajo ha permitido corregir las publicaciones de algunos periodistas.

Difícilmente unas elecciones en un país de África Occidental habrían suscitado un interés tan grande por parte de los medios sociales y de los medios, en general. Los senegaleses se movilizaron en la red para demostrar su determinación y su voluntad de actuar para permitir la victoria de la democracia. Finalmente, Senegal votó en paz y demostró de una manera magistral que las redes sociales son y serán a partir de ahora una parte de esta democracia.

Por ir más lejos, SUNU2012 demostró el poder de la web como vector de cambio, así como la vitalidad de la libertad de expresión dentro de este ecosistema informacional. Los internautas senegaleses están ahora presentes para velar por el respeto de la transparencia, de la equidad y de la legalidad de las elecciones. A partir de ahora, habrá que contar con Twitter y Facebook en las elecciones, tanto en Senegal, como en toda África y en el resto del mundo.

Con este movimiento de la revolución digital los próximos presidentes y sus gobiernos en toda África deberán prestar mucha más atención a internet entre su dispositivo de Gobierno ya que lo que aportan estas nuevas herramientas de democracia digital es la posibilidad de asegurar una continuidad y, sobre todo, una mayor transparencia en el debate, desde la concepción hasta la puesta en marcha del proyecto.

Con estas herramientas, nosotros, los jóvenes africanos tenemos todo lo que necesitamos para una participación directa en el proceso de buen gobierno y de transparencia, pero también de rendición de cuentas mediante acciones como el Crowdmapping, el Fact-Checking, y el crowdsourcing.

Cypher participa este miércoles, 22 de mayo, a las 20.30 horas, en la Mesa Redonda ‘Redes Sociales y Nuevas Tecnologías en África’ que tendrá lugar en el marco de las celebraciones del Día de África que organiza Casa África en Madrid. Junto a él estarán Antoni Castel y Carlos Bajo, autores del ensayo Redes Sociales para el cambio en África, galardonado con el premio en la última edición de los premios de ensayo Casa África. Será en la Fundación Carlos de Amberes (C/Claudio Coello, 99), en Madrid.

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