Esta nueva ley permite el uso comercial, de restauración y la celebración de casi todo tipo de eventos de ocio y lúdicos. Esto será un agravante para la alteración e impacto en estas zonas, que además se ven reducidas en el espacio, ya que se ha disminuido su zona de protección de los 100 a los 20 metros.
En mi opinión, este proyecto de ley se ha escrito desde la mayor insensibilidad y menosprecio hacia la arquitectura. No dudo que un ingeniero esté también capacitado para proyectar la estructura de un centro docente o una vivienda. Pero la arquitectura es mucho más que eso. Debe ir ligada a la belleza.