Lo de Aznar ayer en Antena 3 precisa, posiblemente, más de un análisis psiquiátrico que periodístico o político. No se pueden interpretar sus palabras sin tratar de comprender qué le mueve, qué resortes han provocado que siembre de minas la acción del gobierno de su partido y de su sucesor, Mariano Rajoy.
González y Aznar serán valorados desde la normal pluralidad que existe entre la ciudadanía, y el tiempo ayudará a hacer una justicia más exacta. Lo importante ahora es que es tiempo de Rajoy, y de que todos ayuden al Gobierno actual a superar las dificultades en las que está la España que gobernaron y por la que se desvivieron.