INTERNACIONAL
09/09/2015 10:24 CEST | Actualizado 09/09/2015 13:00 CEST

Juncker pide a una UE "honesta" y "solidaria" que acoja a 160.000 refugiados

Tajante y directo. Así ha sido el discurso del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo. Ante una expectación sin precedentes, ha defendido "más Europa" para abordar la crisis migratoria actual, que ha centrado gran parte de su discurso.

"Si fueran ustedes, con sus hijos en sus brazos, los que vieran cómo el mundo se viene abajo, no habría un muro que no quisieran deshacer, no habría un mar que no quisieran atravesar o una frontera que cruzar para librarse de una guerra o del Estado Islámico. Ha llegado el momento de la honestidad, de la solidaridad, debemos acoger refugiados", ha pedido Juncker.

Así, el presidente de la Comisión Europea ha explicado las líneas generales de la nueva estrategia que se llevará a cabo para hacer frente a esta crisis. Para empezar, como se esperaba, los Estados miembro tendrán que aceptar a 120.000 refugiados más en los próximos meses. "Se suman a los 40.000 anunciados en mayo", ha advertido Juncker, a la vez que ha recordado que son "personas" y no cifras". "Esto tiene que hacerse de manera obligatoria", ha añadido, a la vez que ha confirmado que se creará una lista de países de origen "seguros" para agilizar el proceso de peticiones de asilo.

"Veamos las cosas con perspectiva: la cifra es enorme, pero tengamos my presente un dato: supone el 0,11% de la población europea. Es más, es muy modesto si se compara con el esfuerzo que están haciendo Turquía, Jordania o Líbano, que, por cierto, están haciendo grandes esfuerzos con muchos menos recursos de los que dispone la UE".

Este ha sido el primer discurso de Juncker, el primero además de un presidente "elegido a través de unas elecciones", como él mismo ha recordado nada más empezar. Llega, además, en un momento complicado: "Seamos sinceros, la UE no se encuentra en un buen momento". Por ello, ha pedido que se tomen medidas "humanas y solidarias" y ha instado a los europeos a recordar que Europa es un continente en el que "casi todo el mundo ha sido refugiado en algún momento".

CUOTAS OBLIGATORIAS

En este sentido, Juncker también ha echado en cara la falta de implicación real de los Estados que, en el pasado mes de mayo, sólo quisieron aceptar cuotas de forma voluntaria. "Se han echado la culpa los unos a los otros y se ha usado a la UE como chivo expiatorio". Por ello, ahora, pide una implicación "real" y más en un momento en el que el invierno está cerca y lo hará todo "mucho más complicado".

Además, Juncker ha pedido un "mecanismo de reubicación permanente" y ha abogado por un cambio "sustancial" del Tratado de Dublín. Eso sí, ha aclarado que durante el mandato de esta Comisión "la libre circulación de personas en el espacio Schengen no quedará abolida".

Pasados los 45 minutos, Juncker se ha referido a Grecia: "Las negociaciones fueron muy duras. Por eso, pase lo que pase ahora en las elecciones griegas no podemos dejar que fracase el acuerdo alcanzado". Además, el presidente de la Comisión, ha asegurado que "en privado" la salida de Grecia de la UE "fue una opción", pero "nunca en público". Ya sumergido en temas económicos ha pedido que haya una "hacienda" única europea: "El presidente del eurogrupo debe ser la única voz de la UE ante el FMI".

El discurso también ha dejado momentos anedóticos. Pese a la seriedad con la que Juncker lo ha pronunciado, consciente de lo que llevaba hablando, ha asegurado que "necesitaba mucho tiempo dado lo mal que está la Unión". Además, ha protagonizado un momento con Nigel Farage, del UKIP, con quien ha asegurado que "lo único" que comparten es "el humor". "Algo es algo", le ha replicado éste. Por otro lado, interrumpiendo la intervención del presidente, el eurodiputado Gianluca Buonanno se ha colado una máscara de la canciller Angela Merkel y ha bajado a darle la mano. Juncker, muy cordial, se la ha dado asegurando: "Aquí tiene que haber de todo...".

Para terminar su discurso, Juncker ha pedido también que se logre un acuerdo mundial sobre Cambio Climático, uno que sea "sólido y vinculante". Sus últimas palabras han sido para pedir que se luche por la UE: "No nos quedemos de brazos cruzados".

Al terminar, ha tomado la palabra el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schuzl, quien ha agradecido a Juncker que haya acudido a dar su discurso pese a que su madre acaba de morir y su padre ha tenido que ser hospitalizado. Esta misma muestra de cariño se han ido sucediendo después entre los demás eurodiputados.

RAJOY: ESPAÑA ACEPTARÁ LO QUE PIDAN

La Comisión Europea (CE) ha confirmado que España deberá acoger a 14.931 refugiados del total de 120.000 llegados a Grecia, Italia y Hungría, más del triple de lo que le solicitó en mayo.

La cantidad exigida a España es la tercera más alta de la UE, detrás de Alemania (31.443 refugiados) y Francia (24.031) y es el resultado de un cálculo basado en cuatro criterios de distribución: la población, el PIB, el nivel de desempleo y el esfuerzo previo de acogida de cada país.

El Ejecutivo comunitario ha incluido en su propuesta de sistema obligatorio de reparto de refugiados a 22 de los 28 Estados miembros de la UE, puesto que quedan excluidos Grecia, Italia y Hungría, a los que Bruselas quiere ayudar con esta medida, así como el Reino Unido, Dinamarca e Irlanda, que gozan del derecho de no participación en asuntos de Justicia e Interior.

Así queda el reparto:

Antes de conocer la cifra de refugiados que pide la Comisión Europea, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que el Ejecutivo aceptará lo que la institución comunitaria pida a España.

Además, ha apoyado el fondo de 1.800 millones de euros para África propuesto por el presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker.

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