INTERNACIONAL
11/09/2018 08:55 CEST | Actualizado 11/09/2018 15:39 CEST

Orbán Vs Europa: las claves de una votación histórica

El Parlamento Europeo debate usar la 'opción nuclear' contra Hungría.

EL HUFFPOST

El presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó en su día poseer un botón nuclear "grande y poderoso", para dejar claro hasta qué punto su país está preparado ante una amenaza. Pues bien, la Unión Europea también tiene el suyo, aunque, en su caso, diplomáticamente hablando. Ahora, una de sus instituciones más relevantes, el Parlamento Europeo, está dispuesto a usarlo. De hacerlo, de activar la llamada "opción nuclear", será la primera vez en su historia que lo haga. Así que imagínense hasta qué punto se ha colmado su paciencia...

¿Y quién ha llevado a la Eurocámara hasta ese extremo? Seguro que le vienen a la cabeza así, de pronto, muchos nombres. Y seguro que el que es, Viktor Orbán, no les sorprende. En Europa preocupa, y mucho, la deriva autoritaria del Gobierno húngaro y considera que la supervivencia del Estado de derecho está en grave riesgo en este país. De ahí que la eurodiputada holandesa de Los Verdes Judith Sargentini tomara la iniciativa de elaborar un informe sobre la situación en Hungría para la comisión de Libertades Civiles, texto que fue solicitado en mayo de 2017 por el Parlamento.

La comisión parlamentaria dio luz verde en junio al informe, en el que se llamaba a aplicar a Hungría el artículo 7 del Tratado de la UE, el cual recoge la posibilidad de restringir el derecho a voto en el Consejo de la Unión a un Estado miembro que haya violado sus valores [Puedes leer este artículo, en español, aquí]. Esa es la "opción nuclear", una medida que hasta ahora sólo se había utilizado contra el Gobierno polaco, pero con una diferencia: en ese caso la iniciativa no partió del Parlamento sino de la Comisión Europea, que dirige Jean-Claude Juncker.

En su pleno esta semana, que comienza este martes en Estrasburgo (Francia), la Eurocámara debe decidir si respalda la decisión de la comisión parlamentaria y emplaza al Consejo a iniciar su aplicación, tal y como sucedió con Polonia. El mecanismo comenzará este mismo martes, con un debate desde Estrasburgo y la votación sobre qué hacer el próximo miércoles.

La autoinvitación de Orbán

Serán dos jornadas calientes. Orbán se ha autoinvitado al debate y ya el pasado lunes dejó claro que no tiene ni la más mínima intención de hacer propósito de enmienda. "Lo que está haciendo el Parlamento Europeo es burlarse del Estado de derecho", sentenció su portavoz, Zoltan Kovacs. "Es una caza de brujas", ha lamentado Kovacs, para quien el informe adoptado en comisión parlamentaria para pedir la activación del artículo 7 del Tratado de la UE es el resultado de los esfuerzos de los grupos de izquierdas y liberales para frenar las posiciones que defiende Hungría en materia de inmigración.

Lo que está haciendo el Parlamento Europeo es burlarse del Estado de derecho

En el texto de Sargentini se hace especial hincapié en la discriminación a la que se ven sometidas las minorías rumana y judía en Hungría y al trato que da el Gobierno de Orbán a las ONG. En él, la eurodiputada holandesa incluye partes demoledoras: "(...) Lo que era una sana democracia europea, está siendo destruida desde dentro por su propio Gobierno". Así, pone como ejemplo la desaparición de los medios de comunicación independientes, el acoso a las instituciones académicas que no son afines al Gobierno como la Universidad Centroeuropea de George Soros, o las amenazas a la independencia del poder judicial.

Lo que era una sana democracia europea, está siendo destruida desde dentro por su propio Gobierno

Además del informe, ha habido pasos dados por Orbán, que han alarmado a los eurodiputados. Ha sido el caso de leyes aprobadas recientemente por el Parlamento de Hungría, en las que se recoge como delito ayudar a un inmigrante o dormir en la calle, han provocado su cuestionamiento público ya que consideran que rompen con los valores comunitarios que todos los Estados miembros deben respetar.

Budapest sostiene que el contenido del informe redactado por la eurodiputada de Los Verdes Judith Sargentini y que defiende la urgencia de activar el artículo 7 es un cúmulo de "mentiras", "datos erróneos" o "aluden a asuntos ya cerrados", y que ha sido redactado con una "motivación política". Así, el portavoz de Orban ha afeado a la Eurocámara que aborde una crisis que el Gobierno húngaro ya discute con el resto de Estados miembros y con la Comisión Europea.

Los apoyos de Orbán

AFP
Imagen de archivo de Orbán y Salvini.

Orbán lidera desde el año 2015 el bando de los países que se oponen al reparto de refugiados dentro de la UE, junto con Polonia y República Checa. Y ahora ha encontrado un nuevo mejor amigo: el vicepresidente italiano, Matteo Salvini. El pasado 28 de agosto ambos líderes afirmaron reforzar lazos para formar un "bloque contra la inmigración" que se contraponga al resto de países socios de la Unión Europea.

Se prevé que su intervención de este martes siga ese discurso, culpando al resto de hacer mal las cosas y ensalzándose así mismo. Será mañana cuando se conozca la decisión final de la Eurocámara. La votación será clave no sólo para Hungría, sino también para el Partido Popular Europeo (PPE), al que está adscrito el Fidesz de Orbán. El líder de los populares, el alemán Manfred Weber, que ha anunciado su candidatura a presidir la Comisión Europea, sigue buscando un equilibrio para mantener unido al partido. Weber sabe que en las próximas elecciones, previstas para mayo de 2019, se augura una notable pérdida de votos para el PPE, por lo que el voto puede ser un arma de doble filo.

"Si Orban se muestra dispuesto a alcanzar compromisos (...) y explica cómo quiere resolver el problema, estaremos dispuestos a discutir", explicó el líder de filas del PPE en la Eurocámara. El grupo decidirá tras el debate sobre la consigna de voto. El sentido del voto de los 218 eurodiputados del PPE, que acoge a 12 aliados de Orbán, se anuncia, por lo tanto, clave.

En función del voto de sus compañeros de partido, Orbán podría abandonar el grupo y amantes no le faltan. El vicecanciller austriaco, Heinz-Christian Strache, dirigente del partido de extrema derecha FPÖ, le propuso el lunes formar un bloque común en el Parlamento Europeo.

"¡Invito con mucho gusto al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y a su partido, Fidesz, a trabajar juntos en el futuro en un bloque común de la UE!", escribió Strache en Facebook.

Strache y otros miembros del FPÖ son, al igual que Viktor Orbán, partidarios de una línea dura contra los migrantes que llegan a Europa, pero el FPÖ austriaco se sienta actualmente dentro del grupo Europa de las Naciones y de las Libertades (ENL) con otros partidos de extrema derecha como la Liga Norte italiana de Matteo Salvini y el Partido por la Libertad holandés de Geert Wilders.

Para que se active el artículo 7 del Tratado será necesario que el texto cuente con el apoyo de dos tercios de los eurodiputados presentes, que deberán sumar al menos la mitad más uno del total de la Eurocámara, es decir, 376 votos.

Todos los grupos de izquierdas votarán a favor, por lo que la clave estará en lo que hagan los populares, el más numeroso del Parlamento Europeo con 218 eurodiputados, que llegan divididos a la votación.

Hasta ahora, Orbán ha disfrutado de la cobertura del PPE —partido europeo en el que también están la canciller Angela Merkel, el propio Juncker, o el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk— a sus políticas, actuaciones y salidas de tono. Se espera que los populares cuenten con libertad de voto para actuar siendo consecuentes sólo con sus principios.

Lo que está en juego es la dignidad de Europa y sus valores. Y eso, hace tiempo, pende de un hilo.

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