VIRALES
13/07/2020 10:09 CEST | Actualizado 13/07/2020 10:23 CEST

El impactante testimonio de una médico residente de Madrid: "He visto morir a unos 15 ó 20 pacientes diarios"

Susana Pardo ha reclamado unas mejores condiciones laborales.

EFE
Un profesional sanitario toma una muestra de sangre a un enfermo de la covid-19 en la UCI del hospital del Mar de Barcelona. E

Susana Pardo, una residente de tercer año de medicina interna del madrileño hospital Gregorio Marañón, contó este sábado en la Cadena SER su experiencia con la covid-19 en medio de las reivindicaciones para mejorar sus condiciones laborales. 

La joven aseguró que la pandemia supuso “un antes y un después” para todos los sanitarios que se han enfrentado y se enfrentan a ella. De hecho, lo comparó con una guerra.

“No se había vivido nunca una situación igual y lo más parecido podría ser una guerra. Es imposible estar preparado para algo así y en el caso de los residentes es especialmente impactante. Apenas acabamos de empezar nuestra formación y hemos tenido que desempeñar tareas que están muy encima de nuestro nivel de experiencia y conocimientos”, relató.

Pardo confesó que ha visto “morir a unos 15 ó 20 pacientes diarios”. “Al estar desbordados con las tareas de cuidados intensivos y no poder hacer absolutamente nada por ellos, te pasas la guardia poniendo bombas de morfina cuando no respondían al oxígeno. Esto, y tener que informar a pacientes y familiares, es absolutamente desolador”, añadió. 

Además, la sanitaria se lamentó por el colapso vivido en algunos hospitales: “Nos deja escenas grabadas como puede ser tener que sentar a pacientes a lo largo de los pasillos porque estaba todo colapsado y sin ningún tipo de observación por parte del personal sanitario. Y tener que encontrarlos luego sentados con el oxígeno puesto, muertos y sin que nadie se hubiera podido dar cuenta”.

Sobre la huelga promovida por los médicos residentes, Pardo afirmó que ese periodo es de formación y que consiste en “adquirir responsabilidades de forma progresiva para terminar siendo autónomo en tu especialidad”. Pero en la realidad, aseguró, no es así.

“Nada más comenzar la residencia nos convertimos en mano de obra barata y realizamos una labor idéntica en muchos casos idéntica al médico especializados y adjunto. Soportamos el peso de pasar consulta, en planta y especialmente en urgencias, donde me muevo yo más. La mayoría de los pacientes que pasan por el circuito asistencial no reciben en ningún momento atención por un médico especializado exceptuando los pacientes más graves”, detalló.

Pardo acabó señalando que el problema principal es que su trabajo no recibe supervisión y que, de recibirla, lo hace por residentes mayores. “No debería ser así”, apuntó.

Entre otras quejas de los residentes, la joven enumeró que no les permite librar las guardias trabajando más de 30 horas sin remunerar, les obligan a veces a pagarse másters y cursos, trabajan en clínicas privadas de forma gratuita o duermen hacinados en los hospitales.

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