La Europa más unida envía un mensaje claro sobre un nuevo orden sin Rusia

Los líderes de 44 países europeos se reúnen en Praga como una muestra del apoyo unánime a Ucrania y demostrar el aislamiento de Moscú.
|
Foto de familia de los 44 líderes europeos.
Foto de familia de los 44 líderes europeos.
Anadolu Agency via Getty Images

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE y de otros 17 países europeos han participado en el inicio de la cumbre con la que el continente quiere demostrar su apoyo a Ucrania frente a la agresión de Rusia y demostrar el aislamiento de Moscú y su aliada Bielorrusia dentro de un continente que trabaja para reforzar sus lazos.

El de Praga es el primer encuentro de la llamada Comunidad Política Europea y en total participan 44 países: los veintisiete de la UE, Reino Unido, Suiza, Turquía, Noruega, Islandia, Liechtenstein, Ucrania, Moldavia, Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Montenegro, Macedonia del Norte y Serbia.

Antes de la reunión de líderes, el alto representante de Política Exterior de la UE, Josep Borrell, aseguró precisamente que la cita servirá para tratar de construir “un nuevo orden sin Rusia” y mandar el mensaje de que el Kremlin está “aislado” y “desafortunadamente no es posible construir un orden de seguridad” con Moscú.

“Desafortunadamente no es posible construir un orden de seguridad con Moscú”

- Josep Borrell

El objetivo de la Comunidad Política

A su llegada al Castillo de Praga, donde se desarrolla la cumbre, el primer ministro de Bélgica, Alexander De Croo, destacó que el hecho de que en la reunión de hoy faltan Rusia y Bielorrusia “muestra lo aislados que están esos dos países”, aunque no se opone a que participen mientras “respeten los valores” del bloque.

“Lo que veremos aquí es que Europa está en solidaridad contra la agresión de Rusia en Ucrania, está unida contra esta guerra agresiva”, afirmó la primera ministra de Islandia, Katrín Jakobsdóttir, quien también confió en debatir “sobre política fuera del contexto de la UE”.

En esta línea, la primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, calificó de “muy grave” la situación de seguridad en Europa, en particular, tras las fugas en los gasoductos Nord Stream 1 y 2, al tiempo que anunció un encuentro bilateral con el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, cuyo país levantó el veto a la entrada de Suecia y Finlandia en la OTAN pero aún no ha ratificado la adhesión.

Por su parte, el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, resumió que los líderes reunidos en Praga deben analizar la situación actual y actuar con dos objetivos: garantizar la seguridad en Europa, en especial en el contexto de la “terrible agresión” de Rusia contra Ucrania, y también para avanzar en ámbitos como la energía, el cambio climático o la economía.

El contrapunto lo puso el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, quien reiteró desde la capital checa que hay que “repensar” las sanciones del bloque contra Moscú porque no han tenido resultados hasta el momento.

Ya en términos generales sobre el fin de la Comunidad Política Europea, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, consideró que la reunión es “extremadamente importante” porque los países que participan “comparten el mismo continente y afrontan los mismos desafíos”.

El primer ministro checo Petr Fiala junto a Ursula von der Leyen.
El primer ministro checo Petr Fiala junto a Ursula von der Leyen.
Thierry Monasse via Getty Images

“Tenemos la ocasión de abordar cómo podemos intentar mejorar la cooperación, la coordinación, para tener más estabilidad, seguridad y paz. También tenemos desafíos comunes en términos de migración o movilidad”, expuso.

“Esto es bueno para la paz y el orden de seguridad, es bueno para el desarrollo económico y para la prosperidad”, dijo el canciller alemán, Olaf Scholz, poco después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, precisase que el objetivo es “tener una conversación estratégica” entre países que comparten “un mismo espacio y a veces una misma historia”.

Entre los líderes de fuera del bloque, el primer ministro de Albania, Edi Rama, incidió en que la idea de este foro “no es nueva” sino que “renace en tiempos de crisis”, por lo que instó a “no tener que esperar a tener otra crisis para repetir una reunión” como la de este jueves en Praga. “Espero que sigamos avanzando y construyendo algo muy importante”, sostuvo.

España organizará la tercera cumbre

España organizará la tercera reunión de la Comunidad Política Europea, después de que lo haga Moldavia. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, propuso que Moldavia, España y Reino Unido albergasen las siguientes citas de esta comunidad y la sugerencia española fue recibida con “aplausos” en la sala, quedando así aprobada, explicaron fuentes comunitarias.

De esta forma, España asumirá el compromiso de organizar la cita, coincidiendo con su presidencia de turno de la UE.

No todo ha sido alegría...

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y el primer ministro griego, Kiriakos Mitsotakis, han protagonizado un rifirrafe durante la cena con la que se ha puesto punto y final a la primera reunión.

Durante su intervención, el presidente turco ha hecho referencia a las recientes tensiones entre su país y Grecia y, según ha reconocido en rueda de prensa, estaba hablando “con firmeza”.

Sus palabras han molestado a Mitsotakis, quien, pese a que no estaba previsto, ha intervenido para replicarle. Fuentes del Gobierno griego han indicado que Erdogan acusó sin motivo a Grecia de subir la tensión y provocar”, lo que ha empujado a Mitsotakis ha responderle, pidiendo que deje de cuestionar la soberanía de las islas del Egeo por las que mantienen una disputa.