bipartidismo

Quienes defendieron el final del bipartidismo, ahora se lamentan de que la gobernabilidad recaiga sobre 10 grupos parlamentarios.
Nunca como ahora la pol√≠tica espa√Īola fue m√°s interesante y menos operativa a efectos pr√°cticos.
congresoLa inestabilidad pol√≠tica que se vive actualmente en Espa√Īa no tiene por qu√© ser tan negativa como se cree. De hecho, si los dirigentes saben responder al reto con altura de miras, es posible que la nueva situaci√≥n, m√°s que una fuente de males, sea un principio de soluci√≥n a problemas que venimos padeciendo por d√©cadas. La b√ļsqueda de mayor√≠as absolutas en todos los √°mbitos ha favorecido los monopolios de poder y, con ello, la impunidad y la corrupci√≥n.
bipartidismoobloquo Tras los resultados del 20D y el 26J se certifica la italianizaci√≥n de nuestra pol√≠tica, con grandes y no tan peque√Īos partidos, con presiones, chantajes y maniobras trapaceras que nos abocan al bloqueo. Seamos sinceros, no se puede sacar adelante una legislatura presionando a Pedro S√°nchez durante cuatro a√Īos, la par√°lisis es por lo tanto una cuesti√≥n sist√©mica.
rajoySi, finalmente, quienes tienen que decidir desde el socialismo no fueran capaces de soportar las presiones de quienes, empujando desde dentro y desde fuera de su área de influencia, les intenten lleven a facilitar la investidura de Mariano Rajoy, yo sería partidario de un Gobierno popular sin Rajoy y con ministros socialistas con la misión concreta de marcharse de ese Gobierno cuando se aprobaran por Las Cortes las leyes que tuvieran encomendadas por el PSOE y comprometidas en la investidura del candidato.
tartaYa no existen dos cucharillas clavadas sobre la tarta, ahora son m√°s. Aumenta el n√ļmero de comensales para el mismo plato. Postre cremoso por arriba para que las finas cucharillas entren f√°cilmente hacia el sabor. Minimizando en lo posible la inesperada, pero indiscutible, dureza de su base.
En términos políticos, podríamos decir que estamos ante el bipedalismo perfecto. Quienes tienen afición o posibilidades de conducir y conocen la ruta y el destino al que quieren dirigirse, pueden tener la tentación de querer que el coche avance a toda velocidad para quemar etapas en el menor tiempo posible, utilizando solo el acelerador, olvidándose de su competidor, el freno.
Que los analistas políticos no dejen de hablar de la posibilidad de un acuerdo para la gran coalición PP/PSOE, cuando ambos partidos acaban de sufrir la pérdida de votos más importante de su historia reciente, debería ilustrarnos acerca del precario valor que para los intereses de la dictadura financiera tiene la voz de los ciudadanos.
Anoche, cuando Mariano Rajoy agradec√≠a los resultados a sus seguidores le falt√≥ admitir la verdad m√°s dolorosa: "Espa√Īoles, el bipartidismo ha muerto". Tras sus expresiones de "inestabilidad" se encuentra el fin del bipartidismo, de la alternancia pol√≠tica, de un modelo de representaci√≥n y gesti√≥n que ha sido clave en la estabilidad y gobernanza.