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17/07/2013 14:47 CEST | Actualizado 16/09/2013 11:12 CEST

Los diputados del PP quieren que Rajoy tome las riendas y comparezca

2012-09-25-sesioncontrol2_r2_c2.jpgLa tensión era palpable en los pasillos, los diputados de uno y otro partido formaban extrañas parejas alrededor del único tema, la comparecencia de Rajoy y cómo tapar las deficiencias de un sistema incapaz de obligar a un presidente a dar explicaciones.

Se da casi por seguro que Rajoy comparecerá en el Congreso. No solo porque todos los grupos parlamentarios se lo están exigiendo, sino porque sus propios diputados creen que ha llegado ya la hora de tomar las riendas y "no dejarse arrastrar por los tiempos que marcan Bárcenas o Pedro Jota", según un parlamentario con cargo en el grupo popular. Este miércoles la tensión era palpable en los pasillos, los diputados de uno y otro partido formaban extrañas parejas alrededor del único tema, la comparecencia de Rajoy y cómo tapar las deficiencias de un sistema incapaz de obligar a un presidente a dar explicaciones, pese a que la sociedad lo demande.

Entre el martes y hoy se ha producido un punto de inflexión. "Se ha acabado el tiempo de gestionar los silencios. Este proceso va a durar como mínimo dos años, y no podemos seguir así tanto tiempo. Lo hemos estado hablando ayer por la tarde. El Gobierno y el grupo tienen que ir por delante de los acontecimientos y controlarlos", asegura otra señoría cercana a la dirección del PP. El propio portavoz, Alfonso Alonso ha declarado que su jefe comparecerá, aunque no obligado "por Soto del Real". Un mensaje que su gente ha interpretado como que en Moncloa están buscando la manera de reconducir la situación, sin dar la sensación de que la moción de censura es el detonante.

A las 10 de la mañana, Jesús Posada abandonaba el pleno para llamar a Rajoy desde su despacho en el Senado, porque el presidente de la Cámara no da por perdida la presencia del jefe del Ejecutivo en el hemiciclo. "La moción de censura es una extravagancia, pero hay otros sistemas, incluida una sesión de control. No es verdad que lo que falla sea el sistema para hacer que un presidente se explique, a veces fallamos las personas. Durante décadas el sistema ha funcionado". Dos horas más tarde, cuando aún no había logrado hablar con Rajoy, Posada hacía hincapié en que quedaba una semana entera -hasta el día 24- para que la Diputación permanente estudiara de nuevo la comparecencia y que en estos siete días "pueden pasar cosas".

Muchas cosas tendrían que pasar para recuperar la imagen tan deteriorada del sistema parlamentario. "Se han roto los acuerdos constitucionales no escritos de mantener un mínimo de consenso en asuntos muy relevantes" reflexiona José Enrique Serrano, exjefe de Gabinete de Felipe González primero, y de Zapatero, después. "Hay un deterioro del sistema evidente. La diferencia de ahora con las crisis de los 80 es que Felipe comparecío hasta 12 veces, por el tema de los GAL, Mariano Rubio...", prosigue Serrano. Otras fuentes socialistas reconocen que se han visto empujados a blandir una moción de censura que no estaba en su guión y que ni tan siquiera en la última Ejecutiva se había planteado,y son perfectamente conscientes de los riesgos que corren, más allá de perderla. "Si Rajoy acepta venir, pero a finales de agosto o a principios de septiembre, hunde nuestra estrategia, porque nos tendríamos que esperar a ver qué dice", admite una fuente cercana a Rubalcaba.

Qué tipo de versión dará Rajoy cuando comparezca, ya sea antes o después, preocupa a los diputados que miran más allá del corto plazo. "Lo que no está en la mano del presidente es resolver el asunto, que ahora ya es claramente la financiación ilegal del partido. Su comparecencia aquí solo se puede interpretar en clave de si es mejor o peor para su imagen pública. Y eso dependerá de lo que diga", advierte un diputado popular crítico poniendo distancia. La repercusión en la prensa internacional de la negativa del presidente a dar explicaciones en el Congreso -el Financial Times afirma que "es imperativo" que hable- ha sido comentado con estupor en los pasillos por los diputados populares. Que no se devalúe más su imagen sería el objetivo.

Un deterioro que es imparable, según Cayo Lara: "Lo más grave es que han ganado unas elecciones financiadas con fondos ilegales. Porque las elecciones se ganan con dinero. Y ellos han logrado su mayoría absoluta con dinero ilegítimo, procedente de lobbies empresariales y financieros. El bipartidismo es el que está bloqueando la situación. Tenemos un reglamento de la Cámara que está hecho pensando solo en dos partidos, lo mismo que tenemos un sistema electoral injusto. Hace seis meses que presentamos cambios en el reglamento para acabar con esta situación, que mina el fondo del sistema democrático".