De las pretendidas 'bajaciones' al falso "impuesto encubierto" que denuncia la patronal: verdades y bulos ante la ofensiva contra las bajas laborales de la derecha
Estos días has escuchado bulos como que las bajas por salud mental no pueden controlarse o que los trabajadores se las inventan para tener días libres. En El HuffPost, los desmentimos.
Bajaciones de verano. Llega la época estival y los trabajadores aprovechan para cerrar la persiana y descansar en la playa o en la naturaleza, o quizás viajando al extranjero, o sencillamente quedándose en casa y aprovechando el tiempo libre como consideren. Pero este año hay otra cuestión que está subiendo la temperatura del debate político: Feijóo y Garamendi tienen las bajas laborales en el punto de mira. El líder de la oposición dijo que son "un cáncer que no nos podemos permitir", mientras que el presidente de la CEOE las cataloga como un "impuesto encubierto".
Tanto el ministro de Transportes, Óscar Puente, como el presidente del Gobierno criticaron sus declaraciones. "Quien llama cáncer a las bajas laborales y propone que los trabajadores enfermos cobren menos deja claro de qué lado está. Nosotros estamos del lado de quienes madrugan, trabajan y merecen protección cuando la salud les falla", publicó Pedro Sánchez en sus redes sociales.
La propuesta del líder popular es la de acabar con los complementos salariales que incluyen algunos convenios colectivos durante los períodos de baja, pues considera que suponen un incentivo para que el trabajador se acoja a ellas. Es el clavo al que se agarran la derecha y la patronal para hablar de "bajaciones".
Los sindicatos rechazan esta postura y señalan que las palabras de Feijóo son un "ataque directo contra el diálogo social", tal y como indica a El HuffPost la secretaria de Salud Laboral de UGT, Patricia Ruiz Martínez.
Seguro que estos días has escuchado palabras similares a las de Feijóo y Garamendi. Hay quien piensa, por ejemplo, que las bajas por salud mental no pueden controlarse y por tanto son inventadas. O que las pagan al completo los empresarios. También existe controversia respecto al término absentismo para referirse a una baja laboral. En el HuffPost, desmontamos estos bulos e inexactitudes.
Los bulos más extendidos sobre las bajas médicas
Uno de los mantras más repetidos es que el incremento de las bajas se debe a que los trabajadores quieren días libres. Sin embargo, los sindicatos achacan este aumento a otros motivos. "Tendrá que ver con las condiciones laborales, con la falta de desconexión, con las cargas de trabajo, con el estrés que sufren sus trabajadores", subraya Ruiz Martínez, que no olvida las listas de espera de la sanidad pública. "Y Feijóo no va a reforzarla", lamenta.
Hay estudios que añaden otras causas, como el envejecimiento de la población trabajadora. En este sentido, el Consejo General de Economistas entiende que se da "una combinación de factores normativos, demográficos, organizativos y médicos", según su informe Absentismo laboral en España (2019-2025). En la publicación también recogen los complementos salariales de los convenios, pero no como único motivo.
El concepto de absentismo es otro de los puntos en los que sindicatos y patronal difieren. Hay estadísticas que incluyen la incapacidad temporal en los datos de absentismo, pues miden todas las horas no trabajadas. Pero los sindicatos son críticos con su uso y recuerdan que no se trata de una ausencia injustificada. "Abordar el absentismo desde la empatía y la salud es de justicia social; abordarlo desde la sospecha es un fracaso empresarial y social", expone CCOO en un comunicado.
¿Y quién paga las bajas? ¿Los empresarios? Es bastante probable que lo hayas oído. Pero no es cierto. No en su totalidad. Las bajas más habituales son por contingencias comunes, y en estos casos el empresario paga desde el día 4 y hasta el 15. La ley establece un 60% de la base reguladora, pero algunos convenios elevan esta cantidad y pueden incluir un complemento que llegue a cubrir el salario. A partir del día 16, la Seguridad Social o la mutua se hacen cargo.
Creencias como que el trabajador de baja tiene que permanecer encerrado en casa o que existe mucho fraude están también muy extendidas. Para empezar, un proceso de recuperación no es un arresto domiciliario. Está permitido hacer actividades que no interfieran con el problema de salud. En cuanto a los fraudes, no hay evidencias que permitan hablar de un fenómeno generalizado. Los trabajadores pasan por el control de los médicos de atención primaria, las mutuas colaboradoras y las inspecciones de la Seguridad Social.
El último bulo está relacionado con el anterior: las bajas por salud mental no se pueden controlar y los trabajadores las inventan. Además de una forma de estigmatizar ciertas enfermedades, es fácilmente desmontable. Una incapacidad temporal por ansiedad o depresión sigue los mismos controles que cualquier otra. Que una enfermedad no sea visible no significa que no se pueda evaluar.