Werner Gruber, físico, sobre el ventilador en verano: "En una habitación cerrada no sirve absolutamente de nada, solo mueve el aire caliente que ya hay"
El físico también advierte sobre los enfriadores de aire y aclara cuál es la mejor forma de utilizar un ventilador durante una ola de calor.

Con la llegada de una nueva ola de calor y temperaturas que volverán a rondar o superar los 40 grados, millones de hogares recurren al ventilador como primera opción para intentar soportar el ambiente sofocante. Sin embargo, el físico austriaco Werner Gruber asegura que existe una idea equivocada muy extendida sobre su funcionamiento, en declaraciones a Heute.
En una entrevista concedida al diario austríaco Heute, el divulgador científico sostiene que un ventilador no enfría una habitación cerrada, por mucho tiempo que permanezca encendido. "En una habitación cerrada, no tiene ningún efecto", afirma de forma tajante.
Un ventilador no enfría el aire
Según explica Gruber, el motivo es sencillo: el aparato no reduce la temperatura del aire, sino que únicamente lo pone en movimiento. "El ventilador simplemente mueve el aire caliente que ya existe", señala el físico. Por ello, dejarlo funcionando en una estancia cerrada no consigue que el ambiente sea más fresco.
Tampoco recomienda abrir las ventanas cuando en el exterior hace más calor que dentro de la vivienda. En esas condiciones, advierte que el intercambio de aire puede resultar contraproducente, ya que permite que entre aire todavía más caliente en el interior.
El alivio está en la piel, no en la habitación
Eso no significa que el ventilador sea inútil. Gruber explica que su utilidad depende de dónde llegue la corriente de aire. "El ventilador solo se nota si estoy sentado cerca de la brisa", señala.
El efecto resulta especialmente eficaz cuando la piel está húmeda. La corriente acelera la evaporación del sudor, un proceso que ayuda al organismo a disipar calor y a reducir la sensación térmica. "Si estoy sudando o acabo de salir del baño, la diferencia es enorme", explica el físico.
Cuidado con la exposición prolongada
Pese a ese beneficio, el experto recomienda no permanecer durante muchas horas recibiendo directamente la corriente de aire.
Las personas más sensibles pueden sufrir molestias o contracturas musculares por una exposición continuada. Por ello, su consejo es colocarse junto a la corriente, en lugar de permanecer continuamente frente al ventilador.
¿Qué tipo de ventilador es mejor?
Una de las dudas más habituales en verano es si existen diferencias importantes entre un ventilador de torre, uno de pie o uno de mesa. Gruber lo tiene claro: prácticamente no las hay. "Es completamente irrelevante porque el ventilador no hace más que crear una corriente de aire", afirma.
La elección, por tanto, depende más del espacio disponible, el nivel de ruido o la comodidad de uso que de su capacidad para refrescar el ambiente.
El aire acondicionado sigue siendo la solución más eficaz
Si el objetivo es reducir realmente la temperatura de una vivienda, el físico considera que la única solución eficaz es disponer de un sistema de aire acondicionado.
En cambio, muestra reservas respecto a los pequeños enfriadores evaporativos que funcionan con agua. Aunque se comercializan como alternativa al aire acondicionado, Gruber advierte de que aumentan la humedad del ambiente, lo que puede hacer que el calor resulte aún más incómodo y pesado.
En plena temporada de altas temperaturas, el mensaje del científico es claro: el ventilador puede hacer que una persona se sienta más fresca, pero no enfría la habitación. Su eficacia depende de que el aire incida directamente sobre el cuerpo y favorezca la evaporación del sudor, no de que permanezca encendido durante horas en una estancia cerrada.
