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Siete pensamientos del papa Francisco en el avión: de las mujeres a su maletín negro

29/07/2013 17:41 CEST | Actualizado 29/07/2013 17:42 CEST
AFP

Hora y media respondiendo a los periodistas y sin eludir preguntas. En el avión de regreso a Roma tras presidir la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Brasil.

En su conversación con los medios, amén de tratar el tema de la homosexualidad y decir que él no es nadie para juzgar a los gays, habló de temas como la presencia de la mujer en la Iglesia, el caso Vatileaks, su relación con Benedicto XVI o lo que lleva en su maletín negro.

Estas fueron sus respuestas:

MUJERES SÍ, SACERDOCIO NO

Más papel para la mujer en la Iglesia, eso sí, lejos del sacerdocio. El papa Francisco ha abogado por una mayor presencia femenina en la institución que dirige, pero sin abrir las puertas a la posibilidad de que las mujeres puedan ser sacerdotisas.

"El papel de la mujer en la Iglesia no es sólo la maternidad, ser madre de familia. Es más fuerte, es el icono de la virgen, la que ayuda a crecer a la Iglesia. Sobre la ordenación de las mujeres la Iglesia ha hablado y ha dicho no. Lo dijo Juan Pablo II con una formulación definitiva. Esa puerta está cerrada", ha dicho Francisco

El papa cree no obstante que no se puede entender a la Iglesia sin mujeres y pone el ejemplo de las mujeres de Paraguay, de las que dice que son las "más gloriosas de América Latina" porque, según ha explicado, tras la guerra en ese país, había ocho mujeres por cada hombre y ellas tomaron "la decisión difícil de tener hijos para salvar al país, a la patria, la cultura, la fe y la lengua".

Para Francisco, la participación de la mujer en la Iglesia ha de ser "más que hacer de monaguilla o de presidenta de Cáritas". "Debe ser algo más, la Virgen María era más importante que los obispos y curas".

VATILEAKS, "UN PROBLEMA GORDO"

Francisco no eludió ningún tema durante la hora y media que estuvo departiendo con los periodistas y respondiendo a todas sus preguntas. Algunas tan delicadas como las referentes al escándalo de la filtración de documentos secretos de Benedicto XVI, conocido como 'Vatileaks'.

El pontífice admitió que es un "problema gordo" pero que no se asustó cuando su predecesor le entregó los documentos.

EL BANCO VATICANO

También abordó la reforma del Instituto para las Obras de la Religión, el llamado Banco Vaticano o 'Banco de Dios', envuelto en escándalos de blanqueo de dinero tras la detención de monseñor Scarano, antiguo gestor de la entidad.

"Yo no sé como acabará el IOR. Algunos dicen que tal vez sea mejor (convertirlo) en un banco, otros que un fondo de ayudas y otros que hay que cerrarlo. Yo no lo sé, me fío del trabajo de las personas que están trabajando en esto", ha señalado.

QUIERE MUCHO A BENEDICTO

Sobre su relación con el papa emérito, Benedicto XVI, Francisco aseguró que le quiere mucho porque "es un hombre de dios, humilde, que reza".

Dice el papa que Benedicto "fue un ejemplo de grandeza" abandonando el pontificado porque "solo un grande es capaz de eso".

EL MALETÍN DE FRANCISCO

¿Qué lleva Francisco en su maletín? La imagen del papa portando un maletín negro subiendo al avión se ha hecho tan famosa que los periodistas no han tenido más remedio que preguntarle por él.

Según el papa, está habituado a llevarlo consigo, ya que en él porta una maquinilla de afeitar, un breviario, su agenda y un libro para leer. "Pero no llevo la llave de la bomba atómica", bromeó.

maletín papa francisco

EL VATICANO Y LA CIÁTICA

Reconoce el papa que, pese a sentirse bien en el Vaticano, en algunos momentos se siente "enjaulado". "¡Cuántas veces me ha dado gana de salir por las calles de Roma! y en ese contexto me siento un poco enjaulado. En Buenos Aires me conocían como el cura callejero", ha asegurado.

Además, ha reconocido que durante su primer mes de pontificado padeció una ciática pero que, pese a todo, es feliz con su cargo de papa.

LOS DIVORCIADOS

"Los divorciados pueden tomar la comunión sin problemas, cuando se han casado de nuevas no pueden comulgar", ha asegurado sobre el sacramento de las personas divorciadas, para las que ha pedido misericordia.