Rosa Rodríguez, tras ganar el mayor bote de la historia de 'Pasapalabra': "No me importa que una parte se lo lleve Hacienda; es mi forma de compensar todo lo que me dan los servicios públicos"
Entrevista con la ganadora del concurso de Antena 3.

Rosa Rodríguez ya es historia de la televisión. A sus 32 años ha conseguido el mayor bote de la historia de Pasapalabra, es decir, 2,7 millones de euros. Se dice pronto; sobre todo, si se tiene en cuenta que el concurso de Antena 3 lleva más de 25 años de emisión.
La gallega consiguió completar las 25 palabras tras 307 programas, en los que llegó a acumular 168.600 euros. Para la historia también quedará la letra 'M', que le dio la victoria más ansiada, y el apellido de aquel jugador de fútbol americano de la década de los sesenta, "Morrall".
El HuffPost ha hablado con Rosa Rodríguez para conocer sus impresiones tras ganar el bote de Pasapalabra. "Estaba preparada psicológicamente para ganar, pero también para perder, porque era algo que podía ocurrir", asegura.
- ¿Qué sentiste al ver la cara de éxtasis de Roberto Leal cuando acertaste la última letra?
Completa y absoluta incredulidad porque después de tantos intentos de llegar a esas 24 preguntas/respuestas, algo que parecía ya casi imposible... no llegaba, no llegaba, nunca me había visto cerca y la primera reacción es pensar '¿Qué acaba de pasar?' Todavía no me lo creo. En aquel momento me tapé la boca pensando: '¿Qué acaba de pasar?'
- A mucha gente le ha sorprendido que te supieras el apellido de ese jugador de fútbol americano que fue elegido jugador más valioso de la NFL en 1968... ¿lo tenías reciente?
No recuerdo en qué momento me los había mirado. De hecho, cuando yo escucho la pregunta pensaba que no los tenía mirado, que era una de estas cosas que yo me había apuntado 'tengo que mirarme esto', pero claro, tú como concursante se te ocurren tantas cosas que te pueden preguntar, que quieres mirar y te tienes que mirar, pero no llegas a todo. Yo me iba haciendo mis listas, y nunca llegaba.
Por eso yo cuando la escucho en la primera vuelta creo que me río, tengo como una sonrisa porque yo hago muchos gestos. Creo que me sale una sonrisa, pero era de frustración de decir 'jo, me la han preguntado y la tenía pendiente porque además el día anterior me habían preguntado por un golfista que lo tenía mirado, pero no aprendido.
Cuando escucho esa 'M', mi primera impresión es que no la tenía y unos segundos después, cuando Manu estaba en su turno, dije 'no, no, espérate que sí que la tengo'. Y pensé 'a ver si la recuerdo'; me puse a buscar entre mis archivos mentales y tenía varias opciones, pero de los de la década de los 60 esa era la más clara.
- ¿Eres consciente de que eres historia de la televisión?
Pues no, la verdad es que de eso todavía no soy nada consciente. Realmente yo no pensaba mucho en el dinero porque yo como concursante pensaba más en el reto de contestar las 25 palabras y no tanto en el dinero del bote, que cualquier cantidad de por sí ya era lo suficientemente suculenta.
Pero sí que es cierto que cuando pasamos de la barrera de los 2 millones de euros, yo hacía un esfuerzo activo por no mirar la cifra cuando Roberto Leal nos decía esto de 'estás a dos palabras de...' yo hacía el esfuerzo de no mirar la cifra porque era tan mareante ya cuando habíamos llegado a 2,5 millones, en este caso, 2,7 millones de euros que yo decía 'olvídate de eso, porque lo realmente relevante es que tú llegues a completar las 25 palabras del rosco'.
Así que, realmente no he interiorizado lo que significa este bote a nivel de eso, de hito en la televisión y supongo que me llevará bastante tiempo. Lo estoy viviendo con mucha adrenalina y mucha locura, pero creo que cuando se asiente seré realmente consciente de lo que ha pasado.
- Son 2,7 millones de euros, pero un porcentaje muy alto se lo lleva Hacienda. ¿Cómo llevas eso? ¿Te duele o eres de las que piensa que es justo?
Lo pago con gusto (risas). La cantidad que me quede va a ser suficiente para vivir tranquila. No aspiro a lujos ni extravagancias, y creo que con lo que me queda es suficiente. Y luego, que yo soy lo que soy, no solo producto de mi esfuerzo, sino de la sociedad en la que por suerte he crecido. Gracias a los servicios públicos de España, especialmente la educación, de la que me he nutrido y me ha llevado hasta aquí.
Los servicios públicos que tenemos en España son maravillosos. Sí que se habla de que se podrían invertir mejor o peor, pero para mí también es una manera de pensar que estoy devolviendo lo que yo tanto he recibido. Me considero producto del país en el que he crecido. ¿Es un porcentaje bastante grande? Sí, pero yo me voy feliz con el millón y medio arriba o abajo que me quede, también.
- ¿Tenías algún sueño que vas a poder cumplir ahora?
Viajar, principalmente, que es lo que a mí siempre me ha gustado. En los últimos años he hecho viajes, pero siempre muy cortitos por el tema de 'es que tengo que estar estudiando' y cuando me iba de viaje incluso buscaba los huecos para estudiar.
Tengo varios viajes pendientes, Asia o América, que son viajes importantes, que suponen un gasto económico importante que en otro momento hubieran supuesto tiempo de planificación y ahora será lo que por fin pueda disfrutar sin tener que pensar en la parte económica.
- ¿Cómo ha sido tu relación con Manu durante todo el tiempo que habéis compartido en el programa? ¿Qué te dijo cuando ganaste el bote?
Bueno, yo me di cuenta de que él estaba afectado porque te acabas de dar cuenta de que ya no tendría esa oportunidad. Me felicitó lo primero de todo. Yo una cosa que admiro de él es la manera que estuvo en esa situación tan positivo. En Pasapalabra, aunque no te lleves el bote grande, ya lo que supone la experiencia... en su caso, es una pena que no lo haya conseguido porque él estuvo de bote a bote.
Hemos compartido la experiencia, que era nueva para nosotros en televisión. Para mí ha sido un placer compartir estos 307 programas con él. Ha habido muchísimo respeto, muchísimo compañerismo y una rivalidad muy sana.
Creo que eso se ha transmitido en la pantalla. Nunca hemos tenido ningún tipo de roce por ganar, perder... cuando ganábamos o perdíamos, si estábamos molestos con alguien era con nosotros mismos. Nunca hemos tenido una mala palabra hacia el otro, y eso creo que habla muy bien del tipo de persona que es Manu.
- Si hubiera ganado Manu en vez de tú, ¿crees que hubieras sentido reaccionado igual?
La verdad es que yo llevaba muchos meses trabajando psicológicamente el hecho de que la experiencia se iba a acabar, ganara o no el bote. Estaba ya mentalizándome sobre ese momento final. Yo soñaba con ganar, pero también era muy consciente de que la posibilidad de irme sin el premio. Igual que gané, podría no haber ganado y las posibilidades eran prácticamente 50-50. Creo que me lo hubiera tomado perfectamente bien porque en el punto en el que estábamos era más una cuestión de suerte que de preparación.
