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El proyecto ARI: cómo enseñar a nuestro cuerpo a luchar contra el cáncer

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Ariadna da nombre a un proyecto que intenta, desde Barcelona, implantar un tratamiento contra el cáncer llamado CART. Foto: Proyecto Ari.

Los momentos clave, aquellos que te recuerdan que la vida es cambio, son aquellos en los que traspasamos un umbral. Cuando aquella tarde de junio me dirigía al aeropuerto, pensaba que mi umbral serían las nubes eternas de Berlín y el cambio el sol de Barcelona, que me esperaría al otro lado. Sin embargo, estaba equivocado. El verdadero umbral iban a ser las puertas del hospital que traspasé al día siguiente, y el cambio, la historia de Ari.

Ari tiene 18 años y, desde hace cinco, lucha contra el cáncer. Cuando Ari tenía 13 años también cogió un avión para regresar a casa. Ari podría haber pensado aquel día que su umbral serían las nubes británicas y que, al otro lado, le esperaría el sol. Sin embargo, ella tenía otras cosas en la cabeza, ya que no se encontraba demasiado bien. Al día siguiente, Ari se fue al hospital y allí le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda (LLA). Desde entonces, la vida de Ari cambió: largas estancias hospitalizada (en aislamiento, en algunos casos), tratamientos de quimio y radioterapia, y un trasplante.

Hace poco, traspasé las mismas puertas del Hospital Clínic, esas que Ari conoce tan bien, para hablar con Álvaro Urbano y con Manel Juan, médicos de ese hospital universitario barcelonés. Álvaro y Manel, junto con Ari y muchas personas más, están sacando adelante un proyecto innovador que puede hacer posible que, algún día, las historias de los enfermos de LLA en Europa sean diferentes a la de Ari. Ellos son el ejemplo de que hay muchas personas que desean que el umbral de los demás sigan siendo las nubes y no las puertas de un hospital. Y lo mejor de todo: ustedes también pueden contribuir a que tras ese umbral espere, a más personas cada día, un sol deslumbrante.

ARI es un proyecto muy especial. ¿Nos podéis contar la historia de cómo surgió y cuándo empezasteis a trabajar en él?

Álvaro Urbano (AU): El proyecto ARI nace en 2015 cuando, en plena organización de un concierto solidario por parte de Ari y sus amigas, ésta recae de la enfermedad. En ese momento, ellas deciden que los fondos recaudados de ese concierto se destinarán a mejorar el día a día de los pacientes de leucemia. Gracias al proyecto ARI estamos buscando incorporar un tratamiento muy eficaz para la leucemia linfoblástica aguda: el llamado tratamiento CART. Y es que, por desgracia, este tratamiento hasta ahora no está disponible para los pacientes en Europa.

Manel Juan (MJ): ARI es un proyecto de financiación que permite complementar, en el caso de los CART19, lo que se empezó gracias a ayudas públicas del Ministerio de Sanidad y que debe permitir llevar a término un ensayo clínico para usar nuestros propios CARTs (en este caso, molécula anti-CD19), basados en un anticuerpo que el Hospital Clínic desarrolló en los años 90.

"Tratamos de 'enseñar' al sistema inmune del paciente a luchar de forma eficiente contra las células cancerígenas", señala Manel Juan, jefe de la Sección de Inmunología Clínica del Hospital Clínic de Barcelona.

Explicadnos en palabras sencillas en qué consiste el tratamiento CART.

MJ: Se trata de reestructurar el sistema inmune del paciente para luchar de forma eficiente contra las células cancerígenas. Para ello, se extraen los linfocitos T del paciente (una de las defensas naturales de nuestro cuerpo), se les añade un gen específico y se los vuelve a introducir en el paciente. Con esta terapia génica, los linfocitos T son capaces de detectar y eliminar de forma muy eficiente las células tumorales del paciente de LLA.

¿En qué fase del proyecto ARI os encontráis?

MJ: Hemos finalizado casi la fase preclínica (demostrar la actividad en modelos experimentales) y estamos realizando la validación del procedimiento clínico. Tenemos parte de la documentación realizada y, en unas pocas semanas, enviaremos este material para obtener la autorización de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), para poder iniciar el tratamiento en pacientes.

AU: El proyecto ARI acabará su primera etapa cuando administremos el CART-CD19 a los pacientes. La segunda etapa consistirá en la creación de una plataforma que permita el desarrollo de otros tipos de CARTs para otras enfermedades malignas, sean hemopatías o tumores sólidos.

"La inmunoterapia y los CART son una gran esperanza para los pacientes que recaen en distintos tipos de cáncer", explica Álvaro Urbano, director del Instituto de Hematología y Oncología del Hospital Clínic de Barcelona.

¿Dónde radica la mayor dificultad a la hora de tratar la leucemia linfoblástica aguda?

AU: En el momento actual, más del 85% de los pacientes infantiles y el 50% de los adultos se curan definitivamente de la enfermedad. Algunos de ellos, después de haber pasado por tratamientos muy agresivos, como el trasplante de médula ósea. Pero siguen existiendo casos en los que vuelve la enfermedad una vez acabado el tratamiento. Para ellos, el CART es la gran esperanza.

Si no estoy equivocado, el cáncer engloba más de 100 enfermedades distintas. ¿Creéis que el tratamiento CART u otras terapias basadas en la inmunología podrían servir algún día para tratar la mayoría de cánceres?

MJ: La complejidad del proceso tumoral hace pensar que, en un futuro cercano, la inmunoterapia complementará a la cirugía, quimioterapia y radioterapia en tratamientos combinados que pueden llegar a ser muy efectivos para curar muchos más tumores. Algunos expertos se han atrevido a predecir que la inmunoterapia estará en más del 80% de los tratamientos del futuro. A mí me cuesta poder hacer estas predicciones, pues en general es el tiempo el que da (o quita) la razón.

AU: Estoy de acuerdo. El sistema inmune es nuestro principal aliado para no desarrollar de forma continua cánceres en nuestro organismo. Por ello, es lógico pensar que la estimulación del sistema inmunológico contra el tumor será un arma a emplear en la inmensa mayoría de los pacientes con cáncer. En algunos casos, el cáncer concreto será muy sensible al efecto del sistema inmune y, por tanto, la inmunoterapia tendrá un papel importante. En otros, el cáncer puede ser poco sensible al efecto del sistema inmune y, por tanto, el efecto de la inmunoterapia será marginal.

"El sistema inmune es el principal aliado para no desarrollar de forma continua cánceres en nuestro organismo", sostiene Álvaro Urbano.

Según la revista Science en 2013, la inmunología abre un nuevo paradigma en la lucha contra el cáncer. ¿Hay en España muchos grupos como el del Hospital Clínic que estén probando en pacientes de cáncer tratamientos basados en inmunoterapia?

MJ: En la actualidad, la inmunoterapia se aplica en los casos más graves en los que otros tratamientos no han funcionado. En España, aparte del Hospital Clínic, también el Hospital de Sant Pau y la Clínica Universitaria de Navarra, por ejemplo, tienen proyectos de inmunoterapia antitumoral. Sin embargo, hay que reconocer que todavía estamos lejos del nivel de otros países. Un dato relevante: no hay que olvidar que los costes de la inmunoterapia pueden ser mucho menores que los tratamientos farmacológicos antitumorales que están apareciendo.

Creo que fundaciones privadas y muchos particulares han aportado ya fondos para posibilitar el proyecto ARI. ¿Cuál es el mayor reto ahora mismo?

MJ: Más allá de llegar al objetivo económico (estamos a medio camino de las aportaciones), el reto más inmediato es aplicar y conjuntar todo lo que tenemos (que ya es mucho, creo), hacer realidad el tratamiento dentro del citado ensayo aprobado por la AEMPS. Y, a medio término, que el sistema sanitario acepte este tipo de terapias personalizadas en su cartera de servicios como una opción financiable más. En paralelo, seguir invirtiendo en investigación en este área (y todos sabemos el parón que ha supuesto la crisis que aún padecemos) para incrementar las opciones de tratamiento.

AU: Solo añadiría que una parte del reto es mantener una plataforma de producción de diferentes tipos de CARTs. Pretendemos fabricar en la plataforma aquellos CARTs que se demuestre que son eficaces para curar enfermedades y ponerlos a disposición de los pacientes de la sanidad pública que lo necesiten.

"Otra ventaja más: los costes de la inmunoterapia pueden ser mucho menores que los tratamientos farmacológicos antitumorales", asegura Manel Juan.

Un par de preguntas un poco más personales. Álvaro, Manel, si no fuerais médicos ¿a qué os habrías dedicado?

MJ: Muy difícil decirlo. En mi caso, la vocación biomédica me llegó durante la EGB, al estudiar que existía el ADN y que se podían explicar y curar enfermedades conociendo y cambiando estas moléculas (ingeniería genética, lo llamaban en aquel entonces). Y se desarrolló durante la carrera, pero sí que es verdad que en su momento las matemáticas y la física me atrajeron mucho como opciones de futuro. En todo caso, me cuesta mucho verme en otra cosa que no sea ser médico inmunólogo, después de más de 20 años dedicándome a ello.

AU: Estoy encantado de ser médico, pero, ¡hay tantas cosas interesantes en la vida!

Para terminar: ¿si os quedaran dos meses de vida, en qué los invertiríais?

MJ: Si fuese 100% seguro que me quedan dos meses de vida, los invertiría en dos cosas: en mi familia (a quien llevo demasiados años escatimándo tiempo dedicado con exceso de esfuerzo a la inmunología) y en ayudar a los que están haciendo posible el proyecto de los CARTS (y aquí destaco a los doctores Anna Boronat, Maria Castellà y Daniel Benítez) para que pudieran hacer posible este reto de curar personas con la inmunoterapia. Los tres tienen situaciones laborales inestables y es fundamental que se puedan consolidar (y creo que sería difícil, ahora mismo) para mantener su extraordinaria actividad que, como he dicho, es central en el futuro de la inmunoterapia en el Hospital Clínic. Espero que puedan seguir aportando su buen hacer en todo esto pues ellos, sin duda, son mucho más importantes que yo.

AU: Me despediría de mis pacientes y de mis compañeros de trabajo, y me dedicaría a mis familiares y amigos. Unos pocos días me perdería por las montañas del Pallars Sobirà y dedicaría más de un atardecer a alguna playa del Mediterráneo.

Nota
Se puede colaborar con el proyecto ARI de distintas maneras:
- Con aportaciones económicas a través de la plataforma del proyecto ARI.
- Con la difusión y organización de eventos a través de Mi grano de arena.

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