Patricia Ramírez

Recibir actualizaciones de Patricia Ramírez
 

La importancia de LEER

Publicado: 27/02/2013 07:00

En esta sociedad tan "sobreestimulada" con Ipads, Ipods, programas chorras de televisión y alguno que otro que vale la pena, videojuegos, videoconsolas de todas las marcas (¿hay alguna maquinita de marca blanca?), ordenadores, móviles que parecen una tienda de suvenir en los que puedes encontrar de todo; wathsapp, facebook, twitter, mensajes de audio, de texto y multimedia, internet, incluso alguna llamada, etc., ¿de verdad pensáis que los niños ven atractivo leer? Pues por desgracia, no. Pero ni los niños ni los que han dejado de serlo.

La lectura es un hábito y como todos los hábitos se educa. ¿Cómo quieres que tu hijo lea si no te ha visto nunca con un libro en la mano? Si queremos un futuro de personas que tengan un nivel cultural razonable, que sean capaces de crear, de tener ideas propias, de argumentar y persuadir, ser imaginativos y que tengan un pensamiento PROPIO, fomentemos la lectura. Los adultos, tanto los padres como los educadores, tenemos la obligación y responsabilidad de educar no solo en valores sino en conductas sanas para los niños.

Este artículo no es una guerra abierta contra la telebasura ni contra los avances tecnológicos, sino un clamor hacia los beneficios de leer. Los videojuegos y muchos de los entretenimientos audiovisuales fomentan la atención, concentración y muchas otras habilidades y destrezas que favorecen diferentes aspectos del desarrollo de los niños y adultos. Pero ninguno de ellos puede suplir los beneficios de la lectura.

Las carencias que pueden tener los niños que no tienen el hábito de leer se relacionan con bajo nivel cultural, más dificultades escolares, menor velocidad lectora, pobreza de vocabulario y menor creatividad, entre otras.

La lectura forma parte de educar en valores. Leer puede ayudar a fomentar la imaginación, la creatividad, la fantasía e incrementa la capacidad crítica, así como la mejora de procesos cognitivos como concentración y atención, mejora la comprensión de relaciones entre las cosas y la formación de conceptos. Algunos libros ayudan al cambio de actitudes. Leer ayuda a soñar, a viajar, crear y pensar, incluso reír, porque hay niños que mientras leen, se ríen a carcajadas.

La lectura también está relacionada con la confianza, autoestima y seguridad. Las personas con un bagaje cultural son capaces de participar en conversaciones de todo tipo, se sienten con argumentos y formación suficientes para opinar. La cultura que aporta la lectura hace que te sientas más seguro a la hora de expresar opiniones en grupo, ya que el lector puede fundamentar y contrastar información sobre un determinado tema o problemática. Así que no solo aporta seguridad, sino que mejora tus relaciones personales y sociales. Y esto es una fuente de bienestar y felicidad.

El debate no está en si es mejor regalar libros o videojuegos, porque cumplen funciones diferentes. No podemos permitir que los videojuegos suplanten a la lectura o a las relaciones sociales. Cada actividad debe ocupar su lugar en el espacio de ocio de un niño o adolescente. Los videojuegos pueden ayudar a introducirte en la informática, a estar al día en las nuevas tecnologías, pero algún tipo de videojuegos puede fomentar la competitividad, la rivalidad y comportamientos agresivos. El atractivo audiovisual de los videojuegos (música, colores, etc.) compite con el esfuerzo que para algunos niños supone coger un libro y empezar a leerlo. Podemos aprovechar el interés de algunos videojuegos y películas para introducir al niño en la lectura.

Existen libros para cualquier edad. Si el niño no sabe leer, siempre hay cuentos con los que empezar a familiarizarse. Libros que tienen diferentes texturas, sonidos, colores y dibujos. El niño empieza a comprobar que el cuento es una fuente de información. Es de vital importancia el papel que juegan los padres, maestros y gente allegada en el fomento de la lectura, no solo como modelos sino como estimuladores de la lectura.

Para fomentar la lectura es mejor que el niño empiece a leer aquello que le gusta, siempre y cuando sea adecuado para su edad. Todos los libros, cómics y cuentos pueden aportar aspectos positivos, aunque existen libros que estimulan más la creatividad, la imaginación y el pensamiento crítico. Existe un libro muy atractivo para los niños que permite que el lector vaya eligiendo y decidiendo la trama y el desenlace a través de las opciones que te ofrece el final de cada capítulo. No hay que obligar al niño a leer un tipo de lectura determinado, sino dejar que él intervenga y decida. Es muy positivo que el libro te haga pensar.

Consejos para "enganchar" a los niños a la lectura:

  • Habla de la lectura en términos positivos. Exprésate con frases como "me acabo de leer un libro que me ha tenido entretenidísimo", "cuando leo siento una paz interior increíble"... Y verbaliza todo esto con tus hijos.
  • Háblales de los libros que lees, de sus historias, personajes, de la intriga, el amor... despiértales el gusanillo.
  • Igual que los llevas de compras cuando vas a por ropa o al súper, llévalos a ver librerías. Hay secciones, incluso librerías de niños, que son paraísos de lectura. Hay libros con ilustraciones preciosas, las tapas, los títulos sugerentes, el olor de las librerías, el colorido. Déjales que se entretengan viéndolos, tocándolos, abriendo, leyendo las contras, deja que elijan el suyo. Las librerías son lugares maravillosos para perderse. Siempre he pensado que una buena librería debería ofrecerte un café al entrar y dejar que te sumerjas en ese mundo tan especial. Seguro que la gente se llevaría más libros y volvería más a menudo.
  • Lee con ellos por las noches. Hay libros de adultos que tratan de valores, ideas que se pueden leer en familia. Yo leí El mundo amarillo de Albert Espinosa por las noches con mis hijos. Cada noche leíamos un capítulo en alto, y a pesar de las partes duras del libro, creo que fue una experiencia maravillosa con ellos, les hizo ver el mundo desde otra perspectiva. Gracias Anita por regalármelo (Ana es la megacrack del maquillaje en el programa de Para Todos la 2, en TVE. Consigue que cada semana salga sin ojeras, gracias guapa).
  • Incúlcales el hábito de leer antes de acostarse, aunque sean quince minutos. Pregúntales de qué va el libro, que lo relacionen con su vida, con otras historias, etc.
  • Y sobre todo, haz tú el esfuerzo por leer... y que te vean con las manos en la masa. Fomentar el hábito está bien, pero predicar con el ejemplo, mejor. No podemos esperar que un niño lea si no ve a sus padres leer o si no recibe estimulación por parte de ellos; si no les contamos cuentos, si no les presentamos la lectura, los libros y los cuentos como algo fantástico, curioso y atractivo. Debería mantenerse el rol de cuentacuentos tradicional, como lo han hecho multitud de abuelos. Tenemos que olvidar la lectura como una actividad meramente escolar.

No hay nada más triste que entrar en una casa y no ver un libro, a mí esas casas me deprimen. Es de las primeras cosas en las que me fijo cuando me invitan a una casa, enseguida empiezo a buscar los libros y si hay confianza, los toco, los miro, leo el lomo. Me encanta.

 

Seguir a Patricia Ramírez en Twitter: www.twitter.com/Patri_Psicologa

Seguir a El HuffPost
 
 
Los comentarios se han cerrado para esta entrada.
Ver todas
Favoritos
Más reciente  | 
Popularidad
foto
Superusuario de El HuffPost
Victor Zuazua
19:08 de 28/02/2013
Perder el hábito de la lectura, es perder la capacidad de comunicarse con los otros, con nuestros amigos, nuestra pareja, nuestra familia. Al tener menores recursos expresivos por la avasalladora presencia de lo audiovisual frente al texto- que queda como mero acompañante en muchos casos-, sin darnos cuenta, vamos haciendo nuestro vocabulario cada vez más pobre. Y así nuestro lenguaje se reduce a frases cortas o inconexas. Y quien dice esto, no es un filólogo, sinó simplemente una persona con estudios medios que nota como cada vez es más difícil, cuando no "raro", intentar analizar tanto lo que dices, como lo que te dicen.
foto
Superusuario de El HuffPost
KyushuPablo
He venido a aprender y a desandar lo no aprendido
01:08 de 28/02/2013
Me encanta leer como al que más, y cuando no tengo que leer un libro de universidad aprovecho el tiempo y leo mis géneros favoritos. La Ciencia Ficción o Fantasía. Ambas del ala dura, lo que quiero decir cercano a la "realidad". Clarke, Asimov, Tolkien, para que se hagan una idea.

Está muy bien la loa al libro, pero desde luego nunca, nunca, nunca se le ha de comparar con el termino audiovisual y/o en su defecto con el videojuego.

No se si usted se ha parado a jugar a un juego, más allá del mundo occidental mirando a lo oriental, o ha visto algún proyecto indie. Desde luego los juegos no son todos fútbol o mata-mata. De hecho en países fuera de España, como Inglaterra o Alemania, Estados Unidos, etc. Son los menos demandados.

Le introduzco a usted en el raro y maravilloso mundo de la "visual - novel": Hotel Dusk, 9 hours 9 persons 9 doors por poner dos ejemplos o bien Profesor Layton - para agudizar la mente - o Brain Training. Y si lo que quiere leer son libros y libros condensados en un solo artículo vea los RPG's. Títulos como Final Fantasy han llegado a tener mas de 3 millones de líneas de dialogo y texto. Estamos hablando de más de 4 o 5 libros de 500 páginas. Los auténticos fans de este género se lo leen todo.

Por lo demás coincido en que la lectura de un libro es necesaria para cultivar la mente.
21:58 de 27/02/2013
(CONTINUACION)

No obstante, me gustaría contrastar cómo se encara este asunto en otros países más desarrollados. Me asombré este pasado verano, durante una mañana en la playa, como los miembros de una familia colindante – hablaban en francés – tenían a tres de sus vástagos, con edades entre cuatro y diez años, embebidos en sus libros. Sin escucharse pititos de maquinitas, añado. Sentí sana envidia.

Aprovecho, Patricia, para agradecerle sus impagables artículos, que sigo con rendida devoción. Saludos.
21:57 de 27/02/2013
Este es un caballo de batalla del que por desgracia termina uno descabalgado por las evidencias, tan bien plasmadas en el artículo y los comentarios. Pero resulta penoso no poder transmitir las también - y tan bien - enumeradas y ponderadas excelencias de la lectura en su escrito, cuyo abandono redunda en una elevada anemia en muchas materias grises emergentes.

Ni mucho menos es este un tema baladí, como opinarán incluso muchas de nuestras “autoridades”, con la que está cayendo, y además de difícil enfoque, por la competencia de las “maquinitas”, pero apostaría que tiene mucho que ver en la degradación cultural y social a que estamos asistiendo.

Consuela, sin embargo, que algunas de las personas que por aquí opinan, padres como yo, no cejen en el empeño y nos resistamos a tirar la toalla. Nunca agradeceré bastante a mis progenitores el haberme inculcado “la afición”, que tanto me ha aportado en mi desarrollo como persona a todos los niveles.

(CONTINÚA)
20:28 de 27/02/2013
Estoy totalmente de acuerdo contigo Patricia. El aprendizaje de la lectura es fundamental para evitar el fracaso escolar. Para ello tanto los educadores como los padres y madres tenemos que inculcarles la afición por leer desde pequeñitos. Al principio leyéndoles un cuento antes de dormir y conforme van teniendo unos 7 años, es interesante el introducirles en las tertulias dialógicas tanto en la escuela como en casa. En este tipo de lecturas en la escuela participan los compañeros de la clase y los profesores, y cuando se realizan en casa los padres, hermanos y si hay algún miembro más en la familia, también. La característica de estas lecturas es el intercambio de lo que sugieren, pero que es un intercambio igualitario, es decir, las opiniones están en igualdad de condiciones, no hay ninguna que sea más importante que otra.
17:31 de 27/02/2013
Yo estando de acuerdo en todo, no creo que haya una realcion directa entre unos padres lectores y entusuastas de la lectura y unos hijos lectores. Conozco muchos padres que leen mucho más que yo que se quejan de que sus hijos no leen y no consiguen que sigan su ejemplo.
Mi opnion es que le TV es un enemigo de la lectura, los programas que más audiencia tienen son los más vacios en cultura y en los colegios estan mal vistos los chicos que leen, los videojuegos por otro lado distraen durante horas, no ya a los chicos o adolescentes sino a los jovenes que se pasan horas jugando.
La fascinación por la tecnología a substituido a la fascinación por el saber, por el conocimiento que puede ayudarnos a mejorar nuestras vidas y nuestra sociedad.
17:59 de 27/02/2013
Si, y además estamos en una cultura de lo inmediato y el ruido, y la lectura exige tiempo, silencio, atención. Mis hijos han tenido magníficos profesores de literatura, entregados al máximo y que les cuesta un mundo y estrategias sin fin que lean las lecturas obligatorias, que por lo demás están muy bien elegidas. Un cordial saludo Spasio.
16:03 de 27/02/2013
Y 2.
Otro ejemplo real y de mi familia: dos hermanos, mismos padres, mismos profesores, mismo todo, uno lector apasionado, al otro ver un libro y salir un sarpullido es simultáneo. No quiero decir que los consejos que se dan son inútiles, son muy útiles cuando hay una inclinación natural, lo que quiero decir es que si un caballo no quiere beber, puedes tenerle días con la cabeza metida en un caldero, no beberá. Y estoy expresando una de las mayores frustraciones de mi vida, que mis hijos no sientan interés por aquello con lo que más he disfrutado.
16:03 de 27/02/2013
Va en dos partes.
1.
Estos artículos son muy recurrentes y llevan a los padres a sentirse culpables, pues de ellos depende que sus hijos sean lectores apasionados y cultos y si no ponen todos los medios, habrán fracasado. Discrepo. Por supuesto desde mi experiencia personal, perfectamente única y con la que nadie tiene por qué identificarse. Soy filóloga, mi pareja y yo nos dedicamos al mundo cultural, nuestra casa se cae de libros y siempre nuestros hijos nos han visto leer, les hemos estimulado por activa, pasiva y todas las modalidades, no nos hemos saltado ninguno de los consejos arriba indicados incluidos talleres de lectura infantiles y juveniles, de escritura creativa, cuentacuentos..., incluso hemos inventado estrategias varias a cada cual más imaginativa. Inútil. Para nuestra frustración, solo les hemos enganchado a alguna lectura puntual y lo ven como un castigo. Hablando mucho con otras familias de todo tipo aunque en su mayoría ligadas al mundo de la educación y cultura, la conclusión es: quien tiene inclinación a la lectura y encuentra un ambiente propicio, será un lector voraz, quien no la tiene, da igual que se le tatúe en la frente, solo queda esperar que igual alguna semilla esté dormida y cuando sea adulto se desarrolle.
17:36 de 27/02/2013
Opino lo mismo, pero creo que es un problema social más que un problema familiar, la presión social es muy intensa y en estos momentos, con la ayuda de la tecnología mucho más.
Esta generación puede que sea la generación que más prescinde de la influencia familiar completamente presionada por una sociedad muy hueca y vacia, cultura del botellón, los medios de comunicación hacen heroes no a personas incultas, sino a personas incultas, vacias y completamente vanales. Cada vez entiendo mejor a los padres que educan a sus hijos en casa y sin TV:
foto
Superusuario de El HuffPost
Victor Zuazua
19:19 de 28/02/2013
Yo siempre recuerdo que de pequeño había comidas que aunque no me gustaran, se presentaban en la mesa, y se comentaba lo buenas que eran. Y con los libros, mis padres, personas que apenas habían pisado la escuela, siempre procuraron comprarnos algunos e inculcarnos que sin duda leer era algo positivo( aunque a ellos no les viéramos leer). En mi famillia hemos salido los tres hermanos muy aficionados a la lectura. Viene esto a cuento, porque estoy seguro de que a tus hijos, como a mí la comida que antes no me gustaba, acabará por engancharles la lectura en cuanto encuentren su propia motivación. Y si no, seguro que os agradecerán un día el esfuerzo de al menos haberlo intentado. Un saludo.
19:41 de 28/02/2013
Gracias, Víctor, es mi esperanza. Da gusto con compañeros que te animan. ¡Un saludo!
11:52 de 27/02/2013
Has obviado una combinacion genial: Aunque ya no estan muy de moda, existen juegos en los cuales lo que se hace es basicamente leer. Son las antiguas "aventuras conversacionales".

Se te describe una situacion (estas en un bosque, un castillo o una nave espacial) a traves de texto, como mucho un dibujo o imagen fija de adorno de vez en cuando y tienes que ir escribiendo que es lo que haces. Es algo parecido a los antiguos libro juegos, pero en ordenador (Haora mismo donde los hay es en movil) y un poco mas interactivo.

Si teneis curiosidad, aqui hay un ejemplo bastante bueno para android. Eso si, este esta en ingles (tambien puede ser un estimulo para aprender ese idioma) https://play.google.com/store/apps/details?id=wizardsChoiceV1.toucher&hl=es
10:57 de 27/02/2013
lean, lean, lean...para que tengan el hábito de leer la letra pequeña y entre líneas.
09:43 de 27/02/2013
No hay que confundir el "qué" con el "cómo". Aunque continuo siendo de la "generación libro", conozco grandes lectores en formatos digitales. El problema es qué leen los niños a través de sus máquinas, no que el formato sea ese y no el libro tradicional.
17:38 de 27/02/2013
Creo que no ha hablado en ningún momento de formatos sino de hábitos.
19:37 de 27/02/2013
A lo que me refería es a que los formatos digitales, como pueden ser los videojuegos, implican también a la lectura. Por ejemplo, hay videojuegos que a los malos "nuevos lectores", más interesados en la acción, se les hacen tediosos porque les obligan a leer largas descripciones y diálogos. Este tipo de aplicaciones, aunque evidentemente no son libros, requieren de la lectura (eso sí, tal vez con nuevos hábitos distintos a los que seguimos adictos al papel).
09:38 de 27/02/2013
buenos dias Patricia:
me enfado mucho conmigo misma al leer estos articulos, sobre todo porque es que soy incapaz de hacerlo con mis peques, y me enfado porque sé que es super importantísimo para ellos y yo se lo estoy impidiendo al no ponerles un libro en las manos y no ponermelo yo y que ellos me copien; fatal, fatal por mi parte. Y ellos, tengo que decir que es que les gusta mirotear los libros, les encanta y yo, que soy vaga vagisima, y mala porque es que no estoy haciendo nada bueno por ellos, no les hago caso... ¡Qué horrror¡¡¡ Te debo esta Patricia, pero necesito orientarme sobre los libros que mejor se adapten a sus edades; tienen 4 y 2 años. Por favor te ruego me digas. Gracias por haberme removido. Gracias.
Este usuario ha decidido no usar el programa de medallas.
foto
09:20 de 27/02/2013
Me temo Patricia que los libros tienen mal porvenir. Desde muy pequeñitos a los niños les enseñan a utilizar los ordenadores en las escuelas, dejando los libros de lado. Es como cuando las calculadoras comenzaron a ocupar un sitio entre los escolares, que dejaron de aprender a sumar. El hobre se mueve por hábitos que vamos adquiriendo con los años. La lectura es un hábito, y de los más placenteros, pero que hay que alimentarlo desde la infancia. Con un buen libro el hombre nunca estará solo. La lectura necesita concentración y tiempo para saborearla, y esta sociedad va a toda velocidad. Quizás este nuevo mundo que están creando a nuestro alrededor vuelva a cambiar nuestra forma de vida y también nuestros gustos.
P.D.
En los años del boom había gente que compraba los libros por metros cuadrados, aunque nos los leían.