Sara Marín Berbell, médica, explica por qué dormir con calcetines puede ayudar a conciliar antes el sueño: "Tardan alrededor de siete minutos y medio menos"
La temperatura corporal es una de las claves del descanso.
La médica Sara Marín Berbell ha compartido una explicación a través de una publicación en sus redes sociales sobre un hábito aparentemente sencillo que podría influir en la calidad del sueño. Se trata de dormir con calcetines. En su vídeo la especialista aborda una cuestión que genera debate entre muchas personas y ofrece una explicación basada en la regulación de la temperatura corporal.
Según señala, para que el organismo pueda iniciar correctamente el proceso de sueño, la temperatura corporal debe descender aproximadamente medio grado. Este enfriamiento forma parte de los mecanismos fisiológicos que se activan al llegar la noche y que permiten al cerebro liberar melatonina, la hormona encargada de regular los ciclos de sueño y vigilia.
"La clave está en cómo el cuerpo consigue perder calor", explica la doctora. Y es precisamente en este punto donde las manos y los pies desempeñan un papel fundamental.
Los pies ayudan a expulsar el calor corporal
Marín Berbell explica que el organismo elimina parte del calor interno a través de las extremidades, especialmente por las manos y los pies. Sin embargo, este proceso puede verse dificultado en personas que suelen tener estas zonas especialmente frías.
Cuando los pies están muy fríos, los vasos sanguíneos se contraen, reduciendo el flujo de sangre hacia la superficie de la piel. Esta vasoconstricción disminuye la capacidad del cuerpo para liberar calor de manera eficiente.
"Si los vasos se cierran, hay menos superficie disponible para que salga el calor", señala la médica. Como consecuencia, el descenso de la temperatura corporal puede producirse de forma más lenta, retrasando la llegada del sueño.
El papel de los calcetines en la conciliación del sueño
La solución que plantea la especialista es tan simple como utilizar calcetines durante la noche, especialmente cuando la habitación se encuentra a una temperatura fresca o templada. Al mantener los pies calientes, los vasos sanguíneos permanecen más dilatados, favoreciendo la circulación y permitiendo que el organismo expulse calor con mayor facilidad.
paradójicamente, aunque los pies estén más calientes, el cuerpo consigue enfriarse mejor en su conjunto, un proceso que facilita la aparición del sueño. La médica destaca además que diversos estudios han observado beneficios en las personas que utilizan calcetines para dormir. Entre ellos, una reducción en el tiempo necesario para quedarse dormido.
Menos tiempo para dormirse y menos despertares nocturnos
Según los datos mencionados por Marín Berbell, quienes duermen con calcetines tardan alrededor de siete minutos y medio menos en conciliar el sueño en comparación con quienes no los utilizan. Además, la especialista afirma que estas personas logran dormir más tiempo a lo largo del mes y presentan menos interrupciones durante la noche.
Estos despertares nocturnos son uno de los problemas más frecuentes entre quienes sufren alteraciones del descanso, ya que fragmentan el sueño y reducen su calidad reparadora. Los expertos en medicina del sueño recuerdan que mantener una temperatura adecuada en el dormitorio es uno de los factores más importantes para favorecer un descanso profundo y continuo.
No es una recomendación válida para cualquier situación
A pesar de los posibles beneficios, la médica advierte que esta recomendación debe aplicarse con sentido común y teniendo en cuenta las condiciones ambientales. Dormir con calcetines puede resultar útil en habitaciones frescas o durante los meses más fríos del año, pero no tendría sentido en contextos de calor extremo como en esta época del año.
"Si la habitación está a 40 grados, no te pongas calcetines para dormir", bromea la especialista al referirse a las altas temperaturas que pueden registrarse durante el verano en algunas regiones españolas.