Eduard Estivill, experto en medicina del sueño: "Los calcetines nos van muy bien para propiciar el descanso"
El doctor zanja el eterno debate de la cama y explica científicamente por qué este sencillo hábito es clave para quienes les cuesta conciliar el sueño.

Dormir es una actividad tremendamente íntima y personal. Cada individuo tiene sus propias manías y rutinas a la hora de meterse en la cama. Sin embargo, con el paso del tiempo, la ciencia ha demostrado que existen ciertas prácticas que pueden marcar la diferencia y fomentar una calidad de descanso muchísimo mejor.
Hasta el punto de que, hoy en día, contamos con profesionales de la salud dedicados en exclusiva a estudiar nuestro descanso. El doctor Eduard Estivill es el claro ejemplo de ello. En una reciente entrevista con el medio digital Focus On, el especialista ha compartido información muy práctica para optimizar nuestras horas de sueño y combatir el temido insomnio.
El eterno debate de los calcetines
En nuestra sociedad siempre ha existido una intensa división si es realmente benificioso utilizar calcetines a la hora de dormir. Por un lado, están los defensores acérrimos que afirman que llevar los pies abrigados incentiva el sueño. Por otro, están sus detractores, quienes sostienen que esta prenda les genera una sensación de agobio que activa el cerebro e interrumpe el descanso por completo.
Frente a este tema tan controvertido, Estivill se pronuncia sin titubeos y explica la fascinante razón biológica por la que ponerte unos calcetines puede ser el empujón definitivo para arrancar el ciclo del sueño: “El cerebro tiene una temperatura cuando estamos despiertos de aproximadamente 36,7 - 36,8. Entonces, para poder dormir, el cerebro se tiene que enfriar medio grado”, declara.
“Este medio grado se pasa a las partes más distales: las manos y los pies. La gente que está muy hiperconectada y no puede dejar que el cerebro se enfríe tiene los pies fríos y les cuesta dormir. Por esto los calcetines nos van bien para ayudar a calentar nuestro cuerpo, la periferia. y propiciar el sueño”, complementa.
¿Por qué acabamos quitándonoslos a mitad de la noche?
No obstante, el profesional de la salud aclara una situación tremendamente común: es muy normal que no aguantemos toda la noche con ellos puestos y acabemos lanzándolos fuera de la cama mientras dormimos. Esto ocurre sencillamente porque “tu cuerpo ya tiene la temperatura adecuada, entonces te dan calor los calcetines”, destaca.
Las declaraciones del experto han generado un aluvión de reacciones en redes sociales, donde muchísimos usuarios han aprovechado para confesar sus hábitos nocturnos y darle la razón al médico.
“Yo, con 77 años, he dormido con calcetines desde mi adolescencia, que yo recuerde. Sin ellos no puedo dormir, así haya calor; los uso”, apunta uno. En esta misma línea, otro sentenciaba su devoción absoluta por esta prenda: En el mismo sentido, otro expone que utiliza las clases los 365 días del año. “Pues yo uso calcetines en invierno y verano; si no los tengo puestos, no puedo dormir”, concluye otro.
