"El centro ya no se sostiene": la filósofa Nancy Fraser explica por qué el hundimiento de la izquierda moderada alimenta a la extrema derecha
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"El centro ya no se sostiene": la filósofa Nancy Fraser explica por qué el hundimiento de la izquierda moderada alimenta a la extrema derecha

La pensadora estadounidense sostiene que los partidos socialdemócratas abrazaron el neoliberalismo y abandonaron a la clase trabajadora, dejando el terreno abonado para el auge de la derecha radical.

Marine Le Pen durante la campaña electoral de 2022.Sam Tarling

El avance de la extrema derecha en Europa y EEUU suele explicarse por factores como la inmigración, las redes sociales o la polarización política. Sin embargo, para la filósofa estadounidense Nancy Fraser, una de las voces más influyentes de la teoría crítica contemporánea, el origen del fenómeno es mucho más profundo: el colapso de los partidos de centroizquierda que dominaron la política occidental durante décadas.

"La historia se repite en todas partes. El centro ya no se sostiene", afirma Fraser en una entrevista en Le Monde, donde analiza el auge simultáneo de la extrema derecha y de nuevas corrientes de izquierda más radicales.

La profesora de la The New School considera que los partidos socialdemócratas tradicionales han perdido su identidad y su conexión con amplios sectores de la población, especialmente con la clase trabajadora.

Del Partido Demócrata al PSOE: una crisis que se repite

Según Fraser, el fenómeno puede observarse tanto en Estados Unidos como en Europa.

En EEUU, responsabiliza al ala centrista del Partido Demócrata, heredera de las políticas de Bill Clinton y Barack Obama, de haber marginado sistemáticamente a figuras como Bernie Sanders o Alexandria Ocasio-Cortez.

A su juicio, algo parecido ocurre en Europa. Cita como ejemplos el declive del Partido Laborista británico, la crisis del Partido Socialista francés, las dificultades del SPD alemán y el ascenso paralelo de fuerzas más radicales tanto a izquierda como a derecha.

El concepto de "neoliberalismo progresista"

Una de las ideas centrales de Fraser es la crítica a lo que denomina "neoliberalismo progresista". Según su análisis, numerosos partidos de centroizquierda combinaron durante años un discurso favorable a los derechos de las mujeres, la diversidad, las minorías sexuales y el multiculturalismo, mientras aplicaban simultáneamente políticas económicas basadas en deslocalizaciones, financiarización, debilitamiento sindical, privatizaciones y retraso de la edad de jubilación.

El resultado, sostiene, fue una profunda desconexión con las clases populares. "Las causas sociales eran una fachada", afirma. "Muchos movimientos por los derechos de las mujeres y las minorías cayeron en la trampa y terminaron abandonando a la mayoría de las mujeres, de las personas racializadas y de los migrantes que pertenecían a la clase trabajadora".

Cómo la extrema derecha aprovecha ese vacío

Fraser cree que la extrema derecha ha sabido explotar el malestar generado por décadas de transformaciones económicas.

A su juicio, millones de ciudadanos han sufrido las consecuencias de pérdida de empleos industriales, estancamiento salarial, encarecimiento de la vivienda y precarización laboral.

Pero en lugar de dirigir su frustración hacia las grandes empresas o los sectores financieros, han encontrado culpables más visibles. "La extrema derecha ofrece una narrativa simplificada basada en chivos expiatorios: inmigrantes, musulmanes o personas trans", explica. 

El ejemplo de Zohran Mamdani

Fraser ve en la victoria de Zohran Mamdani en Nueva York un posible ejemplo de alternativa política. Según destaca, Mamdani combinó reivindicaciones económicas relacionadas con vivienda, salarios y transporte público, con una defensa explícita de los inmigrantes y las minorías.

Para Fraser, esta estrategia demuestra que es posible construir una mayoría social sin recurrir al discurso identitario excluyente de la extrema derecha.

El populismo de izquierda frente al populismo de derecha

Aunque rechaza definirse como populista y prefiere el término "socialista democrática", Fraser reconoce que existe una diferencia fundamental entre ambos tipos de populismo.

Según explica, la derecha radical divide la sociedad en tres grupos: las élites, el "pueblo" y una supuesta subclase formada por inmigrantes o minorías.

El populismo de izquierda, en cambio, plantea un esquema más sencillo: una élite económica muy reducida, una amplia mayoría social perjudicada por el sistema. "El populismo de izquierda señala a Wall Street, Silicon Valley o los grandes bancos; no a los inmigrantes", resume.

¿Qué sería un feminismo para el 100%?

Fraser también cuestiona algunas versiones del feminismo contemporáneo. Frente a lo que considera un feminismo centrado en las élites profesionales, propone políticas orientadas a mejorar las condiciones materiales de la mayoría de las mujeres.

Entre ellas menciona la educación infantil asequible, el aumento del salario mínimo,

el apoyo a las madres solteras y la reducción del coste de la vivienda.

A su juicio, ese enfoque tendría más capacidad para reducir desigualdades que las políticas centradas únicamente en la representación simbólica.

Una nueva generación interesada en ideas radicales

Pese al panorama político actual, Fraser se muestra optimista sobre el futuro intelectual de la izquierda. Destaca el creciente interés de muchos jóvenes por autores como Karl Marx, W. E. B. Du Bois y Simone de Beauvoir.

También señala el auge de corrientes como el ecosocialismo, el ecofeminismo y el ecomarxismo. "Hay una sed enorme por comprender cómo funciona el mundo", afirma.

Y mientras los partidos tradicionales pierden apoyos a ambos lados del Atlántico, Fraser cree que esa búsqueda de nuevas respuestas puede terminar definiendo la próxima etapa política de Occidente.

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Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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