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Esther Tusquets muere: lo que hay que leer sobre ella

23/07/2012 13:41 CEST | Actualizado 23/07/2012 14:23 CEST
EFE

Fue hija de las mejores familias de burguesía catalana y miembro de la gauche divine, pero no tembló al ajustar cuenta con ellos (creía que su madre no la quería, y no fue a verla cuando murió). Llegó a la edición por un capricho de su padre, que compró la editorial religiosa Lumen, pero se dedicó a publicar con ella a Umberto Eco y Mafalda. Esther Tusquets, editora clave de la España reciente, nació en el 36 y ha muerto hoy a los 75 años de edad en Barcelona debido a una neumonía. Entre medias, una vida interesantísima y con contradicciones sobre la que ha hablado y escrito mucho, muchísimo, incluso en tres libros autobiográficos: "Confesiones de una editora poco mentirosa", "Habíamos ganado la guerra" y "Confesiones de una vieja dama indigna". Estas son algunas citas de la innumerables y jugosas entrevistas que concedió a la prensa española:

Sobre la edición y el dinero

"Recuerdo que criábamos cachorros. Mi madre los vendía al doble que yo y, en cambio, la adoraban y le enviaban bombones. Yo los vendía por la mitad y sin embargo creía abusar. No sirvo para vender" [...] Prefiero editar lo que me gusta y ya encontraré argumentos de venta. [...] Umberto Eco, “Los cachorros” que Vargas Llosa escribió para Lumen, Mafalda... Han sido grandes éxitos de ventas para nosotros que empezaron con un simple “pues a mí me gusta” [...] Las veces que tuve la tentación de que creciera más y más conseguí frenar a tiempo. Sólo quería publicar treinta y pico, como mucho cuarenta títulos al año. Justo los que puedo leer, juzgar, degustar y respaldar. No más"

(La Vanguardia, 24/11/2000)

Sobre la muerte

"Hace poco estuve a punto de morir y descubrí que no me importaba nada. Me sentí fantástica. Fue tras romperme el fémur, me hicieron un diagnóstico equivocado, fue horroroso para más detalles, ver libro. Al volver a casa todos me decían que tenía una depresión y resulta que era una neumonía que casi me mata. Y mis dos perras, que están siempre pegadas a mí y duermen en mi cama, de repente huían de mí, igual que cuando se les murió la madre. Me dio una mala espina..." (El Periódico de Extremadura, 20/11/20120)

Sobre la juventud, sus hijos y las normas

"Hace falta tolerancia. Mis hijos dejaron un papel en los buzones avisando a los vecinos de que harían una fiesta en Nochevieja y luego estos llamaron a la policía por el ruido. Fue miserable. Falta sensibilidad hacia los demás, da rabia que otros disfruten, el placer ajeno está mal visto. No entiendo esa manía contra la juventud, es envidia. Hay jóvenes encantadores. Un día que salí tardísimo del bingo y sin dinero un grupo de jóvenes me llevó al hotel, incluso me decían no debería usted jugar. Si les legamos un mundo que es una porquería, ¿cómo van a ilusionarse? ¿A qué vas a votar con ilusión? Hay que ser medio memo para votar con ilusión si eres de izquierdas. Ahí yo tengo un problema de demonios". (El Periódico de Extremadura, 20/11/20120)

"Milena es muy tolerante, va a la suya, pero es muy tolerante. Néstor es un puritano, tiene unos criterios morales sumamente rígidos. Hubo un terrible drama porque un día estábamos comiendo juntos, a mí me quedaban tres cuartos de hora para ir a una radio y le dije que iría a El Corte Inglés a comprar un tapete. En su lugar me metí en el bingo y me vio. Fue una tragedia". (El País, 20/1/2007)

Sobre la mujer

"Me parece, en cualquier caso, un error grave que las mujeres no trabajen [...] Siempre ha sido fácil la amistad entre nosotras y es falso que las relaciones femeninas estén marcadas por la envidia o la competencia. La amistad entre nosotras ha sido denostada mientras se ensalzaba una cierta camaradería entre los hombres. Estar entre mujeres siempre me ha resultado muy gratificante porque se establecen unas relaciones de mutua lealtad. Entre mujeres, lo normal es que las convivencias o los viajes discurran dentro de un ambiente de relajación, tolerancia y permisividad mayor que cuando están presentes los varones. Con los hombres las convivencias son más tensas"

(El País, 6/5/2006)

Sobre sus perros

"Comparado con el disgusto que tuve cuando murió mi último perro, el disgusto de vender Lumen no tiene color" (El País, 20/1/2007)

"El perro es un invento humano; hemos inventado y creado un híbrido, un ser tal vez tan monstruoso como un engendro del doctor Frankestein, indiscutiblemente extraño e insólito, un ser construido a la medida de nuestras necesidades o de lo que creíamos o creyeron algunos que eran nuestras necesidades [...] Creamos a un animal cuya necesidad fuera querer y sentirse querido, no por otros de su especie ni por simples instintos animales, sino por seres de otra especie y a través de complejos impulsos culturales..." (ABC, 11/9/1999)

Sobre el bingo, el bridge y el póker

"Juego al bingo. Llegué al bingo por casualidad, porque, aunque parece raro, hay muchos jugadores de bridge que van al bingo. Un día fui con un grupo de bridgistas y me pareció que era muy aburrido, porque no tienes ninguna iniciativa. Volví otro día y otro y me enganché. El bingo tiene algunas grandes cualidades; una es que conoces gente muy dispar, otra es que juegas a la hora que te dé la gana y otra que juegas sola, no con un partner que se te enfada y te riñe, como en el bridge". (El País, 20/1/2007)

Sobre la burguesía

Me parece que se ha escrito muchísimo sobre la Guerra Civil, sobre los que la perdieron, pero no sobre los que la ganaron, y sobre lo que era la infancia de una niña bien en Barcelona se ha hablado menos. Pasaban cosas muy fuertes. Yo jamás hice cola para un pasaporte, porque siempre me lo daba la policía. Llegaron a venir a hacernos el carnet de identidad al comedor de mi casa, sin tener que bajar a la comisaría. Se podía despedir a una criada sólo porque llevara una ropa que no correspondía a su clase aunque tuviera dinero para comprársela, o porque cantaba cuando trabajaba. Eran cosas muy fuertes. Yo he visto a un médico coger un plato y tirárselo por encima a la doncella que estaba sirviendo la mesa porque había untado el tomate por los dos lados del pan tal y como le había dicho el niño. Los privilegios eran totales. No recuerdo lo que llamaban racionamiento, el pan negro. (El País, 20/1/2007)

"La burguesía que yo he conocido siempre me pareció muy mediocre". (ABC, 2009)

Sobre la buena educación

1) Nunca te olvidarás de dar las gracias

2) Tratarás de usted a los desconocidos

3) Harás cola sin intentar saltarte el turno

4) No abusarás de la calefacción en compañía de otros

5) No dejarás que tus hijos incordien en lugares públicos

6) Serás puntual en las citas

7) No robarás taxis a los desconocidos

8) No hablarás de tus enfermedades

9) No utilizarás palabras y frases ofensivas

10) No presumirás que los demás saben quién eres

(Qué Leer nº161).