Este miércoles no iba a ser menos. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que sale a un titular por día, ha defendido que "la mitad de los encarcelados en cárceles del Franquismo lo estaban porque les había denunciado Santiago Carrillo".

La presidenta madrileña, que ha atribuido esta frase a Jorge Semprún y su Biografia de Federico Sánchez, ha hecho estas declaraciones en el debate del Estado de la Región en un rifirrafe con el portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Gregorio Gordo, al que ha acusado de estar "en contra de la democracia".

En su ataque, Aguirre ha calificado a Gordo de "totalitario" y "comunista". "Estoy enormemente orgulloso de ser del Partido Comunista de España (PCE)", ha replicado Gordo, que le ha instado a que cada vez que hable del PCE use un "antiséptico bucal" y "agachar levemente la cabeza" a sus "camaradas", muchos de los cuales han sido "una referencia en la lucha por la libertad y la democracia".

La presidenta le ha dicho que le parece muy bien que "se sienta muy orgulloso de su partido" y ha añadido que le gustaría que se mantuviera "más moderado' porque si no, se va a convertir en el señor (Manuel Sánchez) Gordillo y eso tiene mucho peligro".

Tras defender que quien que lo desee lleve a sus hijos a colegios de educación diferenciada, Aguirre ha reprochado a Gordo estar "muy asustados por la libertad". En este punto, ha citado la Internacional, donde se habla de los "parias de la tierra" y le ha instado a que "lo que tendrían que hacer es defender la libertad de estos' a los que ella llama 'los más desfavorecidos".