11 personas dos meses trabajando en un búnker de hormigón, con dos vigilantes para controlarles en todo momento, aislados de toda conexión durante más de 10 horas de trabajo al día y sin permiso para contar a nadie qué estaban tramando allí abajo. Podrían ser los ingredientes del último thriller en llegar a las librerías, pero son sólo parte de la rutina a la que se sometieron por contrato los traductores de las ediciones internaciones del nuevo libro de Dan Brown, Inferno [PDF con las primeras páginas, más abajo].

"Las condiciones del contrato eran buenas y parecía casi una película. Eran sólo dos meses alejado de familia y amigos, así que lo vi como una experiencia bonita e irrepetible", cuenta por teléfono Aleix Montoro (Barcelona, 1975), traductor al castellano de Inferno, en declaraciones a El Huffington Post.

Acaba de llegar a las librerías este lanzamiento, con estas medidas de seguridad para evitar filtraciones. Sólo en castellano, Planeta imprimirá un millón de ejemplares del nuevo libro del autor de El código Da Vinci. La tirada inicial en Estados Unidos y Canadá, según sus datos, es de 4 millones de ejemplares.

"Sabíamos que la rutina sería de trabajar y trabajar. El espacio estaría abierto de 9 de la mañana a 9 de la noche y que luego dormiríamos en un hotel. Lo que no sabíamos era cómo nos las arreglaríamos con las cosas de la vida cotidiana, como comer y cenar, ni dónde estaba la sala secreta ni el grado de vigilancia que tendríamos", explica Montoro, que ya había traducido otros dos bestsellers de Brown, Ángeles y Demonios y El símbolo perdido.

BÚNKER DE HORMIGÓN EN UN EDIFICIO DE NIEMEYER

Su lugar de trabajo estaba en los sótanos del edificio de Mondadori en Milán, una construcción de hormigón del fallecido arquitecto brasileño Oscar Niemeyer. "En cuanto vimos la sala todos la llamamos al momento búnker, porque aunque tenía una ventana también miraba a muros de hormigón", dice. Allí entraban sin móvil y no tenían internet. Era la 'zona secreta', con dos vigilantes siempre presentes, donde pasaron dos meses, de febrero a abril, de 9 de la mañana a 9 de la noche y de lunes a domingo. Podían hablar entre ellos y hacer cuantas pausas quisieran para descansar, ir al baño, fumar, comer o pedir el móvil para llamar por teléfono fuera de la sala. Todos sus movimientos de entrada y salida quedaban registrados en un cuaderno por los vigilantes.

Parecía "un Gran Hermano literario, una especie de thriller", opina. Su oficio tiende a ser solitario. "Estás en tu casa o en tu despacho a solas, tienes tus manías, tus horarios y rutinas... Ahí éramos 11, así que todos estábamos un poco asustados de cómo podía ir... Hemos trabajado muy bien. Al final estar juntos nos facilitaba también poner en común algunas dudas, como en cualquier oficina", señala.

"La gracia de todo esto es mantener la seguridad en el manuscrito. Cuando luego llegó aquí, a Planeta, también estaba en una caja fuerte. Con todo movimiento es cuando puede haber una filtración", indica. Eso no evita que este tipo de libros súperventas estén disponibles para descarga al margen de la industria en cuestión de horas, como ocurre con series de televisión. "La versión inglesa a las siete horas del lanzamiento oficial ya estaba en internet...", dice.

inferno pdf primeras páginas

Tras dos meses de trabajo en los que sólo tuvo dos días libres -"para conocer un poco Milán junto a mi mujer"- disfrutó de la "maravillosa liberación" de horarios y durmió "casi durante dos días". En esos dos meses "ni te apetece leer otra cosa ni apenas ver una película o una serie".

La nueva aventura del profesor de simbología Robert Langdon está inspirada en La Divina Comedia , de Dante. De ahí que el título del libro sea Inferno y no infierno. "Dentro del libro al referencias al submundo y al inferno como obra literaria", justifica el traductor.

En España el libro, de 640 páginas, está a la venta desde el 16 de mayo en formato físico por 22,50 y por 12,99 en digital. Aquí puedes leer las primeras páginas de Inferno (PDF):

Inferno by ElHuffPost