"Me llamo Benjamín Serra, tengo dos carreras y un máster y limpio WCs". Así de rotundo comienza uno de los textos que más se está moviendo por las redes sociales este fin de semana.

En él, Benjamín, valenciano de 25 años, cuenta su historia: licenciado en Periodismo y Publicidad y Relaciones Públicas con Premio Extraordinario Fin de Carrera en ambas, un máster en Community Management y actualmente "barista" en Londres. Es decir, trabaja en una cadena de cafeterías y allí se ocupa de recoger mesas, atender a la caja, descargar el pedido y... limpiar baños.


"Limpio la mierda de otros en un país que no es el mío. No me avergüenza hacerlo. Limpiar es un trabajo muy digno. Lo que me avergüenza es tener que hacerlo porque nadie me ha dado una oportunidad en España", dice Benjamín en su texto, en el que reconoce que "después de tanto esfuerzo" creía que se merecía algo mejor. "Parece ser que me equivocaba", lamenta.

"La repercusión que ha tenido el texto me ha pillado por sorpresa. Lo escribí este viernes por la noche. Llegué a casa y estaba cansado, enfadado con la vida. Hablé con mi madre y con mi hermana por Skype y después lo escribí para desahogarme con la gente que tengo en mis redes sociales", explica a El Huffington Post.

En su texto, explica que con algunos "impresentables" le dan ganas de sacar los títulos y "ponérselos en la cara". "Pero realmente no serviría de nada. Parece ser que esos títulos sólo sirven ahora mismo para limpiar la mierda que limpio en los baños de la cafetería", dice.

EN LONDRES DESDE OCTUBRE DE 2012

Benjamín llegó a Londres en octubre de 2012 con una beca Leonardo para trabajar de prácticas en un periódico destinado sobre todo a la comunidad latinoamericana en la ciudad británica. El contrato se le acabó en abril y en cuatro días encontró el trabajo en la cafetería, que le permite mantenerse.

"Veo complicado volver a España. Busco trabajo allí, en Reino Unido y en Latinoamérica, pero en España hay muy poco, casi todo son becas", lamenta. Asegura que en Londres se ve a los españoles como "una plaga". "Para que nos consideren eso, es que aquí tenemos que estar viviendo muchos, muchos", avisa.

"A los políticos españoles les diría que se pusieran las pilas porque yo solo soy un ejemplo de lo que está pasando y somos muchos los que estamos en la misma situación", asegura Benjamín. Mientras, cuenta las horas que le quedan para volver a la cafetería. Sus títulos, de momento, no podrán parar el tiempo.