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Por si no lo sabías: hay materia fecal en prácticamente todo

10/02/2017 08:21 CET | Actualizado 10/02/2017 09:58 CET
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Pregunta: Veo un montón de artículos y vídeos sobre la cantidad de gérmenes a los que estamos expuestos todos los días y he leído que incluso estamos en contacto con partículas fecales (¡qué asco!). ¿Esto último es cierto?

Respuesta: Tenemos malas noticias para ti.

A estas alturas de la vida nadie se sorprenderá al saber que ciertos objetos de uso público, como las barras para agarrarse del metro y los tiradores de las puertas, son criaderos potenciales de gérmenes, pero la cosa va más allá. Es muy probable que muchas superficies —desde el teléfono móvil hasta la barba— estén adornadas con materia fecal (sí, eso es, caca).

"Dado que todos producimos y excretamos heces, la materia fecal es algo muy común en el entorno", explica a la edición estadounidense del HuffPost Kelly Reynold, profesora adjunta de la Universidad de Arizona (Estados Unidos).

En objetos cotidianos e inofensivos como tazas, teclados, estropajos o monederos hay tanto bacterias coliformes —presentes en las heces— como pequeñas trazas de materia fecal.

Según Reynolds, la materia fecal puede sobrevivir durante días y, en ocasiones, incluso semanas en la superficie. Un grupo de investigadores ha descubierto que en objetos cotidianos e inofensivos como las tazas, los teclados de ordenador, los estropajos, los bolsos o los monederos se encuentran tanto bacterias coliformes —que están presentes en las heces— como pequeñas trazas de materia fecal.

Evidentemente, estas bacterias pasan a las manos y a los dedos, que suelen estar en contacto con otras partes del cuerpo (¿quién no apoya la cara en la mano en algún momento del día?); lo que significa que es muy probable que acabemos ingiriéndolas.

Pero este problema tiene una solución muy sencilla: la higiene básica. Reynolds recomienda que, con cierta frecuencia, nos lavemos bien las manos con agua caliente y jabón, especialmente después de visitar el cuarto de baño (con frotar durante 20 segundos debería ser suficiente). También es buena idea limpiar con regularidad las superficies con las que se vaya a estar en contacto en casa y en el trabajo.

Como en todo lo relacionado con las bacterias, es posible experimentar efectos secundarios. De acuerdo con Reynolds, si se ingieren estas bacterias, hay posibilidades de sufrir diarrea, dolores estomacales, vómitos o fiebre.

"En personas sanas, las infecciones gastrointestinales suelen ser autolimitantes; es decir, desaparecen por su cuenta en cuestión de días sin necesidad de tratamiento", aclara. "Sin embargo, algunas infecciones pueden durar semanas y dar lugar a complicaciones más graves".

Normalmente es un tema por el que no merece la pena preocuparse, pero hay que acudir al médico en caso de que se experimenten cambios alarmantes de salud. Lo que tenemos que hacer es asegurarnos de que los espacios en los que más tiempo pasamos están limpios. O, si no, siempre podemos seguir abriendo puertas, tocando pantallas de móviles y acariciando barbas.

Que no cunda el pánico, ¡que de momento hemos conseguido sobrevivir!

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Este artículo fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero.

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