BLOGS

La pugna por el aborto se traslada al Tribunal Constitucional

24/09/2014 22:03 CEST | Actualizado 24/11/2014 11:12 CET

El Gobierno y los diputados del PP respiraban hoy más tranquilos ahora que el aborto ha cambiado de tejado. Se nota que se han quitado dos pesos de encima. Un anteproyecto de ley que les podía costar un millón de votos, según sus propias estimaciones, y "un ministro al que nadie soportábamos porque es engreído, ambicioso y carece de olfato y de medida de los tiempos, dos puntos clave en política", en palabras de un conocido diputado popular, que expresa la satisfacción generalizada que se respira en las filas de Rajoy, a excepción de ciertos casos crónicos como el del diputado Eugenio Nasarre que "está cabreado como una mona", tal y como resaltan algunos de sus compañeros de los que bailan la jota.

El aborto se deja así en manos del Tribunal Constitucional, donde su presidente, Francisco Pérez de los Cobos, lleva tiempo frenando las pretensiones del magistrado ponente sobre el recurso del PP, Andrés Ollero. "Hasta cuatro veces ha rechazado Pérez de los Cobos el texto que Ollero tiene en el cajón ya terminado esperando a que esto se solucionara" explica una fuente del PP que ha seguido muy de cerca el proceso de la salida de Gallardón y conoce los entresijos del Constitucional. "¿Sabes lo qué va a pasar si Ollero persiste en la dureza de su texto? Pues que al final, en el caso extremo de que no se bajase de la burra, los magistrados conservadores dejarían a Ollero solo o muy poco acompañado y se unirían a los progresistas" añade una fuente próxima al Constitucional que recalca que Perez de los Cobos, a pesar de ser conservador, ya votó en contra del recurso del PP al matrimonio homosexual y que en este caso tampoco ve inconstitucional la ley del aborto socialista.

Si es cierto que reina tal unanimidad ante el aborto, ¿por qué no se retira el recurso que está en el Constitucional y se zanja ya el asunto? La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría nos despacha con el argumento de que ese recurso no lo planteó el Gobierno, sino el Grupo Parlamentario Popular y "son ellos son los que deben decidirlo", tratando de desligar claramente al Ejecutivo de lo que suceda a partir de ahora. Carlos Floriano no ve necesario retirarlo porque "lo normal es que el Constitucional acelere ahora la sentencia sobre nuestro recurso y que su texto nos ayude a mejorar nuestro proyecto de ley. El Tribunal ha dicho muchas veces que estaba a la espera de que se resolviera la tramitación del anteproyecto, así que lo lógico es que ahora sí que lo saquen pronto". Una de las diputadas que junto con Celia Villalobos tenía fama de estar menos de acuerdo con la reforma de Gallardón, Matilde Asian, mantiene la misma postura: "Yo no la retiraría porque después de tanto tiempo es interesante conocer la opinión del Tribunal sobre la norma. Además, la tendrían que retirar los mismos diputados que la presentaron en la anterior legislatura". Oficialmente parece ser que el recurso no tiene nada que ver con el actual grupo parlamentario. Quienes lo presentaron hace cuatro años, fueron Federico Trillo -ahora embajador en Londres-, Santiago Cervera -que dejó el partido al ser acusado de presunto chantaje y Sandra Moneo, actual portavoz de Igualdad en el Congreso, y que ha optado por hacerse la sueca, pues lógicamente la decisión no es suya, por mucho que dentro hayan decidido cargarles con el recurso: "Pregúntaselo al grupo, creo que han dicho que no se va a retirar".

Ni tan siquiera el ministro de Interior, Jorge Fernández, conocido por su postura afín a los grupos provida que anoche se manifestaron en la sede de Génova contra la decisión de Rajoy ha querido meterse en el asunto. La detención del presunto pederasta de Ciudad Lineal le ha venido de perlas para obviar la retirada del aborto. "Fernández no ha dado nada de guerra con el aborto y eso que tenía razones, ni en los Consejos de Ministros ni fuera. Los provida no quieren una ley, lo que buscan es que se diga que abortar es delito y ya está. Por eso es difícil satisfacerles", reconoce una fuente cercana a Moncloa.

Las prisas de Rajoy por anunciar la retirada ayer a la salida de un acto tontorrón (un Congreso de Relaciones Públicas) no se debían al miedo a los provida, sino al temor a Gallardón. "Lo que quería evitar Mariano es que Alberto llegará aquí y anunciara en sede parlamentaria, a bombo y platillo, su dimisión, cuando el presidente del Gobierno estaba camino de China. El mutismo de hoy sobre la salida de Gallardón se debe a que no le tragábamos", apunta una señoría del PP, más que satisfecha con el desenlace.