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Montoro contesta a Oxfam: "Quienes más han sufrido la subida de impuestos son las grandes empresas"

22/01/2014 18:55 CET | Actualizado 24/03/2014 10:12 CET

¿Trabajas más que nunca y ganas menos que hace 10 años? Entonces eres del club de la castigada clase media, a la que le quedan dos telediarios para pasar a la historia, como se extrae del informe de Oxfam sobre la desigualdad que tanto interés ha suscitado al poner en cifras lo que millones de personas soportan día a día. España es el país europeo donde más ha crecido la desigualdad tras Letonia. Hoy ha comenzado en Davos el Foro Económico Mundial -ese en el que Botella y Soria, los dos representes españoles, han dado ejemplo ahorrando tinta en su CV-, donde las tendencias sociopolíticas van tomando cuerpo. Es el momento de conocer si "el secuestro del poder político por las élites económicas" es irreversible o queda alguna esperanza.

Cristóbal Montoro, el hombre que maneja los dineros públicos, ha visto el informe y no está de acuerdo con las conclusiones. "De los 11.000 millones de euros en que ha aumentado la recaudación, casi 5.000 millones vienen por la subida del impuestos de sociedades a las grandes empresas; el contribuyente que más ha sufrido la subida de impuestos en España son las empresas; en cuanto a la amnistía fiscal, perdón pero recaudé 1.200 millones de euros que no están mal me parece a mí y gracias a esa amnistía fiscal han aflorado 40.000 millones en bases imponibles, ha sido histórico".

Con el torrente de cifras, el ministro de Hacienda descarga la responsabilidad del Gobierno en la pérdida de renta y poder adquisitivo. La crisis es la culpable. "Es la primera vez en nuestra historia que sufrimos una crisis tan fuerte. Tan grave que ha originado cinco millones de parados, y a la vez se publican los salarios elevadísimos de altos cargos ejecutivos. Eso hiere la sensibilidad ciudadana y esas sensibilidades hay que gestionarlas. Claro que soy consciente, por eso estoy aquí, dentro de la política, para reaccionar a esas sensibilidades sociales que tienen los ciudadanos en la calle. De verdad, estoy dispuesto a reunirme con los que hacen esos informes y también a explicarles que la crisis, la desigualdad, se soluciona con la creación de empleo y no sólo con las políticas públicas", continúa Montoro.

La cuestión es que la creación de empleo por si sola no acorta la brecha. Se necesita empleo de calidad, como el que se está destruyendo pero no creando. El 90% de los puestos de trabajo que ha generado la reforma laboral son temporales y a tiempo parcial, lo que se ha conocido toda la vida como contratos basura. Con 400 euros al mes, uno es pobre. Soraya Rodríguez, portavoz socialista opina que "el empobrecimiento de la clase media trabajadora todavía se puede frenar. Si no paramos la inequidad, las desigualdades en la sociedad española serán estructurales y se heredarán. Ya somos el país de la zona euro donde más han bajado los salarios después de Chipre. Corremos el riesgo de salir de la crisis como en Latinoamérica en los años 90, mejoran las expectativas macro pero aumenta la desigualdad, y así no se construye crecimiento estable". Los socialistas insisten en que medidas como la congelación del salario mínimo interprofesional (SMI) no hacen más que denigrar la situación. Por eso han propuesto proteger por ley la subida del SMI en relación con el IPC.

Todo debería ser poco para que el deterioro de las rentas y la calidad de vida de las clases medias y bajas no vaya a más, pero para eso primero hay que coincidir en el análisis de la situación, algo que Montoro no comparte con las organizaciones que denuncian la imparable progresión de la desigualdad, como Cáritas y Oxfam. "He hecho un gravamen progresivo en el IRPF -nos dice el ministro-, de poco más del cero y pico para las rentas más bajas hasta los siete puntos a las más altas; en cuanto a los ricos y las rentas del capital, situación que heredé de los socialistas, he endurecido los gravámenes a las rentas del capital. Insistís en por qué ha crecido la desigualdad, pues por la crisis, es evidente. Sobre si incluiríamos en el cuadro macroeconómico una medición sobre la desigualdad, el índice de Gini... los calculamos siempre en términos de medir la renta, continuamente; las reformas en las rentas las hacemos siempre con el índice de Gini".

Gaspar Llamazares, que forma parte de la comisión de Política Social, cree que "si el Gobierno insiste en esta línea de políticas que no favorecen el crédito ni aumentan la presión fiscal sobre las grandes fortunas, se producirá el derrumbe de las clases medias".

El punto final lo pone el escepticismo honesto del presidente del Congreso, Jesús Posadas. A la pregunta de si se debate mucho de desigualdad y sus cifras en la sede parlamentaria, Posadas reconoce que "las cifras no cuajan mucho aquí dentro. En cuanto a lo de incluir un índice para medir el crecimiento de la desigualdad en el cuadro macro... Pero hasta febrero, los grupos parlamentarios pueden dar entrada a las proposiciones de ley con propuestas como esa, pero no tengo noticia de que de eso se ocupe mucho nadie. En el último año, IU ha hablado de ese asunto, pero no veo yo que haya cuajado".

Pues eso, que en Davos este año hablarán de desigualdad, pero aquí las iniciativas no superarán el muro de quienes con sus votos han propiciado una implacable mayoría absoluta. Y mientras el club de la clase media empobrecida seguirá sumando socios.