Un experto en microbiología alimentaria revela su "regla número uno" para la higiene de la fruta: no tiene nada que ver con lavarla ni con desinfectantes
"Ninguna fruta, ni siquiera las resistentes como las manzanas, se conserva mejor lavándolas y guardándolas".
Lavar la fruta solamente con agua no garantiza una limpieza efectiva. Sin embargo, en muchos casos, el exceso de limpieza también puede ser contraproducente, o por lo menos excesivo. Así lo explica Rebecca Scurr, quien se dedica a "vender fruta para ganarse la vida", según cuenta en su canal de TikTok, donde acumula ya más de 25.000 seguidores.
Rebecca afirma sentir "verguenza" tras ver algunos videos que se han viralizado de influencers que lavan pieza por pieza y de forma exagerada la fruta, añadiendo incluso productos desinfectantes y jabones vegetales especiales para ello, en una especie de ritual ASMR de la limpieza.
En su lugar, la experta recomienda limpiar la fruta según las necesidades y su categoría. "Ninguna fruta, ni siquiera las resistentes como las manzanas, se conserva mejor lavándolas y guardándolas", señala. "Sobre todo si es algo muy blando, como una fresa o una frambuesa, lavarla cuando no se va a comer es lo peor que puede pasar para su conservación", continua.
También opina lo mismo el profesor Enzo Palombo, experto en microbiología de alimentos y virus de gastroenteritis de la Universidad Tecnológica de Swinburne, quien señala a The Guardian que el truco está en "ser cauteloso, pero no paranoico".
"Tendemos a pensar que necesitamos consumir alimentos 100% estériles, pero no es así. Nuestro cuerpo está diseñado para lidiar con estas cosas, dentro de lo razonable", agrega el mismo, que a pesar de ello también reconoce qué es importante evitar la presencia de insectos, patógenos y productos químicos.
Un consejo para una correcta limpieza ofrecido por la Dra Rozita Vaskoska, quien se encarga del grupo de Sistemas Alimentarios Microbianos del CSIRO, es enjuagar las frutas y verduras con agua fría corriente cuando se vayan a consumir o a cortar (no antes).
"La superficie es importante porque al cortarla, las bacterias pueden moverse desde la superficie hacia el interior en algunos casos", recuerda la experta, que señala que siempre es recomendable ser prevenido. Una de las frutas que pone como ejemplo es el melón, el cual se encuentra detrás de algunos brotes de listeria ocurridos el año pasado.
También resulta importante lavar aquellas verduras y frutas envasadas, pues eso no evita una posible contaminación; y cocinar las verduras, lo que puede ayudar a eliminar algunos virus y bacterias. "La mayoría de los virus y bacterias comunes como E.coli y salmonella mueren con temperaturas de al menos 60º C", explica Vaskoska, que agrega que antes de cocinarlo también hace falta limpiar las piezas.
Por último, pero no menos fundamental, es igual de conveniente lavarse bien las manos antes de cocinar o comer. "Si llegas a casa de la compra y has tocado algo, súbete al coche, lávate las manos y luego guarda la compra. (...) Si la mayoría de la gente siguiera esa regla, el 99% dxe los problemas desaparecerían", concluye la experta, que señala que para ella esta es su "regla número 1".