Arūnas, médico: "Me preocupan las personas que evitan por completo los carbohidratos, incluyendo frutas y verduras"
No existe un producto milagro para la inmunidad.

Fortalecer el sistema inmunológico se ha convertido en una prioridad para muchas personas. Como consecuencia de esto, se han multiplicado las dietas restrictivas y los supuestos “superalimentos” capaces de prevenir enfermedades.
Sin embargo, el profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vilna, Arūnas Emeljanovas, ha dejado claro que no existe un producto milagroso que, por sí solo, refuerce las defensas.
Durante su participación en el programa Be Siuntimo, el especialista subrayó que la clave para mantener una buena salud reside en algo mucho más simple y a la vez más difícil de sostener. Según el experto, una alimentación equilibrada y variada. “Los ingredientes más importantes que ayudan a alejar las enfermedades y mejorar la inmunidad son una dieta balanceada y la diversidad de alimentos”, afirmó.
El riesgo de eliminar los carbohidratos
Uno de los puntos que más preocupan al profesor es la creciente tendencia a eliminar completamente los carbohidratos de la dieta. “Me preocupan las personas que no consumen absolutamente nada de carbohidratos, incluidos frutas y verduras”, advirtió.
Según explicó, aunque las proteínas y ciertas grasas son necesarias, el sistema digestivo no puede funcionar correctamente sin fibra, presente principalmente en frutas, verduras y cereales integrales. La ausencia de estos alimentos afecta al tránsito intestinal y también a procesos metabólicos esenciales.
Además, recordó que los carbohidratos son la principal fuente de energía para el cerebro. Prescindir de ellos puede ralentizar determinados procesos cognitivos y afectar al rendimiento mental. “La carne es más difícil de digerir si no hay fibra ni carbohidratos”, añadió.
Antioxidantes y consecuencias a largo plazo
Emeljanovas también puso el foco en los antioxidantes, sustancias que combaten los radicales libres y ayudan a prevenir el daño celular. “No sé de dónde obtendríamos antioxidantes si eliminamos frutas y verduras. En la carne prácticamente no hay”, señaló.
En su opinión, mantener durante años una dieta extremadamente restrictiva podría derivar en complicaciones futuras. Aunque los efectos no siempre son inmediatos, el impacto acumulativo puede traducirse en problemas digestivos, metabólicos e incluso en un mayor riesgo de enfermedades.
Ni extremos ni prohibiciones totales
Pese a sus advertencias, el profesor dejó claro que tampoco aboga por eliminar completamente la carne roja. Aunque no sea la opción más saludable dentro de las proteínas animales, el organismo necesita ciertos nutrientes que esta aporta. La clave, insistió, es la moderación.
Para el especialista la salud no depende de eliminar grupos enteros de alimentos ni de buscar soluciones rápidas, sino de mantener el equilibrio y la variedad como principios fundamentales de la alimentación diaria.
