Los Delinqüentes: "En nuestros conciertos la mitad de la gente son chavales jóvenes que nunca nos habían visto en directo"
Entrevista con el dúo jerezano, que regresa tras 15 años fuera de los escenarios con una gira de 25º aniversario con la que actuarán este 14 de junio en el Festival Icónica en Sevilla.

Nada más llegar la primavera, el buen tiempo, las verbenas y las ferias, hay una canción que no falla en prácticamente ninguna playlist. Es La primavera trompetera, de Los Delinqüentes, pero también puede ser A la luz del Lorenzo o Nubes de pegatina. El grupo jerezano, compuesto originalmente por Migue Benítez, Marcos del Ojo 'El Canijo de Jerez' y Diego Pozo, 'El ratón', continuó en los escenarios hasta 2011, a pesar de la trágica muerte de Benítez en 2004.
Sin embargo, el grupo llevaba desde entonces apartado de los escenarios. Ahora, con motivo del 25º aniversario del lanzamiento de su primer disco El sentimiento garrapatero que nos traen las flores, Del ojo y Pozo han vuelto a los escenarios con una gira que está reuniendo a los fans de antaño y a jóvenes que se han criado con sus canciones.
De hecho, también han cogido el relevo de una nueva generación de artistas para sus colaboraciones con nombres como Sanguijuelas del Guadiana, con los que compartieron escenario. Con esta gira, "reviven" el espíritu de Benítez, que aparece en las pantallas y con su voz en cada concierto, como el que tendrá lugar este domingo 14 de junio en la Plaza de España como parte del Icónica Santalucía Sevilla Fest. Todo, sin IA y con un trabajo "artesanal" repasando los archivos de sus actuaciones de comienzos de los 2000.
¿Cómo os enfrentáis a este 25º aniversario después de 15 años sin pisar un escenario como Los Delinqüentes?
Marcos: Pues la verdad que estamos muy emocionados, llevamos un trabajo en las espaldas bastante curioso, dos años con esta gira, mucho ensayo, preparándolo todo bien, viendo el repertorio, la puesta en escena, el vestuario, la banda...
Ahora que, por fin, arrancó la gira en Barcelona, en el Palau Sant San Jordi, ahí fue cuando nos dimos cuenta de que “hostia, vaya nube en la que estamos”. Ya conciertos como el de Barcelona, Madrid, Zaragoza, Valencia y Bilbao han sido un orgasmo para el alma porque todo el público ha estado en sintonía con nosotros, cantando todas las canciones, gente de todas las edades, las entradas sold out en todos los sitios...
Estamos en una nube, la verdad, la gira más grande que hemos hecho jamás, y encima por una bonita causa, que es celebrar los 25 años de nuestro primer disco, que tantas alegrías nos dio, y encima estaba nuestro hermano Migue con nosotros ahí.
Aunque lo habíais hecho antes, ¿cómo es eso de volver a tener a Migue con su voz sincronizada y sus vídeos sobre el escenario?
Diego: Un flipe, porque habíamos hecho, como tú has dicho alguna vez, como en El aire de la calle, pero no un concierto como lo que hemos preparado ahora que el Migue sale en unas cuantas canciones. Está más que presente y es muy emocionante, además ha sido un trabajo del hermano de Migue, Manu Benítez. Se ha pegado un currazo en los dos años que llevamos trabajando buscando imágenes de archivos donde tenemos al Migue cantando.
Porque no es solo la voz del Migue que se oiga, sino que sale el Migue en la pantalla, y que parece que está allí con nosotros en ese momento. Ha sido un trabajo bastante arduo, que se ha encargado el Manu de hacer ese proyecto que ha quedado de lujo porque está bastante integrado en lo que es el espectáculo, parece que está allí con nosotros.
¿Os habéis ayudado de la IA para eso?
Diego: No, la IA no la hemos usado para absolutamente nada, ha sido todo artesano. Por eso nos hemos pegado dos años trabajando.
Marcos: No, lo que hemos hecho es tirar del archivo de donde hemos ido. Yo que sé, a Onda Jerez, a Localia o a otros programas de la tele, playbacks que teníamos de la época, hemos intentado recopilar toda el material que teníamos y hemos hecho una edición con vídeos reales.
Diego: Claro, pero a mano, o sea hay que recortar Migue para que no se vean los fondos... Todo a mano, o sea, nosotros no somos muy amantes de la IA, la verdad.
¿Os ha servido para hacer balance de la carrera? ¿Habríais cambiado algo de estos 25 años?
Marcos: Aquí cuanto más mayores, peor estamos (risas). No, la verdad que nos lo estamos pasando de maravilla, porque estamos tocando además con la banda original, la Banda del ratón, que grabó nuestro disco y nos acompañó durante tantos años y nos estamos riendo lo que nos hay en los escritos. Nos lo estamos pasando increíblemente bien. Parece que no han pasado tantos años, la verdad.
Nosotros hemos seguido viéndonos siempre y hemos tenido contacto, pero vernos en el escenario así como Los delinqüentes parece que fue ayer la última vez que tocamos y fue en 2011, por ahí. Parece que no ha pasado el tiempo. Por eso digo yo que el espíritu garrapatero está más vivo que nunca, aunque nosotros no estemos aquí. Cuando Diego y yo nos muramos, las garrapatas seguirán por ahí estando vivas.
¿Cómo explicarías para alguien que no entienda Los Delinqüentes qué es el sentimiento garrapatero?
Marcos: Bueno, el sentimiento garrapatero, hay muchas expresiones, nosotros hemos contado en algunas entrevistas algunas de ellas. El Migue, por ejemplo, decía que ser garrapatero es ser más chulo que todo el mundo, pero sin ser más chulo que nadie. Es como uno que mira por encima del hombro, pero ser garrapatero, ser hippie, ser callejero, ser auténtico, ser bueno.
Diego: Ser feliz con nada, reírnos en un charco de mierda, como decimos también,
Marcos: Como los cochinos cuando se tiran al barro, igual. Eso es ser garrapatero.
Diego: O como dice El canijo en la canción Uno Más, ser uno más de todos los peatones de la tierra. Aquí nadie es más que nadie, se dedique a lo que se dedique. En esa frase también se resume muy bien el espíritu garrapatero.
Sí que habéis tocado durante estos años El aire de la calle, A la luz del Lorenzo, Nubes de pegatina... ¿Hay alguna canción que haciendo repaso al repertorio os haya tocado la fibra porque llevaseis mucho sin tocar?
Marcos: Pues hemos recuperado, imagínate, del disco primero, estamos tocándolas todas. Entonces hay canciones como El Bache, por ejemplo, que no la tocábamos desde que estaba el Migue con nosotros. Hemos rescatado El día de los bomberos, que es muy divertida, La calle de los morenos, Fumata del ladrillo...
Vamos, es que estamos flipando porque son canciones que hacía muchos años que no tocábamos y las hemos montado con la banda y están más vivas que nunca, suenan gloriosamente increíbles en directo.
¿Sois conscientes de que sois banda sonora de las juergas de media España?
Marcos: Por eso estamos haciendo la gira para convencer a la otra media (risas). La verdad es que sí. Nosotros nos sentimos jóvenes, pero viendo cómo las canciones han trascendido en el tiempo y están ahí en el imaginario y el colectivo de la gente en las barbacoas, en los cumpleaños, en los bares, canciones como El aire de la calle, A la luz del Lorenzo, Nube de pegatina, Primavera trompetera... que siguen sonando muy frescas e incluso a las nuevas generaciones las pillan con mucho agrado.
Ves nuestros conciertos de la gira y la mitad del público es gente que no nos había visto nunca en directo, son chavales jóvenes que supongo que habrán venido recomendados por los padres o por la música, que son canciones que están hechas sin trampa ni cartón, son canciones verdaderas, estribillos arrebatadores, canciones incendiarias para el acto sexual, durante el acto sexual, para después del acto sexual, para irse a la playa, para irse a la feria, para estar en el coche, para una barbacoa, para todo.
Se habla de un boom de un nuevo aire del flamenco, de la rumba con grupos como La Plazuela, Sanguijuelas del Guadiana, que son extremeños, Califato ¾, ¿cómo vivís esa nueva hornada para la que muchos sois referentes?
Diego: Para nosotros, cuanto más grupos andaluces haya, más alegres estamos porque la verdad es que en Andalucía otra cosa no, pero arte sobra. Hay un montón de gente con mucho talento y si nosotros somos un punto de referencia para ellos, para nosotros es un honor, porque de grupos como La Plazuela o Sanguijuelas nosotros somos fans de ellos también.
Vemos lo que hacen y nos flipa. Y si ellos nos tienen a nosotros, al ser más mayores que nos escuchaban cuando eran pequeños o lo que sea, como referencia para nosotros es un honor. Pero ya te digo que nosotros somos fans de ellos también, vamos.

¿Cómo habéis gestionado este regreso con otros proyectos como el que tenías, Marcos, como El Canijo de Jerez o con la colaboración con Los Estanques?
Marcos: Pues yo dejé de currar como El Canijo de Jerez, mi proyecto solitario con el que saqué cinco discos, viendo que venía lo de Los Delinqüentes y eso. Lo paré evidentemente, porque no tenía sentido tener carreras parecidas porque El Canijo también es rumbero, pero con Los Estanques, sí que saqué un poco más los pies del tiesto, porque ellos son un grupo de rock progresivo de Cantabria.
Me gusta también hacer otra cosa diferente, porque la vida es muy corta y hay que aprovechar todos los huecos que te deja la vida y hacer cosas con gente que te aporte cosas bonitas. Nosotros somos gente muy creativa y siempre estamos liados, el Diego por ejemplo, está con Albertucho también.
Diego: Yo he parado un poco también de tocar con La Maui, con Albertucho, con Tomasito, he parado un poco, porque había que dedicarle tiempo a eso.
Marcos: Yo lo compagino. Vamos, entremedias de los conciertos si sale algo con Los Estanques los días libres que tengo, los aprovecho también porque mola hacer cosas diferentes, pero bueno...
Diego: Y con el G-5 también tocamos.
Marcos: Con el G-5, que también estamos este año girando porque sacamos un disco el año pasado, que se llamaba Quien quiera dormir que se compre una colchoneta y tenemos muchos conciertos.
¿Y os vais a meter en el estudio como Los Delinqüentes? ¿Podemos esperar nuevos discos?
Marcos: Bueno, vamos a hacer la reedición del primer disco, que lo hemos sacado en un color azul así muy bonito en vinilo, una reedición muy guapa. Aparte, hemos rescatado un directo de cuando empezamos, del 2001, cuando íbamos a Madrid los primeros conciertos que dábamos en una sala que desapareció ya, que se llamaba Suristán.
Tenemos un directo de la época y lo vamos a sacar también en vinilo, está la pre-venta abierta y sale el 19 de junio. Pero a día hoy no sabemos si el día de mañana nos juntaremos a hacer canciones nuevas o algo, pero en principio queremos desplegar nuestro abanico multicolor, que no es chico, que tenemos un repertorio bastante grande de canciones que funcionan muy bien en directo y le vamos a hacer sangre a las canciones.
Os habéis rodeado de colaboraciones en cada concierto de esta gira, ¿cómo las gestionásteis? ¿Cómo recibieron ellos la vuelta de Los Delinqüentes?
Diego: Ellos encantados, vamos. La gente como Muchachito, con el que colaboramos en Barcelona, en Madrid estuvo La Excepción, Tomasito... Albertucho viene con nosotros, está acompañándonos en toda esta primera parte de la gira también. Los Sanguijuelas también se subieron en Valencia a cantar El abuelo Frederick. Todo el mundo encantado porque son colegas, hay gente que nos ha acompañado en el camino, Muchachito es nuestro hermano desde hace más de 20 años, La Excepción igual. Hay más gente que queda todavía por salir y que ya iremos desvelando.
Marcos: Nos están escribiendo un montón de gente que quieren salir, y es que nos podemos llevarlos a todos, porque imagínate, ¡parece esto una chirigota! (risas). Tenemos muchos colegas artistas que quieren salir y a unos les estamos diciendo que sí y a otros que no.
¿Tenéis algo preparado para este Icónica Santalucía Sevilla Fest, para Sevilla?
Marcos: Claro, tenemos una sorpresa que no vamos a desvelar para que sea sorpresa. Tenemos ahí tres artistas de renombre, cuatro, cinco... No me acuerdo, pero vienen unos pocos. Sevilla es una plaza fuerte.
