El jefe de la empresa que fabrica el implante ocular aprobado en Europa avisa: "Es como mirar por una pajita al centro del campo visual"
Aunque los resultados son prometedores, todavía tiene ciertas limitaciones.
Perder la visión central supone un cambio radical en la vida de millones de personas, especialmente a la hora de realizar tareas tan cotidianas como leer o reconocer un rostro. Un nuevo implante ocular aprobado en Europa abre ahora una puerta a quienes padecen degeneración macular avanzada. Sin embargo, sus propios creadores insisten en que aunque los resultados son prometedores, la tecnología aún tiene importantes limitaciones.
La empresa estadounidense Science Corp. ha recibido el marcado CE para su sistema de visión PRIMA, un paso que permite comercializar este implante en más de una treintena de países europeos. El dispositivo está diseñado para ayudar a personas con degeneración macular asociada a la edad en fase avanzada, una enfermedad que deteriora la visión central, con el objetivo de devolverles parte de la capacidad visual perdida y mejorar su autonomía en el día a día.
El dispositivo combina un pequeño implante colocado bajo la retina con unas gafas equipadas con una cámara que captan el entorno y envían señales mediante luz infrarroja. Estas son transformadas en impulsos eléctricos que estimulan las células de la retina aún funcionales, permitiendo recuperar parte de la visión en la zona central del campo visual, la más importante para leer, reconocer rostros o realizar tareas cotidianas.
Alemania será país pionero
Los resultados obtenidos hasta ahora son prometedores. En un ensayo realizado con 38 pacientes en cinco países europeos, el 84 % consiguió identificar letras, números y palabras tras la implantación del sistema. Además, los investigadores comprobaron que el procedimiento no deterioró la visión natural que todavía conservaban los participantes, un aspecto clave para la seguridad del tratamiento.
Pese al avance, el director ejecutivo de Science Corp., Max Hodak, ha querido mantener los pies en la tierra. Según explicó al Financial Times, la tecnología todavía se encuentra en una fase inicial y ofrece una experiencia visual limitada. "Es como mirar por una pajita al centro del campo visual", señaló para describir el reducido campo de visión que proporciona actualmente el implante, capaz únicamente de generar imágenes en blanco y negro. Aun así, considera que los resultados demuestran que el desarrollo avanza en la dirección correcta.
La compañía prevé que Alemania sea el primer país donde se realicen las implantaciones comerciales de PRIMA, mientras continúan los trámites para su implantación progresiva en el resto de Europa. Aunque PRIMA aún está lejos de reproducir una visión normal, supone un importante paso adelante en el desarrollo de prótesis visuales y abre la puerta a futuras mejoras que podrían transformar el tratamiento de la pérdida de visión central.