El Supremo condena a Ábalos a 24 años de cárcel, 19 a Koldo y 4 a Aldama por el 'caso mascarillas'
La decisión de la Sala de lo Penal ha sido unánime ante los delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. Aldama se libra de la condena por "aportación al descubrimiento de los delitos" a lo largo del juicio.
El Tribunal Supremo ha condenado al exministro de Transportes José Luis Ábalos a 24 años y tres meses de prisión con un máximo de cumplimiento de 16 años y medio, a su exasesor Koldo García a 19 y al empresario Víctor de Aldama a cuatro y medio por irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia. Así, el exsecretario de Organización del Partido Socialista ha pasado en cinco años de ser mano derecha del presidente del Gobierno y ministro a ser condenado por casi cinco décadas a prisión.
Aldama, sin embargo, no entrará en la cárcel por su "aportación al descubrimiento de los delitos" a lo largo del juicio. "El tribunal ha acordado suspender la ejecución de la pena por su aportación al descubrimiento de los delitos y a condición de no delinquir, presentar un informe semestral de actividades y realizar trabajos en beneficio de la comunidad durante un año", destaca la sentencia.
Así lo ha decidido por unanimidad el tribunal de la Sala de lo Penal en una sentencia, recogida por Europa Press, tras la celebración del juicio contra los tres acusados durante los meses de abril y mayo, que se extendió durante 14 jornadas. La sentencia ha sido trasmitida en forma oral en el tribunal que ha retirado los teléfonos móviles y que han seguido tanto Ábalos como Koldo desde prisión.
La Fiscalía Anticorrupción pedía penas de 24 años de prisión para el exministro, 19 y medio para su exasesor y 7 para Aldama. En otras palabras, a excepción de Aldama, las condenas han sido efectivamente las solicitadas por el la Fiscalía. Por su parte, las acusaciones populares que encabezó el PP reclamaban 30 años para el exministro y su exasesor, que se encuentran en prisión provisional desde el pasado noviembre, mientras que para el empresario solicitaban cinco años.
Durante el juicio, tanto Ábalos como su exasesor se declararon inocentes de los hechos que se les acusaba y pidieron su absolución, mientras que Aldama reconoció haber participado en los delitos de cohecho pasivo, organización criminal y aprovechamiento de información privilegiada.
El tribunal destaca lo siguiente: "Considera probados los delitos en la adjudicación del suministro de trece millones de mascarillas a Puertos del Estado y ADIF a una empresa vinculada a Aldama, la remuneración mensual de 10.000 euros para 'gastos fijos' de Ábalos, la contratación de dos conocidas del exministro en empresas públicas, el pago del piso a una de ellas, el contrato de arrendamiento con opción a compra entre Aldama y Ábalos de un piso en Madrid, y el arrendamiento de viviendas en Marbella y La Línea de la Concepción también con opción de compra por gestiones relacionadas con la emisión de una nota de prensa sobre rescate de Air Europa y para la concesión de una licencia de hidrocarburos".
La sentencia del Supremo supone de gran relevancia para el resto de piezas derivadas del conocido como 'caso Koldo' y que coloca en una delicada situación al Ejecutivo dado que es la pieza judicial que más ha trascendido hasta el momento. No sólo es una herida abierta teniendo en cuenta la posición en la que colocan al exsecretario de Organización del Partido Socialista, sino que también afecta al segundo, Santos Cerdán. Las otras piezas se instruyen en la Audiencia Nacional.
Finalmente, la sentencia reseña el "grave deterioro de la confianza ciudadana en el sistema político que provoca la corrupción, que socava la arquitectura democrática del Estado".