La maestra Petra Llamas explica el estrés laboral que sufren en su profesión: "Terminan viviendo en un estado permanente de trabajo"
Defiende la figura del docente, una con gran responsabilidad y cada vez con "menos autoridad".

La maestra Petra Llamas ha vuelto a hacer una de sus interesantes reflexiones sobre el sector de la educación y la figura del docente en un vídeo publicado en su perfil de TikTok (@petra.llamas), donde ya acumula más de 50.000 seguidores.
En esta ocasión ha hecho énfasis en el estrés laboral que sufren los maestros por múltiples motivos que acaban provocando que vivan en un "estado permanente de trabajo": "El maestro es un profesional de la educación, un trabajador intelectual con un cúmulo de actividades que van más allá de su sesión frente al grupo".
Tal y como detalla la maestra, deben planificar y preparar sus clases, realizar "engorrosas gestiones burocráticas", asistir a múltiples cursos de capacitación, soportar presiones de autoridades y padres de familia y revisar trabajos y tareas "que casi siempre se llevan a casa".
"Una gran responsabilidad con cada vez menos autoridad"
"A eso hay que agregarles que tienen que ejercer su profesión, en la mayoría de los casos, con grupos muy grandes, por lo que el estrés y la presión se acentúan", ha defendido. Aunque la figura del maestro es una de gran responsabilidad, lamenta que cada vez tiene "menos autoridad", lo que eleva el nivel de preocupación y frustración.
Por si fuera poco, siempre en palabras de Petra, en algunas escuelas el clima laboral es muy malo y las relaciones son "bastante conflictivas". "En estos casos hay algo de culpa de los directivos por el mal manejo de las relaciones humanas en el interior del plantel", ha matizado.
Los permanentes cambios sin consultar
Otro de los factores que influyen en el estrés del maestro son los permanentes cambios sin que nadie les consulte nada en la mayoría de los casos: "Como si todo lo anterior no fuera suficiente, el maestro no tiene un reconocimiento social, el que tenía antes, y son contadas las ocasioens en las que se les agradece su labor".
"Ellos, que deben motivar a los alumnos para que aprendan, no tienen la motivación ni de las autoridades, ni de los padres de familia, y mucho menos de la sociedad. No sé en qué momento se les ha dejado solos en esta enorme responsabilidad de educar, quitándoles al mismo tiempo su autoridad y dignidad", ha concluido.
