ECONOMÍA

Fomento investiga a Ryanair por sus vuelos con poco combustible

14/08/2012 16:47 CEST | Actualizado 14/08/2012 18:55 CEST
Flickr: curimedia

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), dependiente del Ministerio de Fomento, ha abierto una investigación a Ryanair para determinar "las responsabilidades en las que podría haber incurrido" la aerolínea de bajo coste irlandesa después de que, el pasado 26 de julio, tres de sus aviones se vieran obligados a aterrizar de emergencia en Valencia por falta de combustible.

El departamento que dirige Ana Pastor abrió el expediente la semana pasada para investigar el incidente, ocurrido el pasado 26 de julio. En estos momentos se encuentra recabando toda la información para determinar si la aerolínea cometió alguna infracción.

Los hechos ocurrieron el pasado 26 de julio cuando tres aviones de Ryanair que tenían previsto aterrizar en Madrid tuvieron que ser desviados a Valencia por fuertes tormentas. Al ser derivados, los pilotos lanzaron un aviso por falta de combustible.

Según la compañía, tras sobrevolar Valencia durante 50, 68 y 90 minutos, respectivamente, después de su hora de aterrizaje prevista en Madrid-Barajas, los tres aviones alcanzaron "el nivel mínimo de reserva de combustible que permite que cada uno de los aviones pueda volar durante 30 minutos adicionales de vuelo (aproximadamente 300 millas)", por lo que solicitaron el aterrizaje de emergencia.

Ryanair asegura que los tres aviones aterrizaron con "normalidad" y con niveles mínimos de reserva de combustible para aproximadamente 30 minutos de vuelo.

OTRA DEMANDA

La Confederación Española de organizaciones de amas de casa, consumidores y usuarios (Ceaccu) ha presentado este martes una demanda ante la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) contra Ryanair por el incidente al considerar que se trata de una "infracción grave" por comprometer la seguridad de los pasajeros.

FACUA-Consumidores en Acción también ha reclamado que Fomento abra de una vez una investigación sobre Ryanair ante los aterrizajes de emergencia de tres aviones en Valencia en el mismo día por falta de combustible. "Alguien debería recordarle que no transporta ganado", ha señalado el portavoz de la asociación, Rubén Sánchez, quien ha reclamado que se analice "la política de ahorro de combustible de Ryanair".

"Los aterrizajes de emergencia por no disponer de suficiente combustible van mucho más allá de fraudes económicos o atentados contra la dignidad de los pasajeros. Ahora se trata de su seguridad, y lo que ha ocurrido requiere una investigación y la máxima transparencia al respecto", ha criticado Sánchez.

El combustible que deben cargar los pilotos de la aerolínea irlandesa para sus viajes está estipulado en un plan de eficiencia presupuestaria de la compañía, del que se ha informado a la tripulación en al menos dos memorándum en los últimos meses. Así, se obliga a los pilotos a repostar la cantidad "mínima necesaria" para cumplir su plan de vuelo, y cualquier exceso debe ser justificado por escrito.

En un memorándum fechado el 19 de diciembre de 2011 por el 'número dos' de la Dirección de los pilotos de Ryanair y capitán de la base de Stansted, Shane McKeon, "continúa habiendo un pequeño número de comandantes que parecen tener problemas" con este protocolo. "Algunas de las explicaciones dadas por los comandantes de vuelo para cargar fuel de más no son aceptables. La excusa más irracional es que les gusta aterrizar con tres toneladas de combustible. Ésa no es la política de Ryanair, es totalmente inaceptable y no es para lo que se les paga", agrega.

Según Facua, Ryanair es la compañía aérea "líder en abusos" para el 70% de los pasajeros que ha sondeado.

Este año ha aumentado en once puntos el porcentaje de usuarios que la posicionan como la compañía aérea que comete más irregularidades, según Facua.

A juicio de los usuarios sondeados, la compañía irlandesa es la que incurre en mayor número de prácticas abusivas, según el 71 % de los consumidores, frente al 60 % de 2011; y en segundo lugar se sitúa Iberia, según el 10 % de los encuestados, tras el 13 % de la encuesta anterior.