INTERNACIONAL

20 fiscales internacionales se unen para luchar contra la corrupción

07/06/2013 14:36 CEST | Actualizado 07/06/2013 14:46 CEST

Al fiscal nigeriano Nuhu Ribadu le apuntaron con una arma en la cara y apretaron el gatillo. Los cristales de su blindado le salvaron la vida. Su delito: llevó a juicio casi 600 casos de corrupción relacionados con el Gobierno de Nigeria. Ribadu sobrevivió al ataque, pero tuvo que abandonar su país tras múltiples amenazas.

Este es uno de los testimonios que recoge el documental Cazadores de corrupción. La red, una pieza de 55 minutos que este junio se proyecta en 35 salas de cine y centros culturales de toda España dentro del proyecto El Documental del Mes -que estrena el primer jueves de cada mes una película documental independiente y de temática diversa-.

El documental se adentra en La Red, un proyecto que nació en 2005 de la mano de la magistrada noruega Eva Joly y que reúne dos veces al año a 20 fiscales anticorrupción de África, Asia, Europa y Latinoamérica para intercambiar información acerca de sus países y ofrecer asesoramiento técnico.

"Se reúnen para encontrar nuevas herramientas para luchar contra la corrupción. Investigan a algunas de las empresas y líderes más ricos e influyentes del mundo y por ello reciben amenazas. Muchos cazadores de corrupción son asesinados", cuenta la directora del documental, Hege Dehli, en declaraciones a El Huffington Post.

Hege y su equipo, formado por un cámara y un técnico de sonido, fueron los primeros que introdujeron una cámara en La Red. "Tardaron 6 meses en darnos el sí, aunque algunos de los fiscales se negaron a aparecer por miedo a represalias", cuenta.

Más de dos años y medio de trabajo hasta finalizar el filme en los que vivieron momentos "complicados". "Lo más difícil fue rodar en Nigeria. He estado en 13 países africanos y ninguno es tan complicado. El fiscal Nuhu Ribadu - que pudo regresar al país gracias a un cambio en el Gobierno- acababa de presentar su candidatura para las elecciones presidenciales y tuvimos que ir acompañados de guardaespaldas", relata.

EL OBJETIVO DE HEGE

El objetivo de la directora era contar a la audiencia europea que "la corrupción está mucho más cerca de lo que creemos" y que no sólo ocurre en África o Latinoamérica. Por eso la cinta retrata tres casos europeos: Islandia, Italia y Reino Unido, además de otros casos en Costa Rica y Nigeria.

"Al enfrentamos a los grandes casos de corrupción, tenemos los mismos problemas en Europa que en África. La corrupción a gran escala implica a diferentes territorios y requiere soluciones internacionales". Para Hege es esencial mostrar el "fuerte nivel de compromiso" de estos fiscales, que no sólo sufren amenazas, sino que, además, "se ven obligados a abandonar casos después de años dedicados a ellos por las presiones o la falta de evidencias judiciales".

Hege no se equivoca. Según el Banco Mundial, cada año se pagan más de un billón de dólares en sobornos por todo el mundo.

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