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Apela una multa de 59 euros, le dan la razón, pero acaba gastando más de 30.000 euros en el proceso judicial

Apela una multa de 59 euros, le dan la razón, pero acaba gastando más de 30.000 euros en el proceso judicial

Ha ocurrido en Australia.

Un policía poniendo una multa, en una imagen de archivoGetty Images

Una apelación muy cara. Mathie, una mujer de la ciudad australiana de Adelaida, fue multada en el año 2021 con 104 dólares australianos (unos 59 euros, al cambio actual) por supuestamente haber estacionado su vehículo en doble fila.

Sin embargo, la afectada decidió recurrir la sanción económica debido a que su coche no se encontraba aparcado de forma indebida sino que se encontraba detenido en la carretera debido a un atasco.

Tal y como recoge el medio de comunicación australiano ABC News, los documentos judiciales señalaban que su vehículo fue fotografiado dos veces en un período de dos minutos "detenido en una fila de automóviles", pero también inmediatamente paralelo a una fila de coches estacionados.

Pese a que la mujer argumentó que estaba atrapada en una caravana, el magistrado rechazó su defensa señalando que "dos minutos es un tiempo excesivamente largo para que un coche esté atrapado en el tráfico sin ninguna explicación y no se mueva ni un centímetro".

La Corte Suprema entra en escena

Sin embargo, Mathie no se rindió y su abogada, Karen Stanley, llevó el caso a la Corte Suprema de Australia, donde la reclamación sí que tuvo éxito al tenerse en cuenta que la multa de estacionamiento no estaba claramente etiquetada.

"Yo presenté el argumento de que ella tenía una defensa y otro argumento muy, muy técnico, y la Corte Suprema dijo que habíamos tenido éxito en el argumento técnico", ha explicado la abogada, en declaraciones a ABC Radio Adelaide.

El proceso judicial de esa multa de 59 euros se ha prolongado durante cuatro años, lo que ha provocado que los costes de apelación se hayan disparado hasta una cifra de 52.896 dólares australianos (aproximadamente 30.400 euros).

Tras la decisión de la Corte Suprema, Mathie solicitó que se le pagara la totalidad de esos gastos. Sin embargo, la justicia australiana ha ordenado que se le abone tan solo el 20%, equivalente a unos 6.000 euros.