POLÍTICA

Rosa Díez revalida el liderazgo de UPyD en su mejor momento y sin lista alternativa

23/10/2013 07:38 CEST | Actualizado 23/10/2013 10:20 CEST
EFE

En julio del año 2000, cuando Rosa Díez luchó por el liderazgo socialista contra José Luis Rodríguez Zapatero y José Bono, se declaraba "más del PSOE que las amapolas del campo". Trece años después, Rosa Díez lidera Unión, Progreso y Democracia, un partido que representa a la "tercera España, que es abrumadora mayoría" frente a PSOE y PP, según una entrevista publicada este domingo por El Mundo. Y este miércoles presenta al público su candidatura para seguir al frente de su partido sin que haya lista alternativa.

Las encuestas de intención de voto, favorables a UPyD, la colocan aún lejos de un lugar preponderante. Sin embargo, en el campo las amapolas están cada vez más mustias y el paseo de Díez (Sodupe, Vizcaya, 1952) es cada vez más dulce. En las elecciones generales de 2011, cuando se hizo con cinco diputados en el Congreso, logró un 4,7% de votos. El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de julio, le otorga un 8,8% en intención de voto. Una encuesta de Metroscopia publicada por El País este mismo mes eleva el dato hasta el 9,1% frente al 34,1% del PP y el 29% del PSOE.

¿EL MEJOR MOMENTO DE UPyD?

¿El mejor momento de UPyD? Según Carlos Martínez Gorriarán, diputado y en la práctica 'número 2' de la formación, "el partido está mucho más rodado, tiene más experiencia, más afiliados, más presencia en las instituciones". Gorriarán ve las encuestas "con mucho agrado, pero también frialdad", porque sabe que el votante se va como ha venido, asegura en conversación con El Huffington Post. Gorriarán explica las claves de su éxito: hablar más claro que nadie y aprovechar el espacio que dejan grandes y viejas formaciones.

Para el diputado, ha empezado a calar la idea de que UPyD es diferente mientras la crisis ayuda abriendo grietas en el bipartidismo. "El margen de crecimiento es muy alto" para el partido, confía.

Esa euforia es amplificada a menudo por Rosa Díez, para quien "hay millones de españoles que son de UPyD y no lo saben". Según ella, su manera de hacer política "hace peligrar al establishment, que es muy poderoso y reacciona", según declaró este domingo. En este caso, reacciona contra uno de los suyos, pues Díez, cofundadora en 2007 de UPyD, lleva en política y en las instituciones desde la Transición.

¿Ha tocado techo UPyD? "Es difícil saberlo", asegura Belén Barreiro, expresidenta del CIS y fundadora de MyWord, una empresa de investigación sociológica. "UPyD ha crecido, como también lo ha hecho IU, pero lo que más crece es la abstención y el voto nulo. Uno de cada dos electores se declara huérfano", asegura Barreiro, doctora en Ciencias Políticas. Según sus datos, la mayoría de los votantes de UPyD proviene del PP y del PSOE, pero sobre todo del partido de Rajoy.

HAY VOTANTES QUE SABEN QUE NO SON DE UPyD

Que UPyD no haya crecido más puede significar que el gran sustento del partido son los votantes de los grandes partidos mientras están descontentos con ellos. En otras palabras, los que no son votantes de UPyD no es que no lo sepan aún: es que sencillamente no lo son. "Es significativo que en un momento de descontento sin precedentes con el Gobierno, la oposición o la situación económica, UPyD crece pero no deja de ser un partido pequeño", señala Barreiro.

No es sólo una impresión, sino que demoscópicamente se ve en la tasa de retención del votante. Es decir, de los electores que votaron a UPyD en las últimas generales, sólo un 43,8% volverían a hacerlo hoy, según el Observatorio de MyWord publicado en septiembre (aquí en pdf). UPyD retiene mejor a los votantes que PP o PSOE, en los que menos electores renovarían su confianza, pero peor que Izquierda Unida, donde esa tasa es del 65%.

Para Antón Losada, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Santiago de Compostela, UPyD ha llegado "donde podía llegar con el actual modelo". Para él, "los votantes de UPyD son exvotantes de PP y PSOE y el reto del partido es que dejen de serlo para que sean votantes de UPyD. De lo contrario, como llegaron, se irán".

Gorriarán asume en parte el argumento. "Muchos votantes vienen y nos dicen que nos darán un voto de confianza. Y nos parece bien", asegura. A su juicio, UPyD no cree "que los votos sean tuyos, como antiguamente se pensaba que había millones de pensionistas o funcionarios asegurados" el día de las urnas.

¿POR QUÉ NO HAY LISTA ALTERNATIVA?

Para Losada, el PP "tiene una capacidad limitada de ceder voto, por lo que el desgaste ya está tocando a su fin". El modelo de UPyD también choca con otros tres factores, según el analista: "El sistema electoral, el discurso y el liderazgo". Por eso, UPyD no puede crecer mucho más sin una nueva ley electoral que le favorezca, algo improbable por el momento. Su voto tiene caladeros en grandes ciudades, pero en el resto de España está muy repartido y hace que sea difícil lograr representación en provincias más pequeñas. Lo mismo le sucede a IU, partido que ha declinado ofrecer su punto de vista para este artículo.

"UPyD no es en realidad un partido, sino más bien un movimiento construido en torno a una líder con dotes comunicativas y un gran respaldo mediático que se cuida mucho de no contar su pasado o qué pensaba y decía antes", critica Losada.

Gorriarán disiente y ensalza las dotes únicas de su jefa de filas. "La política no está sobrada de liderazgos y en lo fundamental estamos todos de acuerdo", argumenta para justificar que sólo haya una candidatura. "Lo raro sería que contra Rosa Díez se presentasen tres o cuatro candidaturas alternativas", añade.

De momento, con o sin techo, Rosa es el "establishment".

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