POLÍTICA

Debate electoral en Andalucía: "El pim pam pum de siempre"

10/03/2015 01:11 CET | Actualizado 10/03/2015 03:31 CET
JOSÉ MANUEL VIDAL/EFE

El primer debate electoral para los comicios andaluces del 22 de marzo, emitido en la noche del lunes en Canal Sur, ha sido un fuego cruzado entre los candidatos de PP y PSOE, Juan Manuel Moreno Bonilla y la presidenta de la Junta, Susana Díaz sobre el paro y la corrupción. El primero se ha empeñado en pintar una Andalucía oscura, y la segunda en acusar al Gobierno central de todas las sombras del panorama andaluz. El tercer participante, Antonio Maíllo, de Izquierda Unida (IU), ha ejercido de Pepito Grillo, aquel personaje de Pinocho que se dedicaba a ser la conciencia del protagonista con tendencia a mentir.

Moreno, en el límite de la sobreactuación y con una sonrisa profident presente incluso cuando hablaba -el lado derecho del labio siempre arriba, mostrando el colmillo alegre pero afilado- ha acusado de mala gestión y de "soberbia" a la presidenta y ha exigido a Díaz varias veces "hechos, y no palabras". Una repetición que ha provocado evidente cansancio y enfado en la presidenta, que en pocas ocasiones ha perdido el semblante serio. Si acaso, cuando lanzaba dardos a su oponente del tipo: "Cuando habla el señor Bonilla de corrupción, le escucho atentamente, porque le considero una autoridad. Alguien que se ha criado en la calle Génova..." Maíllo, ante el cruce de acusaciones en las intervenciones, que muy pocas veces se dirigían a él, le ha dicho a los andaluces: "Ya ven, el pim pam pum de siempre, pero después el fuego es aliado".

El relato de la situación de Andalucía de la presidenta es que su gestión al frente de la Comunidad Autónoma ha blindado el Estado de bienestar, y ahora aspira a un Gobierno estable para seguir construyendo un futuro que garantice la igualdad. Díaz ha criticado al PP por pintar un cuadro "oscuro" sobre la situación. "Se habla mucho del sufrimiento que ha traído la crisis a miles de familias, que lo han pasado mal", ha afirmado nada más empezar, y ha acusado a los populares de utilizar la crisis como excusa para hacer daño. Además, ha culpado de los recortes que se han hecho a las imposiciones del Gobierno central, del PP, mientras ella, ha dicho, ha movilizado 2.600 millones para crear empleo, y ha garantizado la sanidad, la educación, y "la recuperación con justicia".

Moreno Bonilla, que ha contabilizado en 22 las veces que Díaz ha mencionado a Rajoy, se ha presentado como "un andaluz preocupado". "Hablando de sufrimiento, yo me quedo con el de los 1.400.000 parados", ha contestado a Díaz, y la ha acusado de repetir "recetas que son antiguas, obsoletas", para presentarse a sí mismo como "un cambio tranquilo, un cambio sereno, un cambio a mejor". Aprovechando las menciones de Díaz a Rajoy y el runrún de que la verdadera aspiración de la presidenta andaluza es llegar a La Moncloa, Bonilla le ha dicho: "Habla mucho de España. Yo sé que usted tiene la cabeza en otro sitio. Pero hablemos de Andalucía..." Y acto seguido ha afirmado, siempre mirando a cámara, que "la corrupción ha achicharrado el buen nombre de Andalucía".

El aspirante de IU, el primero en llegar a los estudios de Canal Sur, ha deslizado el mensaje de que al final el PP y el PSOE son lo mismo y ha pedido el voto a los que dudan (en referencia a Podemos), porque quiere ser el primer presidente feminista de Andalucía. A sus contendientes les ha recordado su posición conjunta respecto al Acuerdo de Libre Comercio que la UE negocia con EEUU, y el pacto entre los dos grandes partidos que permitió la reforma del artículo 135 de la Constitución. Les ha preguntado en varias ocasiones, por cierto sin respuesta, si piensan derogarlo. También, desde el papel de "honradez" que asegura que representa, se ha permitido señalar la corrupción de los dos partidos, sus incoherencias y mentiras, y ha presumido de que en el tiempo en que IU estuvo en el Gobierno andaluz, no ha habido corrupción.

El debate, al que Susana Díaz y Juan Manuel Moreno llegaron con algo de retraso respecto a la hora pactada, se ha estructurado en tres bloques en los que los participantes podían defender sus posturas con un límite de nueve minutos cada uno para cada tema (economía, corrupción, y servicios públicos). Árbitros profesionales de baloncesto han cronometrado sus intervenciones, pero los tres políticos han respetado bastante sus tiempos y la moderadora, la periodista Mabel Mata, no ha tenido que controlarles demasiado, y eso que cuando se ha hablado de corrupción y paro han volado los cuchillos.

EL PARO Y LA ECONOMÍA

A Moreno Bonilla le ha faltado tiempo para prometer una bajada de impuestos, en línea con las políticas liberales de los populares. Dos puntos en el tramo autonómico del IRPF, "y por supuesto, acabar con el impuesto de donaciones", que según él, ha obligado a muchos andaluces a renunciar a herencias. Díaz se ha sumado al plan de rebajas, en contra de la ideología que representa: "La gente necesita un respiro, porque algunos han frito a impuestos", ha dicho de nuevo en referencia al PP nacional. Según ha indicado, su Gobierno bajará el IRPF entre dos y tres puntos, y todos los impuestos en los que tenga competencias, también el de Sucesiones y Donaciones.

Después del ya clásico rifirrafe de PP y PSOE a costa del paro, pero en este caso, a la inversa de lo que estamos acostumbrados a nivel nacional -Moreno señalaba las cifras del desempleo andaluz y Díaz contestaba que Andalucía ha creado uno de cada cuatro empleos en España, y añadía: "Si me hubiera ayudado el Gobierno de España habría creado el doble"-, Maíllo le recordaba a ambos que "con los datos del paro es imposible una actitud triunfalista".

Tampoco se ponían de acuerdo PSOE y PP en quién tenía la culpa de que miles de jóvenes hubiesen tenido que emigrar por no encontrar un empleo, mientras IU prometía un "plan de rescate" para ellos. Maíllo ha defendido también un cambio de modelo económico, porque desde su punto de vista el problema es estructural, y ha pedido centrarse en el sector agroalimentario, el turismo sostenible, la potenciación de las energías renovables, el pequeño y mediano comercio, y reindustrializar Andalucía. También ha propuesto, para que fluya el crédito, la creación de una banca pública.

Moreno, que ha sacado papeles para ilustrar lo que decía en varias ocasiones, ha acusado a Díaz de tener que devolver dinero al Estado y a la UE por su incompetencia en la gestión, algo que ella ha desmentido. "Si se le va el dinero por las alcantarillas, si no es capaz de ordenar su casa, cómo va a crear empleo", le ha dicho el candidato popular. Cuando se trataba de citas, Díaz ha lanzado dos veces otro de esos dardos tan suyos: "¿La suma la hecho de cabeza o con la calculadora?", le ha dicho, en referencia a un error de cálculo que Moreno tuvo este fin de semana. La presidenta ha defendido severa la marca Andalucía. "No voy a tolerar que Andalucía no es atractiva para los inversores", ha contestado a afirmaciones de Moreno.

moreno

LA CORRUPCIÓN

En este bloque tenía el primer turno de palabra Moreno, que ha ido a por todas: "Si hay algo que ha generado desafecto, tristeza, ha sido la corrupción". Consciente de que por ahí tampoco podía apretar al máximo, teniendo en cuenta los casos de corrupción que persiguen a su partido, ha reconocido que es un mal que afecta a todos, pero según él: "Andalucía es donde tristemente más irregularidad hemos tenido". La presidenta tenía dos opciones, ha dicho: "Abrir puertas y ventanas o no", y con sus acciones, a su juicio, "ha decidido taparla".

Maíllo ha denunciado la "impunidad absoluta", la "falta de control y vigilancia", y "la complicidad casi obscena entre el poder político y financiero".

Díaz ha insistido en que a ella, como a cualquier andaluz, le "repugna la corrupción". Ha defendido que en sus listas no hay imputados, y ha preguntado a Moreno -luego repetería la pregunta otras veces, ante la falta de respuesta clara- si él podía confirmar también que en sus listas no los hay. Él sin contestar a su pregunta, ha seguido con su ataque: "Si le repugna tanto la corrupción, ¿por qué no hace nada? ¿Por qué afora a tres consejeros del partido socialista? ¿Por qué no ha comparecido nunca en el Parlamento?", y le ha acusado, echando mano de otro cartelillo, de que los andaluces han perdido 3.000 millones por los casos de los ERE, los cursos de formación y otras causas.

Maíllo, en su papel de Pepito Grillo, ha contestado a ambos: "Usted va a llevar un rally de alcaldes imputados. No lo entiendo", le ha dicho a Moreno. "Y no entiendo tampoco a la señora Díaz", ha continuado, porque según su versión les "desalojó del Gobierno" cuando exigieron una comisión de investigación. "No basta con titulares. Cuando se habla de corrupción, no se puede tener geometría variable", le ha reprochado a la presidenta por su "doble vara de medir" con los expresidentes Manuel Cháves y José Antonio Griñán.

Después, cuando Moreno ha acusado a Díaz de rechazar un acuerdo con su partido para controlar la corrupción, Maíllo ha vuelto a recordarle: "Señor Moreno, el acuerdo lo hicieron ustedes en la Cámara de cuentas. Hay que tener la cara muy dura para hacerse el longuis. Estáis hasta arriba de corrupción los dos".

Además del comentario jocoso de Díaz sobre Moreno y la calle Génova, y su autoridad para hablar sobre corrupción, Díaz ha añadido que Moreno hizo un “máster” sobre corrupción con Luis Bárcenas, el extesorero del PP, cuando trabajó en la sede del partido y un “posgrado” con Ana Mato, con quien trabajó como secretario de Estado en el Ministerio de Sanidad.

Maíllo ha criticado: "Se está hablando con mucha frivolidad de la corrupción. A ustedes dos los mandaba a un empleo fuera de la política un año y que se enteraran de lo que es la vida". Y ha exigido a ambos que pidan perdón. "Nadie es perfecto pero hay que ser ejemplar", ha dicho en varias ocasiones.

Díaz ha exigido a Moreno que responda a la pregunta sobre los imputados en las listas, si va a llevar la contabilidad de su partido a la Cámara de cuentas, si ha recibido sobresueldos como publicó El Mundo, y si va a publicar su declaración de 2013. Ella cumple con esas cuestiones, ha asegurado.

SERVICIOS PÚBLICOS ESENCIALES EN TIEMPOS DE CRISIS

Maíllo ha empezado su intervención en esta última parte recordando la reforma del artículo 135 de la Constitución que impone el control del déficit, y que "cambió las prioridades públicas", y se ha comprometido a "recuperar los derechos perdidos".

Díaz, que ha dicho que su vida "es la de la hija de una familia trabajadora" ha asegurado que se ha "dejado la piel para blindar" el estado de Bienestar. En un pasaje muy bien montado de su intervención, ha invitado a "hacer un viaje", entre poblaciones andaluzas y otras cercanas de Murcia y Castilla-La Mancha, donde gobierna el PP y la población ha perdido derechos en educación y sanidad. Son dos caminos, ha dicho, "uno el de la desigualdad, el sufrimiento; yo defiendo el otro camino, el de la igualdad".

Moreno ha vuelvo a pedir "hechos y no palabras", porque detrás de "esa fachada, Andalucía es la Comunidad Autónoma que menos invierte en Sanidad", y le ha hablado de profesionales "expulsados" de la Sanidad Pública, de lista de espera quirúrgicas, y de falta de camas y hospitales. Venía preparado para dar golpes de efecto visuales, porque además de los papeles, ha sacado un libro de texto medio destrozado con el que ha querido tumbar el argumento de la gratuidad de libros de texto: "¿Esto le parece digno?", le ha preguntado a la presidenta, y de nuevo, le ha recriminado no haber aceptado un acuerdo que le propuso el PP.

La presidenta ha vuelto a culpar al Gobierno de Rajoy de los recortes, y ha defendido que pese a todo, Andalucía "ha hecho un esfuerzo tremendo", y ha apostado por la Sanidad. Ha corregido a Moreno Bonilla y ha asegurado que Andalucía, al contrario que Castilla-La Mancha que cierra centros de Salud o Madrid, que privatiza hospitales, invierte el 6% del PIB en Sanidad, la cifra más alta del país.

Moreno, en su última intervención, ha abogado por reforzar el sector de las ONG, y ha terminado con un ataque final para Díaz: "Ya sé por qué usted no quería un debate; es lógico, porque sus argumentos son muy endebles. ¿Sabe usted cuántas veces ha citado al Gobierno de Rajoy? 22 veces. Siempre culpar de todo al Gobierno de España. Entonces, ¿para qué es usted presidenta, para qué tenemos autogobierno?"

Díaz, en su cierre, ha echado mano de sentimientos y ha vuelto a nombrar al presidente del Gobierno una vez más, para criticar que declarase la ayuda a la dependencia como algo insostenible. "Eso es crueldad, eso es no tener corazón". Y la Junta de Andalucía, ha asegurado, sí lo tiene.

Después del pedir el voto y despedirse ante las cámaras, los candidatos han compartido estos mensajes en Twitter:

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