POLÍTICA

La mañana del 2-O: "Rajoy no se está enterando de lo que pasa aquí"

La felicidad de los independentistas se mezcla con el desencanto por la falta de entendimiento y la rabia de las cargas policiales. La plaza de Sant Jaume ha sido hoy el lugar donde todos los sentimientos bullían.

02/10/2017 15:48 CEST | Actualizado 02/10/2017 16:34 CEST
REUTERS
Un grupo de ciudadanos partidarios de la independencia, reunidos hoy en la plaza de Sant Jaume de Barcelona.

"He venido aquí por todo lo que pasó ayer. Me iba a quedar en casa, pero el Estado español cruzó ayer una línea. Yo nunca salgo a la calle. Lo de ayer no fue un injusto, fue otro nivel. Ayer escuchaba a Rajoy en la rueda de prensa y pensaba que no se está enterando de nada de lo que pasa aquí. Lo que no puede hacer es callar a la gente a golpes. Espero que hagan la declaración unilateral de independencia".

Este es el sentimiento de Albert, un estudiante de Derecho y Administración y Dirección Empresas. Se ha anudado una estelada al cuello y se ha acercado a la plaza de Sant Jaume unas horas después del 1-O. Los comercios han abierto, la gente ha ido a trabajar, pero todos tienen la sensación de que lo que pasó el domingo cambiará todo.

Barcelona se ha despertado con las portadas nacionales e internacionales llenas de fotografías con las cargas policiales durante el referéndum convocado por la Generalitat. Una sensación de tristeza e indignación recorre la ciudad. A través de las redes sociales se han llamado unos a otros para concentrarse a las doce en las puertas de los trabajos y de los ayuntamientos para protestar contra la actuación de los efectivos de seguridad llegados desde toda España.

La plaza de Sant Jaume es el epicentro político catalán, español y europeo durante este lunes. Allí en apenas unos metros se miran frente a frente el Palau de la Generalitat y el Ayuntamiento de la ciudad. En la sede del Govern, se reunía Carles Puigdemont con su Ejecutivo para analizar los resultados de ayer y las cargas.

Desde la plaza llegan gritos de "independencia", "hemos votado, hemos ganado", "declaración unilateral de independencia" y "prensa española manipuladora". Aplausos de repente. Por sorpresa, Puigdemont ha decidido bajar hasta la plaza, reaparecer tras el 1-O. Mira al cielo constantemente, flanqueado por el núcleo duro del proceso (Oriol Junqueras y Jordi Turull). La gente les grita "valientes". Minutos más tarde se une su vecina de plaza, la alcaldesa Ada Colau.

Varios centenares de personas gritan, se emocionan, algunos lloran gritando "Visca Catalunya". No hay palabras entre el Govern, silencio cuando las manecillas del reloj marcan las doce. Un pasillo humano se hace en la plaza para apoyar al gobierno, algunos abrazan a los congregados como el conseller de Sanidad, Antoni Comín. Muy sonriente se muestra Josep Rull, y emocionada está Meritxell Borrás.

Las imágenes del domingo han impactado mucho en la población barcelonesa. En los centros de trabajo se concentran igualmente. En la vecina zona de Universitat, también, los estudiantes muestran su conmoción. La Plaza de Catalunya se va llenando. Y no hay tabú sobre la DUI, muchos la esperan en los próximos días. Suena otra vez, tocada por un hombre con una guitarra, L'estaca en plena plaza de Sant Jaume. Ya se ha convertido en un himno durante estos días, muchos todavía recuerdan cuando la entonó el pasado viernes el propio Lluís Llach en la avenida de María Cristina durante el acto unitario del independentismo.

No encajamos. ¡Cómo vamos a querer estar en España después de esto! Es un Estado fascista

"LO DE AYER FUE UNA VERGÜENZA"

¿Cómo están digiriendo estas 24 horas en la calle? ¿Qué piensan en Barcelona? "Lo de ayer fue una vergüenza", comenta Gemma, que ha acudido junto a unas amigas a la plaza de Sant Jaume, mientras en círculo todos levantan las manos y proclaman: "Esta son nuestras armas".

Muy cerca, Mariona, junto a su hijo, comenta que tiene una mezcla de sentimientos: "Por un lado, tristeza porque le pegaron a gente. Pero también alegría porque pudimos votar y salió el ". ¿Se podría solucionar el problema si se marcha Rajoy? Ella no lo ve así: "¿Y lo cambian por el otro, por Pedro? Es un títere del Gobierno en esto", añade. Acto seguido, relata: "No encajamos. ¡Cómo vamos a querer estar en España después de esto! Es un Estado fascista".

Yo soy castellano y vivo en Nou Barris desde hace 40 años, pero ayer vinieron contra nuestros hijos

La mayoría de quejas y explicaciones de los hoy independentistas es que durante años no se quiso escucharles y que ahora van hacia delante, que no hay marcha atrás. "Yo soy castellano y vivo en Nou Barris desde hace 40 años, pero ayer vinieron contra nuestros hijos", se queja otro de los viandantes.

"Esto no es una bomba, es una urna", reza el lema de una caja que ha llevado uno de los concentrados. A la vez se pasean dos chicos con esteladas y se preguntan "¿habrá clase mañana en la universidad?". Ya todos tienen en mente la huelga convocada a partir del martes y dudan sobre si tendrá un seguimiento masivo. En la otra esquina de la plaza hay un pequeño encontronazo entre un partidario del y un unionista, un par de palabras altas y la gente se lleva a uno de ellos. No reciben muy buenas palabras los periodistas llegados (a decenas) desde Madrid para estos históricos momentos. "Prensa española manipuladora".

Así votan los ciudadanos catalanes