BLOGS

El enebro, más allá del 'gin-tonic'

25/04/2015 10:00 CEST | Actualizado 25/06/2015 11:12 CEST


Canción recomendada: Intro, J-Ax.

2015-04-23-1429782598-8805992-Gintonic1.jpg

Hoy quiero hablaros del enebro, que, como todos sabéis -ya nos conocemos-, desde el comienzo cedió su aroma y su nombre -una derivación del francés genévrier- a esa bebida tan popular que es la ginebra.

El juniperus communis, que es el nombre científico, es un arbusto que llega a medir entre uno y dos metros de altura, y que se encuentra repartido por toda Europa, Norteamérica y el norte de África. Posee unas hojas alargadas, puntiagudas como agujas, y entre ellas se encuentran las preciadas bayas, que en un principio tienen un color entre verde y gris, y que según van madurando, se tornan azuladas, casi negras.

Desde siempre, al enebro se le han atribuido distintas propiedades medicinales. Ya los indios norteamericanos lo utilizaban como hierba medicinal para tratar infecciones del conducto urinario y también la diabetes. En otras latitudes se le han atribuido propiedades diuréticas, antisépticas y de estimulación de los jugos gástricos y las glándulas endocrinas.

Fue precisamente debido a sus múltiples usos medicinales que el médico alemán Franciscus Sylvius (que si bien nació en Alemania, realizó buena parte de su carrera y falleció en Holanda), por entonces profesor de la Universidad de Leiden, utilizó bayas de enebro en la elaboración de un brebaje para combatir los cálculos biliares y las afecciones renales que daría origen a la ginebra, que ganó popularidad en Holanda con el nombre de Genever. Sería tiempo después cuando los ingleses lo rebautizaría como Gin. Esa ginebra original era ya una versión muy similar a la que consumimos hoy en día: alcohol fermentado a base de cebada y centeno, aromatizado con bayas de enebro. Como seguramente ya sabéis, hoy en día hay dos tipos distintos de ginebra. La holandesa y la inglesa:

La primera se hace a partir de malta aplastada, fermentada, y alcoholes de baja graduación destilados. El producto resultante se mezcla con aromatizantes, para luego ser destilado nuevamente, con lo que alcanza una gradación alcohólica de entre 43 y los 45 grados.

Mientras que la versión inglesa, el famoso London dry gin, se hace rectificando una mezcla de alta graduación alcohólica de whisky o mezclas alcohólicas, de forma tal que pierdan aroma y sabor. Estos son luego reducidos con agua y puestos en recipientes con los agentes aromatizantes. Posteriormente, esa mezcla es nuevamente destilada y reducida hasta obtener una gradación alcohólica entre los 40 y los 47 grados.

En el apartado gastronómico, el enebro se ha utilizado y utiliza sobre todo en adobos y maceración de carnes, especialmente cuando de caza, cerdo o cordero se trata. Además, es un ingrediente esencial en la elaboración del famoso chucrut, ya sabéis, choucroute en su versión francesa y sauerkraut en la versión alemana.

Por último, una curiosidad. Así como la ginebra nació como un producto medicinal, lo mismo ocurrió con su aplicación más famosa: el gin-tonic. Una de las versiones que existe sobre la creación del popular cóctel cuenta que allá por 1783, la compañía Cadbury Schweppes creó un remedio para la malaria que aquejaba con severidad a las tropas inglesas que habían invadido la India. El invento era la tónica, básicamente agua con quinina. Ocurría que la bebida en cuestión era horriblemente amarga, así que los soldados ingleses -luego decimos de lo tópicos...jejeje- la mezclaron con ginebra para hacerla más llevadera.

Dicho todo esto, ¿qué tal un cóctel?.

#Sedcuriosos

Cinema paradise

15ml vodka

45ml ginebra

7,5ml Lillet Blanc (vermú blanco)

8ml de zumo de limón

40g de azúcar

1 pizca de wasabi en crema

350g de hielo infusionado de te manzana, pera y almendra

1 mano de buda

Para el hielo perfumado: macerar en 2 litros agua mineral con el té rompiendo la bolsa durante una semana, guardado en lugar frío y bien tapado. Transcurrido ese tiempo, filtrar todo por la *superbag® y pasar a moldes de cubitos de hielo o a bolsas especiales de congelación. Congelar a 20 grados.

Verter todos los ingredientes en una coctelera y agitar con hielo. Servir, filtrándolo antes, en una copa de Martini helada y adornar con la mano de buda.

The Passion Fruit and Sour Drink

150ml de ginebra

30 g de Pulpa Maracuya (Boiron®).

80ml de zumo fresco de limón.

20ml de zumo fresco lima verde.

42 g de azúcar blanca molida.

62 g de clara de huevo.

242g de hielo perfumado con te de vainilla y canela.

Para el hielo perfumado: macerar en 2litros agua mineral, con el té rompiendo la bolsa durante una semana, guardado en lugar frío y bien tapado. Transcurrido ese tiempo, filtrar todo por la *superbag® y pasar a moldes de cubitos de hielo o a bolsas especiales de congelación. Congelar a 20 grados

En vaso licuadora, pasar todos los ingredientes, menos la clara de huevo que la incorporemos a mitad del proceso.

Servir en vaso highbalt no muy largo o en copa Riesling; con la copa Riesling, podremos apreciar más aromas que en otro tipo de cristal.

*Gasa muy fina que se utiliza para filtrar y colar líquidos.

Lassi-té

6cl de ginebra

8cl de leche de coco

10cl de pulpa de fresas

10cl de pulpa de piña

10cl de pulpa

40g de azúcar

350g de hielo perfumado con te de naranja, limón y uva.

Para el hielo perfumado: macerar en 2litros agua mineral, con el té rompiendo la bolsa durante una semana, guardado en lugar frío y bien tapado. Transcurrido ese tiempo, filtrar todo por la *superbag® y pasar a moldes de cubitos de hielo o a bolsas especiales de congelación. Congelar a 20 grados.

Pasar todo a un vaso de licuar a máxima potencia. Filtrar y servir con brocheta de frutas rojas.